Confort-bienestar de la vaca lechera

Las vacas lecheras han alcanzado un nivel productivo inimaginable hace tan solo tres o cuatro décadas. Muchos son los factores responsables de este desarrollo, como la mejora genética, la mejor alimentación, sanidad y manejo. No obstante, las granjas lecheras actuales presentan problemas que no deberíamos considerar inherentes al nivel de producción alcanzado y a la intensificación del modelo productivo. Debemos pensar cómo mejorarlo para resolver las patologías de la producción a las que se enfrentan estas “máquinas” de producir leche y que nos eran casi desconocidas cuando el sistema de producción no era tan intensivo.
Antonio Callejo Ramos. Dpto. de Producción Agraria – Universidad Politécnica de Madrid

 

La intensificación de la producción conlleva la necesidad de que la vida productiva de las vacas se desarrolle en recintos más o menos amplios pero, al fin y al cabo, en confinamiento. Por ello, los alojamientos e instalaciones juegan un papel determinante en su bienestar y confort, pues la producción será mayor y de mejor calidad cuanto mejores sean las condiciones en que viven estos animales.

La falta de bienestar o de confort lleva consigo la aparición de estrés, siendo éste una respuesta biológica del animal a una situación que éste interpreta como amenaza (lo sea o no realmente) e incluye cambios fisiológicos (afectando al nivel y eficiencia de la producción, reproducción y otras funciones productivas) y etológicos.

El número de factores causantes de estrés en las vacas lecheras es numeroso. Entre otros muchos, podemos destacar los siguientes:

  1. Permanecer excesivo tiempo de pie (en la sala de espera al ordeño, en los pasillos, delante del comedero, etc.)
  2. Desplazarse sobre suelos resbaladizos o abrasivos
  3. Comederos y bebederos sucios, vacíos o insuficientes Figura 2 (cortesía de Albocquers)
  4. Pasillos ciegos y bebederos en rincones, que dificultan el libre movimiento de todas las vacas
  5. Condiciones ambientales deficientes
  6. Cubículos mal diseñados Figura 3
  7. Sobreocupación (elevada densidad de animales)
  8. Malos tratos por parte del personal.
  9. Patologías

Como vemos en la lista anterior, una buena parte de las causas del NO BIENESTAR de las vacas lecheras se centra en los alojamientos e instalaciones de las granjas, que se convierten en aspectos tanto más decisivos cuanto mayor es el nivel de intensificación productiva y, en consecuencia, pueden incrementar las interacciones negativas de los animales con este entorno tan próximo (alojamientos, otras vacas y el cuidador).

 


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