Carne y lácteos hacen subir en abril el Índice FAO de Precios mundiales de los alimentos básicos

Los lácteos y la carne aumentan sus precios, mientras que los cereales se hunden y la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) espera un récord de producción mundial cereales en la próxima campaña.

Los precios mundiales de los alimentos subieron en abril a su nivel más alto en casi un año, encabezados por los precios de la carne y los productos lácteos.

El índice de precios de los alimentos de la FAO* subió en abril de 2019 hasta alrededor de 170 puntos, es decir, un 1,5 % (2,5 puntos) más que en marzo, y alcanzó así su valor más elevado desde junio de 2018. Aún así, este nivel seguiría estando un 2,3 % por debajo del nivel de abril del año pasado.

A excepción del subíndice relativo a los cereales, el resto se incrementó en abril, en particular los de los productos lácteos y la carne y, en menor medida, los de los aceites de origen vegetal y el azúcar.

Cereales

El índice de precios de los cereales de la FAO se situó en un promedio de 160 puntos en abril, esto es, un 2,8 % (4,7 puntos) menos que en marzo y un 5 % por debajo del valor de abril de 2018.

Este subíndice cayó por cuarto mes consecutivo, ante la presión ejercida por las grandes disponibilidades exportables y la desaceleración del comercio.

Entre los cereales, los precios del trigo fueron los que más disminuyeron en abril, influenciados por las perspectivas de un fuerte repunte de la producción en 2019 debido a la abundancia de suministros exportables.

Por su parte, los precios del maíz también descendieron, fundamentalmente a causa de las expectativas de cosechas más abundantes en América del Sur.

En cambio, el índice de precios del arroz de la FAO se mantuvo en general estable en abril, en un contexto de tendencias divergentes en los diversos segmentos de mercado y según los lugares de procedencia.

Aceites vegetales

Por su parte, el índice de precios de los aceites vegetales de la FAO registró un promedio de 128,7 puntos en abril, o sea, 1,1 puntos (+0,9 %) más que en el mes anterior. La subida refleja principalmente un ligero incremento de los valores de los aceites de palma y soja.

Las cotizaciones internacionales del aceite de palma repuntaron ligeramente a raíz del aumento de la demanda mundial de importaciones, sumado a una reducción de las existencias en los principales países exportadores.

Por otra parte, los precios del aceite de soja subieron fundamentalmente a causa de la sólida demanda interna en los Estados Unidos de América, derivada tanto del sector del biodiésel, como del alimentario. La mayor firmeza de los valores del crudo también empujó al alza los precios internacionales de los aceites vegetales.

Productos lácteos

A su vez, el índice de precios de los productos lácteos de la FAO se situó en un promedio de 215 puntos en abril, es decir, 10,7 puntos (+5,2 %) más que en marzo, lo que representa el cuarto aumento mensual consecutivo.

En abril, las cotizaciones internacionales de la mantequilla, la leche entera en polvo y el queso aumentaron, debido a que la demanda mundial de importaciones siguió siendo sólida en previsión de una mayor reducción de las disponibilidades exportables procedentes de Oceanía, en vista de las condiciones de clima seco que intensificaron la caída estacional de la producción de leche.

En cambio, los precios de la leche desnatada en polvo descendieron por segundo mes consecutivo desde el nivel máximo de febrero, a causa de la continua desaceleración de la demanda.

Carnes

Asimismo, el índice de precios de la carne de la FAO* registró un promedio de poco más de 169 puntos en abril, esto es, 4,9 puntos (+3,0 %) más que en marzo, en particular por los incrementos intermensuales de las cotizaciones de las carnes de cerdo y bovino y, de forma más moderada, las carnes de aves de corral y ovino.

Las cotizaciones internacionales de la carne de cerdo experimentaron una acusada subida debido a un aumento repentino de la demanda de importaciones en Asia, principalmente en China, provocado por la pronunciada caída de la producción nacional de carne de cerdo, que está asociada a la rápida propagación de la peste porcina africana (PPA).

Los precios de las carnes de bovino, aves de corral y ovino aumentaron como resultado de la escasez general en los mercados mundiales de carne.

A diferencia de otros grupos de productos básicos, la mayoría de los precios utilizados en el cálculo del índice de precios de la carne de la FAO no se encuentra disponible en el momento del cómputo y publicación del índice de precios de los alimentos de la Organización; por tanto, el valor del índice de precios de la carne de los meses más recientes se deriva de una combinación de precios previstos y observados. En ocasiones, esto puede hacer precisas revisiones significativas del valor final del índice de precios de la carne de la FAO que, a su vez, podrían influir en el valor del índice de precios de los alimentos de la Organización.

