Un informe de la Asamblea Nacional gala constata los obstáculos para dejar de usar el glifosato en el agro

La Asamblea Nacional Francesa dio a conocer el pasado 13 de noviembre el informe de seguimiento del fin del uso del glifosato,  reflejando los  obstáculos a los que  se deberán  enfrentar los agricultores galos que quieran abandonar la utilización de esta materia activa contra las malas hierbas en sus cultivos.

Uno de los problemas es de tipo agronómico,  como en el caso de la agricultura de conservación, la producción de semillas o los cultivos en fuerte pendiente.

Otro obstáculo es de  tipo técnico, por falta de soluciones alternativas o porque las nuevas tecnologías no están todavía maduras (desarrollados) y, por supuesto, está el obstáculo  económico, puesto que todos los  estudios ponen de manifiesto que las alternativas al uso del glifosato supondrán un incremento del coste de  las explotaciones agrarias.

Ya, el informe del  INRA (Instituto francés  de Investigación y Tecnología Agraria), publicado este verano sobre  la evaluación económica de las prácticas de desherbado en  viñedo, señalaban un sobrecoste medio de la escarda mecánica, frente a la química de 210 €/hectárea en viñas  anchas y de 408 €/ha en viñas estrechas, en suma un sobrecoste de 200 millones de euros para el propio sector  vitivinícola.

Aunque no se disponen de estudios oficiales al respecto, el informe de la Asamblea Nacional francesa recoge las estimaciones realizadas por  el propio sector. Así, la Asociación francesa de Productores de Trigo estimó el sobrecoste (de dejar de usar el glifosato) entre 50-150 €/ha, es decir, entre 2.000 y 3.000 M€ en el sector de grandes cultivos.

Esta Asociación estima, además, las mayores emisiones de dióxido de carbono (CO2) que vendrían asociadas a la escarda mecánica por  el mayor uso de maquinaria y, por tanto, de combustible, que en los cereales supondrían 226.000 t de CO2 suplementarias.

Por su parte, la Interprofesional francesa de frutas y hortalizas estima el sobrecoste por dejar de usar glifosato para combatir las malas hierbas entre 1.000 y 1.500 €/hectárea.

Estos cálculos lleva a que  en  el informe se recomiende la necesidad de  acompañar económicamente a los agricultores en la transición con ayudas específicas, formación y asesoramiento.

Mejor información

También se recomienda al Gobierno que publique,  a más tardar en junio de 2020, los casos en los que la supresión del uso no se realizará  a 1 de enero de 2021 y el plazo previsto, con el fin de que los profesionales se puedan planificar.

Por último, el  informe de la Asamblea Nacional recomienda mejorar la información sobre el uso del glifosato y otros fitosanitarios, mediante la realización de encuestas, conjuntamente con los institutos técnicos, y la creación de una plataforma nacional de registro de  la utilización por explotación.

En principio, la denominada Estrategia francesa para poner fin al uso del glifosato prevé la prohibición de los principales usos de esta materia activa a más tardar el 1 de enero de 2021 y de todos los usos el 1 de enero de 2013.

Al respecto, la Asamblea Nacional de este país creó una Misión de información para el seguimiento de dicha estrategia en julio de 2018, que tuvo enfrente como ponentes-reporteros  a dos diputados del partido de Macron, Jean -Luc Fugit, secretario de la Comisión de Desarrollo Sostenible, y Jean-Baptiste Moreau, miembro de la Comisión de Asuntos Económicos y, su vez, jefe de explotación de ganado vacuno  e implicado en todos los últimos dosieres de política agroalimentaria,  en particular en la Ley de los Estados Generales de la Alimentación.

Este primer informe sobre el uso del glifosato en agricultura es también una buena recopilación de toda la información existente en la actualidad sobre esta materia activa en Francia y sobre sus alternativas, pero también tiene una parte más política,  como se ha señalado,  con recomendaciones al Gobierno.

Ambos diputados critican, no obstante,  que Francia no disponga de datos sectoriales recientes sobre el uso del glifosato y que los datos de 2018 no hayan sido aún publicados, aunque estiman que éste no ha disminuido en este país.

De acuerdo a los últimos datos disponibles,  de 2017, en Francia se  comercializaron cerca de 9.000 toneladas de glifosato, lo que representa un 30% del  total de los herbicidas comercializados en este país.

El mayor uso del glifosato por hectárea se da en la arboricultura, con 782 g/ha (dato de 2015), seguido de la agricultura de conservación de suelos, con 720 gramos/ha en 2019) y del cultivo del viñedo,  con 511 gramos/ha (dato de 2013).

Los grandes cultivos, según este informe, estarían bastante por debajo, con apenas 114 gramos/ha (datos de 2014) y la horticultura estaría con menos de 50 gramos/ha (dato de 2013),  según dicho informe.

Resumen [FR]: Síntesis informe AN_Sortie_glyphosate-nov 2019


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