La importancia del equilibrio nutricional en mandarinas extratempranas

José Alonso Navarro es ingeniero técnico agrícola y lleva toda una vida dedicado al asesoramiento de los cultivos más representativos de Águilas (Murcia), donde actualmente desarrolla su actividad profesional.

Al acabar la carrera empezó a trabajar en el grupo Pas­cual, llegando a ser director técnico y responsable de cultivos leñosos y hortícolas. Actualmente está jubilado y trabaja en su propia explotación de mandarinas y limones.

Cuenta con el apoyo incondicional de Fitolorca, con la que trabaja muy estrechamente desde hace mu­chos años. Esta empresa es distribuidora de fertilizantes Yara, los cuales son elegidos por José Alonso, “por su calidad y por su facilidad de uso”. José apuesta por la fertirrigación y todos los nutrientes que aporta a su cultivo son en for­ma líquida.

En su explotación cultiva la mandarina Orogros sobre pa­trón Macrophilla, con una densidad de plantación de 500 ár­boles/ha. Es una mandarina ex­tratemprana que se recolecta la segunda quincena de sep­tiembre y que no está exen­ta de problemas.

Como todas las mandarinas extra­tem­pranas, “esta variedad, –comenta José– sufre una importante falta de tamaño en el caso de que el cultivo no esté perfectamente controlado, sobre todo el riego y el abonado”. También el rajado es un problema de este tipo de va­riedades, ya que al ser ex­tratempranas, tienen que en­gordar en poco tiempo, su piel es fina y se raja fácilmente.

Por ello, en el abonado, José no se la juega. Su prio­ridad cuando elige un abo­no es que esté garantizada la calidad de las materias primas con las que está realizado el compuesto, teniendo claro que para él es fundamental que estén libres de cloruros y sodio.

La razón es que sus suelos son muy salinos y también las aguas tienen una elevada conductividad eléctrica. Finalmente obtiene entre 40.000 y 50.000 kg/ha y los costes aproximados son de 20.000 €/ha.

Con estos elevados costes, que se de­ben sobre todo a los dos o tres pases manuales de aclareo y al agua, la rentabilidad no está garantizada en años por ejemplo como el actual, en el que el precio se encuentra en 0,4 €/kg.

Sin embargo, otros años, los precios se sitúan en 0,8 a 1 €/ha. En cuanto a la plantación de limón, trabaja con dos variedades, Fino 95 y Fino 49, está plantada con una densidad de 285 árboles/ha y sus principales costes, además de la recolección, son la poda y el riego.

 

Plan de abonado

Comienza a regar en marzo, añadiendo el abono en cada riego. Marzo, abril y mayo son tres meses importantes para el cultivo, debido a que se produce la floración y el cuajado.

La aportación de agua en es­tos momentos (mes de abril) es en torno a 40-50 l/ár­bol y día, los cuales llevan in­yec­ta­da una solución nutritiva que aporta en torno a 50-60 ml/ár­bol y semana de YaraTeraTM HydroterraTM ZAFIRO N, un fertilizante líquido con mayor proporción de nitrógeno (13,7%) y calcio (9,2%), y me­nor proporción de potasio (3,4%), de fósforo (1%) y de Mg (0,2%), para un mayor de­sarrollo vegetativo al inicio del cultivo. Esta solución la enri­que­ce además con YaraVitaTM STARPHOS, un concentrado ac­tivo en fósforo de alta disponibilidad.

En los meses de ju­nio, julio y agosto aumenta mu­cho el consumo de agua, llegando a los 100 l/árbol y día, y también el consumo de potasio, fundamental para los procesos de maduración del fruto.

Por eso, continúa con una solución de YaraTe­raTM HydroterraTM ZAFIRO PLUS K (10-15 ml/árbol y semana), un fertilizante líquido con menor proporción de N y mayor aporte de potasio y calcio, que favorece el desa­rro­llo vegetativo de la planta para conseguir una mayor calidad del fruto. También incorpora microelementos vía foliar.

 

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