Pérdidas en diversos cultivos de Utiel-Requena y La Ribera por pedrisco en la Comunidad Valenciana

Las organizaciones agrarias de la Comunidad Valenciana han estimado pérdidas por el pedrisco del pasado 1 de mayo de entre 2,2 y más de 3 millones de euros.

Los cultivos más afectados por esta adversidad climática fueron sobre todo a cítricos y caquis y también en uva de vinificación en las comarcas de Utiel-Requena y La Ribera.

AVA-ASAJA cifra en más de 3 M€ el alcance de las pérdidas registradas por el pedrisco que cayó el miércoles 1 de mayo  en la comarca de Utiel-Requena y la Ribera en uva de vinificación, naranjas y caquis, a falta de determinar la evolución de los cultivos.

Según esta organización agraria, la uva de vinificación registró daños importantes entre las explotaciones de Utiel y la aldea de San Antonio, algunas de ellas con el 70 % de afección, como consecuencia del pedrisco que cayó ese día en la zona.

Las comarcas de Utiel-Requena, principalmente, y de la Ribera son las que se vieron afectadas por estos episodios de granizo en una superficie de alrededor de 1.500 hectáreas (1.000 en Utiel-Requena y el resto en la Ribera).

Las variedades de uva de vinificación más dañadas son Bobal, mayoritaria en la zona, y también Chardonnay y Macabeo ya que, según explica AVA, en estos momentos el cultivo se encuentra en su fase inicial y el pedrisco ha destrozado las yemas, con el agravante de que en el caso de la Bobal la segunda brotación ya no produce uva, con lo cual la cuantía final de las pérdidas puede resultar muy elevada.

También existe riesgo de que se registren daños por marchitez fisiológica en la uva, según AVA, que señala también a la caída de almendras por el pedrisco, principalmente en esta zona y en el término municipal de Sinarcas, donde el cereal ha sido el otro cultivo que ha resultado castigado por la tormenta.

Por lo que respecta a la situación en la comarca de la Ribera, la piedra cayó con una intensidad desigual en poblaciones como Alzira, Benimuslem, Rafelguaraf, Alcúdia y Carcaixent, localidad esta última donde se aprecian los daños de mayor envergadura.

Si bien no queda demasiada cosecha por recolectar, la variedad de naranja Valencia presenta daños en la piel y el pedrisco también ha dejado su rastro en los primeros e incipientes frutos de las variedades extratempranas de la futura campaña.

Las plantaciones de caqui, sobre todo en las zonas más precoces, donde había comenzado ya la floración, registran igualmente daños de intensidad desigual.

Tormentas de granizo

Por su parte, desde La Unión de Llauradors se señala que las tormentas de granizo del martes 30 de abril y el miércoles 1 de mayo causaron pérdidas de al menos 2,2 millones en cultivos de cítricos y caquis de las comarcas de la Ribera Alta y también afectaron a la uva de Utiel-Requena.

Las tormentas fueron muy localizadas y afectaron a varios términos municipales de la Ribera Alta como Alzira, Benimuslem, Carcaixent, l’Alcúdia y Rafelguaraf, y en bastante menor proporción a Benimodo y Guadassuar.

El cultivo de los cítricos se lleva la peor parte, con 1,5 M€ de pérdidas en las naranjas Valencia, aún pendientes de recolectar y de otras variedades tempranas que tenían un tamaño más grande.

Le sigue el caqui, con pérdidas de cerca de 800.000 euros, al que el pedrisco provocará también una parada de la savia que conllevará la posible caída de la fruta.

En bastante menor cuantía se observan daños en la fruta. principalmente melocotón y menos en albaricoque y ciruela, y también hay parcelas afectadas de hortalizas y alguna de aguacates, según La Unió.

La tormenta del 1 de mayo se dejó notar sus efectos principalmente en la comarca de Utiel-Requena, con entre 10.000 y 15.000 ha afectadas en diferente grado en los términos municipales de Utiel y sus aldeas, Venta del Moro y aldeas, Requena y sus aldeas, Sinarcas y en menor medida en Caudete.

La Unió considera que las pérdidas seguramente serán importantes con el paso de los días y la evolución de los cultivos, y ha precisado que las variedades más tempranas de uva como la Garnacha o Chardonnay, que estaban más adelantadas, son las más perjudicadas.

Respecto a la almendra, no se observa que haya caído a tierra, aunque habrá que esperar a ver la evolución y los daños en arbolado que pudieran provocar daños futuros, mientras que en el olivo ha habido una caída relevante de flor que causará daños importantes en la producción, aunque es prematuro hacer una evaluación, al igual que en cereales, donde los daños serán sustanciales ya que las espigas estaban muy blandas.

La Unió pide la agilización de las peritaciones por parte de Agroseguro y una tasación e indemnización del daño real en parcela, en función de las exigencias comerciales, independientemente de la franquicia establecida.

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