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Los sindicatos UPA, COAG, así como las organizaciones de mujeres del medio rural Fademur y Ceres se han sumado a convocatoria oficial de huelga de dos horas por turno registrada por los sindicatos UGT y CC.OO. para el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

“La lucha en pos de la igualdad es algo que nos concierne a todos, hombres y mujeres”, explican desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). Por ello consideran que secundar los paros es “una obligación” para todas aquellas personas que crean en la igualdad como un objetivo a conseguir.

Por su parte, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y la Confederación de Mujeres del Medio Rural (Ceres) han comunicado que secundarán la huelga, cerrarán sus oficinas en Madrid, y hacen un llamamiento a la participación de hombres y mujeres del medio rural en las movilizaciones y concentraciones convocadas.

Sindicatos y organizaciones del medio rural explican algunos de los motivos para secundar este paro.

Desempleo

mujer ruralLa tasa de desempleo que sufren las mujeres en los pueblos es del 42,8%. Esta cifra de paro de las mujeres rurales es más de siete puntos superior a la tasa de la media nacional, e incluso casi cuatro puntos más que la tasa media de desempleo de las mujeres de toda España.

Brecha salarial

Unión de Uniones fija según datos del propio Mapama la brecha salarial entre hombres y mujeres en el campo en más de 400 euros/mes, y si a eso se le sumase el trabajo no cotizado esta cifra supondría mucho más.

Cargos de responsabilidad

Según datos de la Unión de Cooperativas Agrarias de Castilla y León, a pesar de que las mujeres representan el 36% del empleo del sector cooperativo agroalimentario, este porcentaje desciende al 16% en el caso de las socias, y al 3% si nos ceñimos a los puestos en los Consejos Rectores.

Desde Cooperativas Agro-alimentarias de España, que se ha sumado a las principales demandas que se reivindican en el Día Internacional de la Mujer, se anima a las cooperativas a poner en marcha medidas concretas y efectivas para avanzar en la igualdad de oportunidades en el cooperativismo agroalimentario.

Invisibilidad del trabajo

Según Unión de Uniones y la Unión de Mujeres Agricultores y Ganaderas, a pesar de que la Ley de Titularidad Compartida se aprobó en el año 2011, solo existen 330 explotaciones registradas en Titularidad Compartida. El 1 por mil.

Los sindicatos agrarios consideran que esta cifra atiende a que la propia Ley tiene muchas carencias, sobre todo en cuanto a la descoordinación de las Administraciones participantes. Según denuncian desde Fademur todavía incluso existen dos comunidades autónomas (Andalucía y Madrid) sin un registro para las explotaciones en este régimen.

Cuidado de personas dependientes

mujer ruralEl medio rural sigue siendo un espacio donde se acentúan los problemas de desigualdad. “Vivir en el medio rural afecta especialmente a las mujeres porque el déficit de servicios es mucho mayor. Se han producido fuertes recortes y apenas hay escuelas de cero a tres años, se han cerrado consultorios médicos o se han dejado de prestar servicios especiales y se han eliminado líneas de transporte, entre toda una serie de servicios que se han dejado de dar”, explican desde Ceres y COAG.

En un escenario donde la estructura es patriarcal, suplir esos servicios es tarea de mujeres. Además, el envejecimiento de la población rural incremente las situaciones de convivencia con personas en situación de dependencia que una vez más repercute en la carga de trabajo de las personas cuidadoras, por norma general, mujeres.

En el año 2016, cerca de 280.000 mujeres cobraron como personas físicas el pago básico de las ayudas de la PAC en España. El 41% tenía más de 65 años y solo cerca de 19.000 de las mujeres que han tenido acceso a estas ayudas, tenían menos de 40 años. El medio rural envejece y además no sabe cómo retener mujeres.

Brecha digital

mujer ruralDadas las escasas oportunidades laborales, las mujeres tienen que trabajar por cuenta ajena en los pueblos. Estas emprendedoras rurales necesitan conectarse al mundo en las mismas condiciones que la población urbana. No obstante, Fademur denuncia que  el 60% de los municipios rurales de España están en zona de sombra: “o no tienen conexión por banda ancha o es francamente defectuosa cuando no muy cara”.

 Voces discrepantes

No obstante, también hay voces discrepantes con la huelga. Lola Merino, presidenta de la Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural, Amfar, aseguraba en un artículo de opinión lanzado el pasado 5 de marzo, “que es una pena que algunas mujeres no sigan el ejemplo de Clara Campoamor y perjudiquen a las mujeres convocando una huelga en la que mezclan la igualdad con cuestiones políticas e ideológicas que lo único que va a conseguir es generar una nueva brecha: la división de las propias mujeres”.

Por su parte, la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, sugirió hacer una “huelga a la japonesa”, a lo que ha levantado ampollas entre las mujeres progresistas del sector rural que consideraron euna falta de respeto hacia todas las mujeres que la ministra invitase a que “demostremos nuestra capacidad” cuando según la organización “las mujeres hemos demostrado sobradamente nuestra valía, lo que estamos luchando es contra las barreras para desarrollarla”. “Las mujeres rurales ya vivimos una huelga a la japonesa constante”, respondían desde Fademur.

Ayer mismo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguraba en el Senado que no se identifica con las peticiones de algunos miembros de su partido (en referencia a Isabel García Tejerina y a la presidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes) de hacer una huelga a la japonesa el 8 de marzo.

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