El ácaro rojo: una de las principales causas que afecta negativamente al bienestar animal

Cori Escoda y Roser Dolz. Veterinarias Técnicas Científicas de MSD Animal Health.
Los ectoparásitos de las aves como el ácaro rojo (Dermanyssus gallinae) son el principal problema en todo el mundo dentro del sector avícola de puesta, con índices de prevalencia de hasta el 90% en algunos países1. El censo de gallinas ponedoras de Europa según los datos de 2017 es de casi 400 millones, de los cuales España tiene aproximadamente un 12%2.

Los problemas vienen dados porque no sólo se trata de parásitos que se alimentan de sangre de las aves, mamíferos o incluso del ser humano, sino también porque afectan muy negativamente al bienestar de las gallinas, provocando anemia, pérdida de peso y mortalidad3 y en consecuencia descensos muy importantes de los parámetros productivos como son la bajada de la puesta y aumento de huevos sucios. El ácaro también se sabe que es vector de muchos patógenos y por tanto favorece la aparición de brotes de enfermedades en las granjas4 como por ejemplo de la Salmonella, Escherichia coli, Staphilococcus spp. y Shigella spp.5.

El ácaro rojo

El ácaro rojo parasita a su hospedador alimentándose de su sangre por la noche mientras que por el día permanece oculto en las instalaciones de la granja, protegido en cualquier recoveco de la luz. Su picadura genera estrés en los animales, aumentando los niveles sanguíneos de biomarcadores de estrés como son la corticoesterona y adrenalina entre otros, lo que les conduce a un incremento del picoteo, la aparición de canibalismo y falta de descanso en las gallinas.

El ácaro rojo se multiplica rápidamente y los tratamientos convencionales no terminan de solucionar este
grave problema. Además de los daños fisiológicos en la gallina, el parásito representa un costoso problema para la producción avícola de todo el mundo, parasitándolas sin importar el tipo de producciones en el que estén: jaula, en suelo, camperas o ecológicas. La prevalencia del ácaro rojo, en opinión de diversos expertos e investigadores especializados, puede estar subestimada. Además, el conocimiento y sensibilidad ante este problema varía entre productores, autoridades, legisladores y países.

Su presencia no es uniforme en todos los territorios y sistemas de producción dificultando la implementación de estrategias integrales de seguimiento, prevención y tratamiento, ya que para determinar su prevalencia se debería estandarizar un procedimiento común. Una monitorización sistemática estandarizada permitiría prevenir, identificar y tratar rápida y eficazmente esta amenaza.

Las picaduras de los ácaros son dolorosas y provocan irritación cutánea, lo cual genera mucho estrés en las aves infestadas. Además de sufrir anemia y mayores tasas de mortalidad y susceptibilidad a enfermedades, los animales infectados experimentan menor ingestión de alimento y menor ganancia de peso y en consecuencia las gallinas producen menos huevos y de menor calidad de los huevos (cáscaras más delgadas, huevos manchados, etc.). En este sentido, la prevención es prioritaria a través de mejoras de programas de bioseguridad adecuados. El sector avícola considera una prioridad acabar con este problema, dado que las soluciones tradicionales no han acabado con él. Su control ha sido objeto de numerosas investigaciones, específicamente relacionadas con aspectos innovadores para su control y prevención.

Para leer el artículo completo pincha en el link de más abajo.


Los ficheros adjuntos son visibles únicamente para usuarios registrados. Pulsa aquí para acceder o registrarte.

Noticias relacionadas

Copyright ©Eumedia,S.A. 2018