Subida del arancel al arroz integral de países terceros por el fuerte alza de las importaciones de la UE

Dado que las importaciones de arroz descascarillado o de arroz integral (no basmati) alcanzaron niveles más altos en los primeros seis meses de esta campaña de comercialización, el derecho de importación en la Unión Europea se actualizó a 65 € por tonelada a la fecha .

De conformidad con los acuerdos internacionales , los derechos de importación de arroz en la UE se revisan dos veces al año, el 1 de marzo y el 1 de septiembre.

Para el 28 de febrero de 2019, debido al aumento de la demanda, las importaciones de arroz descascarillado habían alcanzado más de 264,000 toneladas desde septiembre de 2018, lo que llevó a un aumento en los derechos de importación. Este derecho de importación no había cambiado desde la revisión de marzo de 2012.

La legislación vigente destaca que si el nivel de importaciones de arroz descascarillado en los primeros seis meses de la campaña comercial es inferior a 191.113 toneladas, el arancel debería fijarse en 30 € por tonelada, hasta la decisión del pasado 8 de marzo.

Cuando supera las 191.113 t, pero no supera las 224.839 t, el derecho debe fijarse en 42,5 € por tonelada.

Por último, es lo que se aplica en este caso, si supera las 258.565 t, el arancel debe establecerse en 65 € por tonelada.

Los aranceles de importación de 65 euros por tonelada se fijan hasta la próxima revisión, que se realizará el 1 de septiembre de 2019. Mientras tanto, la Comisión Europea seguirá de cerca la evolución del  mercado.

Más  exportaciones y precio

La aplicación de aranceles al arroz procedente de Camboya y Birmania, tras la reciente aprobación de la cláusula de salvaguardia, permitirá incrementar las exportaciones de arroz español y recuperar los precios, según afirmó Silvia Capdevila, subdirectora general de Cultivos Herbáceos e Industriales y Aceite de Oliva del MAPA, en la XVIII edición del Día del Arroz, un encuentro organizado en la finca Isla Mínima (La Puebla del Río) por ASAJA-Sevilla y la Federación de Arroceros de Sevilla, el pasado 8 de marzo.

En el lado menos favorable, Capdevila afirmó que también provocará un cambio de los flujos comerciales y, previsiblemente, un incremento de las importaciones de arroz de los países de Mercosur.

La subdirectora general del MAPA informó sobre las consecuencias positivas que tiene para el sector la  imposición de aranceles al arroz de Camboya y Birmania. Una demanda que fue también de ASAJA y la Federación  de Arroceros de Sevilla (FAS) y que encontró eco en la Comisión Europea.

La aprobación de la cláusula de salvaguardia protege al arroz europeo de las importaciones de grano tipo Índica o largo procedente de estos dos países que, hasta ahora, estaban exentos del pago de cualquier tipo de derecho arancelario, lo que contribuyó a provocar un incremento brutal de las importaciones desde estos orígenes, que se han multiplicado por 40 en cinco años, al pasar de las 9.000 t de 2012 a 360.000 toneladas de 2017.

Silvia Capdevilla puso de manifiesto que, “como consecuencia de estas importaciones, España había visto reducida su cuota de exportación al mercado europeo en 90.000 t, sufriendo, además, en los dos últimos años una reducción de los precios de mercado del arroz tipo Índica de un 10% y, como consecuencia de ello, recortado en  22.000 las hectáreas de cultivo al pasar de 122.000 ha de 2012 a 104.000 ha de 2018”.

A pesar de que la aplicación de los aranceles es aún muy reciente, puesto que el Reglamento de Ejecución 2019/67 que impone las medidas de salvaguardia se publicó el pasado 17 de enero, ya empiezan a notarse sus efectos, según la responsable ministerial.

En Italia ya se han incrementado los precios del arroz largo o tipo Índica y en España “esperamos que ya en esta campaña de comercialización se incrementen las exportaciones al mercado comunitario, que se recuperen los precios y se reduzcan los stocks”.

Capdevila anunció también la posibilidad que se abre para la promoción del cultivo, pues “la UE pone a disposición del sector arrocero una partida de 2,5 M€ para este cometido, con el requisito principal de que las lleven adelante, de manera conjunta, dos Estados miembros”.

Sevilla,  en cabeza

El encuentro fue inaugurado por el alcalde de La Puebla del Río, Manuel Bejarano; el alcalde de Isla Mayor, Juan Molero; la delegada territorial de Agricultura, Mª Isabel Solís; el presidente de la Federación de Arroceros de Sevilla, Mauricio Soler, y el secretario general de ASAJA-Sevilla, Eduardo Martín, quienes recordaron que Sevilla es la primera provincia productora de arroz de España, pues el 44% de todo el arroz nacional sale de las 38.000 hectáreas, que se cultivan en las marismas del Guadalquivir, donde es la principal fuente de empleo y riqueza.

El arroz genera 150 millones de euros anuales, por lo que se trata de un cultivo que, tal como concluyeron todos los participantes en la mesa inaugural, debemos mimar y proteger.

El incremento de plagas en el arroz y las dificultades para atajarlas en tierras de marisma en la que no es posible recurrir a la rotación de cultivos fue uno de los principales asuntos de análisis de las conferencias técnicas del que se ocuparon el director de Desarrollo de BASF, Alex Navarro, y el responsable técnico de Cultivos Herbáceos de Syngenta para España y Portugal, Miguel Ángel Clavijo.

No obstante, y tal como puso de manifiesto  el director-gerente de la Federación de Arroceros de Sevilla (FAS), Manuel Cano, el problema de las plagas en los cultivos no es exclusivo de Sevilla, pues otras zonas productoras de España y otros países europeos, como Grecia, están encontrando muchos más problemas para controlarlas.

El director de Desarrollo de BASF, Alex Navarro, expuso la experiencia  BASF 2.0 en el arroz, una propuesta desarrollada por esta empresa en su centro de I+D de Utrera desde el que se ofrece una atención a la carta para que los agricultores puedan adelantarse a las malas hierbas y conocer, antes de la siembra, con que variedad de mala hierba se van a encontrar en sus tierras y cuál es el herbicida más eficaz para tratarlas.

Por su parte, el responsable técnico de Cultivos Herbáceos de SYNGENTA para España y Portugal, Miguel Ángel Clavijo, presentó el fungicida Amistar Top, desarrollado por esta empresa para el control de la Pyricularia y del Heminthosporium orizae, los dos hongos que más pérdidas han causado a los arroceros sevillanos en las últimas campañas ante la falta de tratamientos eficaces.

A continuación, el jefe de inspección de Ayudas Directas de la Consejería de Agricultura, Víctor Ortiz, quien informó sobre las nuevas tecnologías de control por satélite para las inspecciones y anunció que ya en la presente campaña la Consejería de Agricultura se va a apoyar en los datos aportados por el satélite  Sentinel 2 para controlar el pago básico y el cumplimiento de la normativa en el cultivo del algodón.

Tras la intervención de Silvia Capdevila, clausuró el encuentro el presidente de la Caja Rural del Sur, José Luis García Palacios, quien dio un tirón de orejas a aquellos políticos europeos que “legislan para el campo desde la distancia y con frecuencia con mucho desconocimiento y cierta inconsciencia, pues se olvidan de que su alimentación diaria depende por entero de los agricultores y ganaderos”.

Ante este escenario, abundó García Palacios, “es más importante que nunca llevar la voz del campo a Bruselas, algo que organizaciones como ASAJA y la Federación  de Arroceros, saben hacer muy bien”.

 

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