Viñedos de alto rendimiento con una nutrición de calidad

Jacinto González Araque, viticultor de profesión, es un convencido de que la fertilización adecuada del cultivo, basada en nutrientes de elevada calidad, es fundamental para la producción y calidad de sus uvas. Su padre también era agricultor y ya cultivaba sus propias parcelas de viñedo. Jacinto ha seguido sus pasos y actualmente es propietario y gestor de 70 hectáreas de la variedad Airén, otras 13 hectáreas de Cencibel y está actualmente inmerso en un proyecto de plantación de 11 hectáreas de la variedad Chardonnay. Todas están en regadío y más del 60% han sido transformadas de vaso a espaldera.

Asesorado por An­tonio López, de la empresa Técnica Agraria Albo, distribuidora de fertilizantes Yara en Tomelloso, Jacinto realiza anual­mente un plan de abo­na­do que se ajusta a las distintas plantaciones que cultiva, todas en la provincia de Ciu­dad Real, eligiendo en la totalidad de sus viñedos abonos de la multinacional Yara y aunque ha hecho pruebas en al­gunas parcelas con compuestos de otras marcas, los resultados no le han convencido.

Como abonado de fondo, en el mes de febrero, aplica 500 kg/ha de YaraMilaTM COMPLEX, un fertilizante complejo en forma perlada que aporta un contenido equilibrado de nitrógeno (nítrico y amo­niacal), fósforo, potasio, azufre, magnesio y microelementos (boro, hierro, manganeso y zinc). La forma de aplicación es a 50 cm a cada lado de la línea de espaldera, con una abonadora que tiene una reja posterior a la caída del abono por unos tubos y que es capaz de dejarlo enterrado a unos 10 cm de profundidad.

Ya pasada la floración y con el fruto recién cuajado, se inicia la fertirrigación con YaraTeraTM KRISTALON (17-6-18), un abono NPK cristalino de alta solubilidad para fertirrigación. Con el fin de prevenir otras carencias también aporta niveles equilibrados de mi­cro­nutrientes, algunos de ellos quelatados como EDTA, en concreto aporta en su formulación cantidades relevantes de S, Mg, Cu, B, Mn, Mo, Zn y Fe.

La formulación de YaraTe­raTM KRISTALON (17-6-18) resulta especialmente adecuada para la fase de desarrollo ve­ge­tativo de la planta. Se trata de un producto que se disuelve rápida y completamente en agua, está libre de insolubles, contiene valores muy bajos de sodio y cloro y cuenta con una baja conductividad.

Aprove­chan­do que es necesario ha­cer tratamientos fitosanitarios para controlar las plagas y en­fermedades de la vid, so­bre todo para polilla del ra­ci­mo, ara­ña amarilla y oídio, en es­tos se aportan nutrientes vía foliar, con el producto Ya­ra­Vita™ FRUTREL, una suspensión que garantiza el aporte concentrado de N, P, Ca, Mg, Zn y B, de una manera se­gura y equilibrada en los mo­mentos claves para el óptimo desarrollo de los frutos.

El fósforo y el calcio contenidos en este producto ayudan a ob­tener frutos con mejores propiedades organolépticas y alar­­­gar la vida útil de los mismos. Además, el aporte de cal­cio en momentos críticos como el cuajado de los frutos, evita fisiopatías e incrementa la resistencia del árbol y los frutos a enfermedades, au­men­tando también la tolerancia a las heladas. Por otro lado, el aporte de magnesio ayuda a reducir la caída de frutos. El boro mejora el cuajado de los frutos y el zinc permite conseguir entrenudos y brotes más largos.

Toda la producción se entrega a la cooperativa Virgen de la Viñas, una bodega fundada en 1961 por diecisiete pequeños agricultores de la localidad de Tomelloso. Tras un esfuerzo continuado de mejora, la cooperativa cuenta en la actualidad con casi 2.000 so­cios y 23.000 hectáreas de viñedos propios, convirtiéndose en la primera cooperativa a nivel de producción de vino en Europa, con más de 150 millones de litros de vino y mosto por campaña.

 

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