Azúcar

A la vez, el  índice de precios del azúcar de la FAO registró un promedio de 181,7 puntos en abril de 2019, o sea, casi 1,4 puntos (+ 0,8 %) más que en marzo, y se sitúa ahora un 3,2 % por encima de su valor en abril de 2018.

La última subida de los precios internacionales del azúcar obedeció sobre todo a la mayor firmeza de los precios del crudo.

El aumento de precios de la energía sustenta los precios internacionales del azúcar, al afectar a las exportaciones brasileñas de este producto al mercado mundial, ya que el encarecimiento de la energía alienta a los productores a transformar la caña de azúcar en etanol para la venta local.

Por otro lado, la constante debilidad del real brasileño frente al dólar de los EE.UU. limitó el grado de aumento de las cotizaciones internacionales del azúcar

Producción récord, más consumo de cereales

Las primeras previsiones apuntan a un probable aumento del 2,7 % de la producción mundial de cereales en la campaña próxima 2019/20, tras la disminución registrada en 2018.

Sobre la base de las condiciones de los cultivos ya plantados y las intenciones de siembra en relación con los que todavía deben plantarse, y suponiendo que las condiciones meteorológicas sean normales durante el resto de la campaña, se prevé que la producción mundial de cereales alcanzará un nuevo récord de 2 722 millones de toneladas (incluido el arroz elaborado), es decir, 71 Mt más que en 2018.

Entre los cereales principales, el trigo, el maíz y la cebada explicarían la mayor parte del  alza de la producción de cereales, con incrementos interanuales previstos del 5,0 %, 2,3 % y 5,4 %, respectivamente. Es probable que la producción mundial de arroz ronde el récord de 2018.

Se prevé que la utilización mundial de cereales aumentará un 1,5 % en 2019/20, con lo que alcanzará un nivel máximo de 2 722 Mt. La expansión debería de ser más pronunciada en el caso de los cereales secundarios, cuya utilización se prevé que se incrementará un 1,7 % con respecto a la de 2018/19, principalmente a causa de la gran demanda para piensos y para aplicaciones industriales.

Se prevé, asimismo, un aumento, por lo menos del 1,1 %, del consumo mundial de cereales como alimento, debido al crecimiento constante de la población mundial.

Según las previsiones, el consumo como alimento de arroz y de trigo, los dos alimentos básicos principales, se incrementará en un 1,7 % y un 1,0 %, respectivamente.

De acuerdo con los primeros pronósticos de la FAO sobre la producción de cereales en 2019 y la utilización total en 2019/20, las reservas mundiales de cereales tendrían que reducirse levemente un 0,7 %, hasta ubicarse en 847 Mt, el volumen más bajo desde 2016/17.

La reducción de las existencias de cereales secundarios y, en menor medida, de arroz representaría la mayor parte de la contracción prevista respecto de las reservas mundiales de cereales.

En cambio, las existencias de trigo aumentarán hasta alcanzar el segundo nivel más elevado de todos los tiempos. No obstante, la disminución de las reservas de cereales solo resultaría en una ligera caída de la relación entre las existencias y la utilización de cereales a escala mundial, que se situaría en un 30,1 %, el nivel más bajo en cinco años.

Se calcula que el comercio mundial de cereales en 2019/20 rondará los 413 millones de toneladas, esto es, apenas un 0,5 % (2,0 millones de toneladas) más que la estimación respecto de 2018/19, pero aun así un 1,9 % (8 millones de toneladas) por debajo de su nivel máximo, registrado en 2017/18.

La mayor parte de la disminución prevista está asociada a una probable caída del comercio de maíz, mientras que las perspectivas sobre el comercio de la mayoría de los demás cereales son favorables, especialmente en el caso del trigo y el arroz.

En un contexto de equilibrio por lo general satisfactorio entre la oferta y la demanda de casi todos los cereales, es probable que sus precios internacionales permanezcan bajo presión, al menos durante la primera mitad de la campaña 2019/20.

Puede consultarse un análisis más detallado en el número de mayo de Perspectivas alimentarias.

Foto: Planta de procesamiento de carne en Belarús .http://www.fao.org

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