Lactiber: eficiencia desde lo más básico en la explotación ganadera

Efiber es un programa de productividad de las granjas de vacuno de leche, heredero del proyecto “COVAP 45”. Forma parte del modelo de negocio de Lactiber, compartido por los tres eslabones de la cadena (ganadero, industria y distribución) y donde todos ganan si siguen la demanda del consumidor, con la mejor calidad y el precio más competitivo. Los ganaderos se están adaptando a esta forma de trabajar más rápido de lo que se pueda creer en un principio.

 

César Marcos. Redacción

Lactiber nace en 2007. Era el momento de la tendencia rampante de las marcas blancas (MDD) en detrimento de las de fabricante (MDF). También por entonces, se compra la planta a Puleva, porque Mercadona tenía un proyecto de expansión en Castilla y León para la construcción de la plataforma que suministra al noroeste nacional. Ya era Iparlat su interproveedor del norte y COVAP del sur. Se necesitaba otro más que se hiciera cargo para Galicia y Castilla y León.

 

Está claro. Uno de los motivos de la adquisición de la planta fue la ubicación geográfica. Pero hay otros, según cuenta Emilio de León, director general de Lactiber: “Porque las instalaciones de la industria contaba con una contrastada experiencia en elaborar productos lácteos de valor añadido, como por ejemplo los destinados a la alimentación infantil. También por contar con fábrica de leche, de zumo y una torre de leche en polvo, con lo que se puede regularizar los excedentes de producción, y el cuarto motivo es el perfil de ganaderos de cara a la liberalización de las cuotas lácteas, productores muy competitivos”.

Meter el lápiz en la granja

Entre 70-80 hectáreas es la media de hectáreas por granja, por lo que consiguen el 70-80% del suministro de la alimentación de los animales. “El diferencial competitivo de los ganaderos de nuestra zona es muy alto, eso sí, si se mete el lápiz dentro de la granja”, recalca Emilio, que desde hace un año está al frente de Lactiber, llamado por el éxito de modelo de relación entre ganadero e industria láctea que ha aplicado durante 18 años en el grupo cooperativo COVAP.

 

La ganadera Sonia Palenzuela con Roberto Robles de Llano, director de los Servicios Técnicos Ganaderos de Lactiber

 

“Queríamos extrapolar este modelo a la zona lechera de Castilla y León, caracterizada por vínculo centrado solo en la calidad de la leche entre proveedor e industria; esto es, tú me das calidad y yo te pago por ella. Pero nosotros damos más servicio y asesoramiento de cara a una mayor viabilidad de sus explotaciones. Ayudamos a que se comparen, a que identifiquen los puntos de mejora de sus granjas y a que compartan información de su actividad. Todo eso y más para que hagamos realidad la gran oportunidad de liderar el sector lácteo en la Comunidad castellanoleonesa”, cuenta el director general de Lactiber. Producen leche y distribuyen en esta región. Un paso más es la aplicación de un programa para mejorar la eficiencia de las granjas de vacuno de leche.

Efiber u optimización productiva

“Este programa no es más que la extrapolación de los sistemas de optimización de la producción de vacuno de leche, que ya lanzamos en forma del proyecto COVAP 45, pero no es un corta y pega, sino un corta y adapta”, advierte Emilio de León. Efiber se acomoda al tipo de granja, a la mentalidad del ganadero “y aportarle valor dándole medios y soluciones desde el personal técnico de Lactiber”, agrega. El secreto es bajar a pie de granja y conocer cuáles son las capacidades de cada una y espolearles para sacarles el mejor partido.

Diez granjas han entrado por ahora en el programa Efiber. Son ganaderos jóvenes y aquellos con capacidad de aplicar nuevas medidas. Y también los que disponían de histórico de datos. Desde noviembre pasado, que es cuando se ha puesto en marcha el programa, ya asoman la cabeza resultados preliminares, “en lo más básico, como cambios en el número de bebederos o en la conducción y la presión de las tuberías de agua. Son cosas tan sencillas, pero que permanecen inadvertidas hasta que se plasman en un papel con un lápiz, para ponerlas en práctica y que se traducen en mayor rentabilidad”, declara Emilio. También se aplican innovadores tratamientos en sanidad animal que permiten la disminución del uso de los antibióticos. Hay mucha capacidad de mejora a la luz de la gran variabilidad de datos básicos obtenidos en las explotaciones lecheras, por ejemplo, en el índice de ocupación de los cubículos, la superficie por animal, metros lineales de comedero y bebedero, etc.

A Lactiber le suministran leche 72 ganaderos; con relación directa 46 de ellos, mediante contrato de un año. También trabaja con tres cooperativas de León, Palencia y Salamanca, recogiendo leche a 26 ganaderos. Todos ellos reciben asesoramiento técnico directo. “Recogemos las 24 horas y a todos les damos estabilidad en precios y en volúmenes”, indica subraya su director general. Además, han definido los procedimientos parar acortarlos tiempos de espera de la leche. Cuanto mejor calidad de la leche, menos tratamiento térmico. La media de producción es superior al millón y medio de litros por granja y año.

Transparencia y comunicación interna real

El papel del ganadero en el modelo de relación con esta industria no es un sujeto pasivo, sino que Lactiber le lleva de la mano para que vea el horizonte del final de la cadena láctea, no siempre nítido a los ojos del productor. Se intercalan visitas y reuniones a la planta. “Los ganaderos ignoraban que hacemos leche con calcio, con Omega, con fibra, leche infantil (de 1 a 3 años), batidos, nata, leche evaporada o leche más proteína. Próximamente, un producto dirigido a deportistas. Tenemos un portafolio de 20 productos y ellos pensaban que hacíamos tres”, explica Emilio. Tras la visita, los ganaderos ostentan el orgullo de pertenencia por la apuesta por la calidad y el valor añadido de la leche.

Pero también el personal de fábrica pisa la granja para que vea el origen de la leche. Pero también el personal de fábrica pisa la granja para que vea el origen de la leche, así como han visitado la Plataforma que Mercadona tiene en Villadangos, donde se recibe la mayoría del producto fabricado en Lactiber, lo que les hace tener una visión integral de la cadena y nos permite estar más enfocados al cliente. No acaba ahí el trasiego. Las visitas se completan con los transportistas y los grupos de consumidores, incluidos escolares.

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