COAG detecta un nuevo fraude en el etiquetado de melones

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) considera muy graves las prácticas detectadas en los lineales de venta de melón en los supermercados de Carrefour. Estas prácticas son contrarias a la norma de etiquetado vigente, ya que no se refleja el origen correcto del producto a la venta, afectando a su trazabilidad, y posibilitando el engaño al consumidor, que no tiene elementos fiables para tomar sus decisiones de compra, conculcando así su libertad de elección.

COAG detecta un nuevo fraude en el etiquetado de melones

Por su parte, Carrefour desmentía posteriormente vender melones procedentes de Brasil como si fueran de España, considerando que el caso detecdtado ha sido un «error puntual» en la cartelería de una tienda.

En concreto, el equipo de “vigilantes de la fruta” de COAG ha podido comprobar cómo se pone a la venta melón piel de sapo importado de Brasil, mientras en los carteles se informa al consumidor de un supuesto “origen España”. En las propias cajas del producto se puede comprobar el origen sudamericano del mismo, algo que no se traslada al consumidor, en nuevo ejemplo de falta de fiabilidad y preocupación por los clientes.

«Este tipo de actuaciones, que no son anecdóticas, ponen en tela de juicio las campañas de la compañía que intentan trasladar al consumidor una imagen de transformación verde y responsable, con el foco puesto en la priorización de la producción nacional y con especial atención a la trazabilidad de los productos», subraya la organización agraria.

Es palpable que se busca un lavado de imagen cuando lo que subyace son prácticas que no benefician ni al productor ni al consumidor. En la campaña ACT FOR FOOD  de esta empresa se recogen medidas como garantizar la seguridad y la trazabilidad de los alimentos, o priorizar los productos de cercanía, pero luego la realidad resta credibilidad a estos mensajes, porque se importa producto desde miles de kilómetros de distancia y se tergiversa el origen del mismo”, según el responsable del sector de frutas y hortalizas de COAG, Andrés Góngora.

Destaca COAG que las importaciones de melón a nuestro país han crecido un 31% entre 2016 y 2020, pasando de 73.401 t hasta las 95.792 t del pasado año. «Se producen dos periodos de importación intensiva por parte de los operadores: en los meses de marzo y abril (con alrededor del 25% total anual importado), momento en el que está comenzando nuestra campaña, y luego en los tres últimos meses del año, cuando comienzan a decaer los volúmenes comercializados de nuestra producción».

Por origen de las importaciones, es abrumador el predominio de Brasil, que en 2020 supuso casi el 70% del total de melones importados, seguido a considerable distancia por las de Senegal (14%) y Marruecos (10%), porcentaje en el que además se incluyen las producciones de melón del Sahara Occidental que no aparecen diferenciadas en las estadísticas y que, además, no se pueden identificar en las etiquetas de los productos, vulnerando así la libertad de elección del consumidor según COAG.

Sin embargo, fuentes de Carrefour han asegurado a Efeagro que el hecho denunciado se trata de un «error puntual en la cartelería de una tienda», por lo que no se puede hablar de una práctica «generalizada».

TAMBIÉN LAS SANDÍAS

Asimismo, COAG ha alertado de que las importaciones de sandías a nuestro país se han multiplicado casi por 9 durante el último lustro, al pasar de 10.572 t en 2014 hasta las 88.603 t del pasado año.

“Importadores y plataformas de compra de cadenas de distribución concentran el grueso de las mismas entre marzo y junio (88% del total) para forzar unos precios a la baja en el inicio de nuestra campaña y mantener una tensión artificial que lastra la rentabilidad de nuestra producción”, destaca Andrés Góngora.

Por países destaca especialmente la procedencia de Marruecos: en 2020 supusieron el 81% del total de sandias importadas, seguidas a gran distancia por las de Senegal (10%) y Brasil (1,8%). Este producto tiene liberalizada su entrada a la Unión Europea por los acuerdos comerciales entre la UE y Marruecos.

“Lo denunciamos en su momento. Es caldo de cultivo para la especulación de multinacionales euro-marroquís. Acabamos engordando la cuenta de resultados de unos pocos a costa de sacrificar el futuro de nuestros agricultores”, ha recordado Góngora. “Además resulta insoportable la competencia desleal de terceros países en base a unas condiciones de producción muy alejadas de los altos estándares europeos en materia de seguridad alimentaria, protección del medio ambiente y derechos sociales de los trabajadores” .

En este sentido, desde COAG se pide a las centrales de compra una apuesta firme y decidida por el producto nacional en el inicio de campaña, evitando las prácticas especulativas que sólo generan destrucción de valor con importaciones innecesarias.

 

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