La CE no tiene constancia de que las importaciones hayan perjudicado al mercado citrícola comunitario

Según el comisario europeo de Agricultura, Phil Hogan, la Comisión no tiene constancia de que las importaciones de terceros países hayan causado perjuicios al mercado de cítricos de la UE o perturbaciones en él, que habrían justificado la aplicación de medidas de salvaguardia.

En respuesta a unas preguntas del eurodiputado Ramón Tremosa i Balcells (ALDE) en relación al sector citrícola español, el comisario Hogan indicó que las importaciones de terceros países en 2018 a España alcanzaron 83.031 t (-11% sobre 2017) en naranjas; 71.835 t (+78%) en limones, y 7.709 t (+361%) en pequeño cítricos.

Por su parte, Ramón Tremosa señala que las cifras de Ministerio de Comercio de España, no dejan lugar a dudas. La subida acumulada de las exportaciones de cítricos egipcios a Europa, entre 2014 y 2018, es del 78,9%, tras situarse en un total de 332.126 toneladas. En el caso de Turquía, el incremento es del 18%, tras alcanzar durante el citado periodo una cifra global de envíos de 284.000 t y, respecto a Sudáfrica el aumento es del 40%.

En total, añade este eurodiputado, «más de 1,5 millones de toneladas de cítricos procedentes solo de estos tres países han inundado Europa durante los últimos años, compitiendo con nuestros cítricos cuando ni las condiciones laborales, medioambientales, fiscales o fitosanitarias vigentes en todos ellos son las mismas que las que rigen en la Unión Europea».

Tremosa pregunta al comisario sobre los datos que posee la CE sobre los cítricos que llegan España y la evaluación del impacto económico y medioambiental que representa el Acuerdo de Asociación Económica entre la UE y estos países, así como sobre las garantías que ha adoptado la Comisión para que las importaciones de cítricos de terceros cumplan con los mismos requisitos que los productores de estos países y sobre qué «elementos factuales» se tienen que dar para activar la cláusula de salvaguardia para los cítricos importados de tales orígenes.

En su respuesta Hogan afirma que, en el marco del Programa de Mejora de la Legislación, la Comisión elabora evaluaciones de impacto económicas y medioambientales antes de cualquier negociación comercial, con el fin de detectar posibles problemas y determinar la mejor manera de actuar.

También indica que la Comisión aplica requisitos sanitarios y fitosanitarios estrictos a las importaciones de  cítricos de terceros países. Los procedentes de Sudáfrica, añade Hogan, están sometidos a los requisitos de importación específicos de la Decisión (UE) 2016/715, por la que se establecen medidas respecto a determinados frutos originarios de determinados países para prevenir la introducción y propagación en la Uni8ón del organismo nocivo «Phyllosticta citricarpa» (McAlpine) Van der Aa.

En este contexto, aclara el comisario de Agricultura, «los productos importados a la UE deben cumplir los mismos requisitos de calidad que los originarios de la Unión. Están sometidos a controles sanitarios y fitosanitarios de los que se responsabilizan las Administraciones nacionales. A partir del final de 2019, se  pondrá en marcha un régimen común de controles oficiales, que garantice un sistema de control de las importaciones normalizado y armonizado.»

La mayor parte de los acuerdos comerciales de la UE, señala la Comisión de Agricultura, recogen medidas de salvaguardia para los casos en que las importaciones de un producto específico aumenten hasta llegar a causar o a poder causar perjuicios graves a la industria nacional o perturbaciones en los sectores o mercados de productos agrícolas.

En este momento, añade Hogan, «la Comisión no tiene constancia de que las importaciones de terceros países hayan causado perjuicios al mercado de cítricos de la UE o perturbaciones en él, que habrían justificado la aplicación de medidas de salvaguardia.»

Al respecto, concluye que «La Comisión vigila periódicamente las importaciones de cítricos de terceros países para detectar cualquier posible perturbación en el mercado de la UE y darle una respuesta adecuada».

Certificados de importación

Por su parte, la eurodiputada riojana del Partido Popular Europeo (PPE), Esther Herranz, preguntó, a la Comisión Europea sobre la posibilidad de que se introduzca un mecanismo de certificados de importación para los cítricos, como ya ocurre en otros productos, como la manzana o los ajos.

Para Herraz, (la introducción de un mecanismo de certificados de importación) mejoraría mucho el seguimiento de las importaciones de cítricos a la UE y permitiría detectar a tiempo perturbaciones de mercado, así como tomar medidas si fuera necesario.

«No se trataría de barrera comercial, añadió la eurodiputada del PPE, sino de un registro para conocer los cítricos que entran en el mercado europeo», algo que «sería muy bueno para la producción de cítricos en Europa y que «podría ser útil también para los productores de países terceros, porque les daría herramientas para no saturar el mercado europeo».

Información anticipada

Unos días antes, La Unió de Llauradors i Ramaders de la Comunidad Valenciana había propuesto a la directora  general de Producción y Mercados Agrarios del MAPA, Esperanza Orellana, que la CE que estableciese este mecanismo de expedición de certificados para identificar las partidas de cítricos importadas que estén en camino hacia el mercado comunitario, lo que permitiría conocer de forma anticipada las cantidades que van a llegar y serviría para regular mejor la oferta en el mercado comunitario, así como para mejorar la información y transparencia de los mercados, puesto que permitiría en todo momento si estas importaciones están perturbando o no el mercado interior de la UE y obrar en consecuencia.

Según  explicó el secretario general de La Unió de Llauradors, Carles Peris, la propuesta, que supondría llevar un control riguroso y en tiempo real de las entradas de cítricos de países terceros, fue bien acogida por Orellana, que se comprometió a desarrollarla para trasladarla a Bruselas.

Este mecanismo, según explicó Peris, quedaría al margen de los actuales controles fitosanitarios que deben ser rigurosos  y funcionaría de tal forma que aquellas empresas que deseen enviar cítricos al mercado de la UE tendrían que solicitar un certificado por la cantidad que fuera, por ejemplo 20 días antes de salir la partida, concediéndose automáticamente, pero a la vez serviría para todo el sector y la propia UE conociera lo que está en marcha. Algo que también facilitaría, en su caso, la adopción de medidas preventivas de regulación de nuestro mercado, añadió el responsable de La Unió.

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