Los ministros de la UE apoyan la transición ecológica, pero temen una agricultura menos competitiva

Los países de la Unión Europea (UE) apoyaron en la reunión telemática del Consejo de Ministros de Agricultura de este 8 de junio el objetivo de avanzar hacia una producción agrícola más sostenible, pero alertaron sobre el riesgo de que esa transición vaya a perjudicar la competitividad del sector agrario comunitario, por lo que pidieron medidas adicionales para evitarlo.

A través de videoconferencia, los ministros de Agricultura de la UE debatieron las estrategias «De la Granja a la mesa» y «Biodiversidad 2030», presentadas el pasado 20 de mayo por la Comisión Europea, en el marco del Pacto Verde Europeo, con el fin de lograr una economía neutra en emisiones de CO2 a la atmósfera para 2050.

Prácticamente todos los países respaldaron la necesidad de ir hacia una producción agrícola y ganadera cada vez más respetuosa con el medioambiente, pero a la vez incidieron en que hay que acompañar al sector agrario en esa transición, tanto con medidas de apoyo, como con medidas que eviten que salga perjudicado.

Así, por ejemplo, Francia consideró que las dos estrategias comunitarias van «en la buena dirección», aunque pidió un estudio de impacto sobre esos objetivos, mientras que Italia dijo compartir «el espíritu y objetivos» pero defendió «un equilibrio entre la sostenibilidad y la competitividad».

Muchos de los ministros de Agricultura pidieron a la Comisión que, para evitar que los europeos salgan perjudicados, se exijan también estrictas condiciones de producción a las importaciones agroalimentarias procedentes de terceros países.

Por su parte, el comisario europeo de Agricultura, Janusz Wojciechowski, señaló al término de la reunión en rueda de prensa que hay «apoyo» de los ministros, aunque «también preocupaciones» porque «es un gran reto para los agricultores».

Añadió que la aplicación de ambas estrategias requerirá «la financiación adecuada» y confió en que salga adelante la nueva propuesta comunitaria para el presupuesto 2021-2027, que plantea 26.400 millones de euros más que en 2018 para el sector agrícola y ganadero.

Sobre la producción ganadera, el comisario afirmó en rueda de prensa que la intención de Bruselas es apoyar métodos de producción alternativos, que introduzcan altos estándares de calidad y que uno de los objetivos será reducir las emisiones en el transporte de productos agroalimentarios en la UE. «Hay que reducir la distancia de la granja a la mesa. Ahora la media son 180 kilómetros«, dijo el comisario, que subrayó la intención de Bruselas de apoyar a los agricultores locales.

Buena parte de los países también hicieron un llamamiento para que se vea que se «premia y no se penaliza a los agricultores«, que durante la pandemia del Covid-19 han garantizado en todo momento el suministro alimentario y la realización de estudios de impacto previos fueron también mencionados por buena parte de los países.

Igualmente, muchas delegaciones nacionales, como Francia, Italia o Austria, defendieron que, en todo caso, no se exija el mismo nivel de esfuerzo a los productores que ya han empezado a reconvertirse y producen de manera más ecológica, que a quienes todavía no han comenzado.

Por lo demás, Wojciechowski, ante la petición de Francia de más ayudas al sector del vino, indicó que no excluye futuras intervenciones.

Enfoque ganadero-cárnico

El ministro español de Agricultura, Luis Planas, afirmó valorar las dos estrategias, puesto que “están en línea con los objetivos nacionales y estratégicos», pero sin embargo se mostró crítico con la «aproximación» de la Comisión Europea sobre la producción en el sector ganadero o cárnico.

Ante sus homólogos, Planas señaló que el sector ganadero desempeña un «papel clave» en las áreas rurales y pidió evitar los enfoques que puedan «crear problemas» a los productores.

En concreto, se mostró en desacuerdo con la «aproximación» de la Comisión Europea sobre la producción en el sector ganadero o cárnico, que parece cuestionada en la estrategia «De la granja a la mesa», afirmó Planas, quien añadió que “creemos que hace falta un análisis de fondo (…) no una breve referencia de pasada, que hace el documento, que parece querer poner en tela de juicio la producción de ese sector tan importante.»

En la citada estrategia, la CE se compromete a ayudar a reducir el impacto ambiental y climático de la producción animal y a promover la investigación de fuentes de proteínas alternativas, de origen vegetal, marino o a través del consumo de insectos, que puedan plantearse como sustitutos de la carne.

Planas se refirió también durante el debate a los costes que implicará alcanzar los objetivos de reducción de pesticidas, fertilizantes o antibióticos para el ganado, «que pueden dañar la competencia» si las importaciones a la UE no están sujetas a esos requisitos. «Confiamos en que el principio de reciprocidad será finalmente aplicado», dijo el ministro.

Asimismo, Planas pidió a la CE que explique cómo ha calculado los objetivos de reducción de pesticidas o fertilizantes, así como de antiboóticos para el ganado, establecidos en la estrategia “De la granja, a la mesa”, y pidió reciprocidad entre los productores europeos y de otros países.

«Vamos a darnos unas normas muy estrictas en la UE», dijo el ministro, que quiso conocer de qué manera «juega el principio de reciprocidad y la homogeneidad de condiciones sobre las producciones agrarias y agroalimentarias de países terceros, que luego son importadas a la UE.

El ministro subrayó la necesidad de «presupuesto, tiempo y flexibilidad» para cumplir esos objetivos, «teniendo en cuenta que nos encontramos en situaciones productivas agronómicas muy distintas en función de los Estados miembros». «Hace falta una transición justa para que sea vista como una oportunidad, mejor que como una amenaza», indicó ante los ministros.

En relación al presupuesto futuro de la PAC, el ministro valoró que la nueva propuesta de Bruselas incluya 26.434 M€ más, pero “aunque es un paso en la buena dirección, la negociación no ha hecho más que empezar y ahora comienza lo difícil», añadió Planas, quien confió en un acuerdo pronto, y que éste sea positivo. “Nuestro objetivo es lograr al menos los mismos fondos que en 2014-2020″, afirmó.

Por último, el ministro español de Agricultura se refirió a la complicada situación del aceite de oliva y pidió a la CE y que tenga en cuenta con ayudas el “problema específico de un sector, afectado por la crisis del coronavirus y por los aranceles de Estados Unidos.”

 

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