El MAPA quiere en España tractores más seguros y que no perjudiquen el medio ambiente

El Ministerio de Agricultura ha elevado a consulta pública hasta el próximo 10 de mayo el proyecto de real decreto por el que se establece la normativa aplicable en materia de caracterización y registro de la maquinaria agrícola.

El objetivo de la nueva normativa  es «establecer la normativa aplicable en España para caracterizar la maquinaria agrícola, en cuanto a prestaciones agronómicas, a seguridad en el trabajo y a protección medioambiental, así como para regular las condiciones básicas para la inscripción de la maquinaria en los Registros Oficiales de Maquinaria Agrícola (ROMA) de las CC.AA, orientando estas condiciones a la eliminación del ROMA de los equipos en desuso y de los equipos con deficiencias de seguridad y que no permiten un uso sostenible.»

En este sentido, el MAPA busca fijar «requisitos a cumplir por las máquinas usadas de importación, especialmente respecto de la antigüedad, las emisiones y de la estructura de protección contra el vuelco en tractores agrícolas y forestales.» Con ello se pretende contribuir a mejorar las condiciones de seguridad de los trabajadores en el uso de máquinas agrícolas y a colaborar en el cumplimiento de los compromisos ambientales que España ha adquirido para los próximos años.»

La intención del MAPA es modificar el Real Decreto 1310/2009, de 19 de junio, sobre caracterización y registro de la maquinaria agrícola, que recoge normativa relacionada con la seguridad vial y con la homologación de vehículos, en concreto de los vehículos agrícolas, que posteriormente ha sido derogada y sustituida por otra nueva que incluye nuevos requisitos de homologación.

Según este departamento, «un importante problema que pretende minorar con este RD es el alto grado de siniestralidad actual en el campo, derivada de la utilización de maquinaria agrícola».  Y añade que, «aunque muchos de los accidentes no quedan registrados en ningún registro oficial, al no ser considerados como accidentes laborales o por otras razones, el número de personas fallecidas oscila alrededor de 80 anualmente, siendo el accidente más frecuente el vuelco del tractor», puesto que «en la mayor parte de los casos, los tractores no disponen de estructura de protección u otros elementos de seguridad requeridos por la normativa actual.»

En concreto, el MAPA destaca también el elevado número de tractores usados de importación que cada año pasan al Registro Oficial de Maquinaria Agrícola (ROMA) español, incrementando la «obsolescencia, la deficiente seguridad para los operarios y el incremento de emisiones contaminantes a la atmósfera, al tratarse de vehículos muy antiguos, anteriores a la entrada en vigor de la normativa europea, que establece las fases de emisiones, gradualmente restrictivas respecto a las emisiones de partículas, de óxidos de nitrógeno y de monóxido de carbono.»

Censo sobredimensionado

Otro de los aspectos que se quiere abordar con la nueva norma es mejorar en el ROMA la sobredimensión del censo de tractores -se estima el desuso en un 16% del total- y máquinas agrícolas, «ya que estos no causan baja en el Registro cuando dejan de usarse en las labores agrícolas, produciendo disfunciones a la hora de articular medidas de mecanización agraria.»

Al respecto, con el fin de reducir la sobredimensión del parque de maquinaria, la próxima norma introduce «la posibilidad de la baja de la inscripción en el ROMA, de oficio, por parte de las CC.AA., en determinados casos y siempre mediante consulta previa al titular.»

Según el MAPA, una carencia observada en la comercialización de las máquinas agrícolas es «la falta de caracterización agronómica«, es decir, «la comprobación de que realmente realiza adecuadamente la función para la que ha sido diseñada, que cumplen con las normas de aplicación, y con la normativa de seguridad y protección ambiental, o incluso que cumplan con lo que posteriormente se va a exigir en las inspecciones técnicas obligatorias, como es el caso de los equipos de aplicación de productos fitosanitarios.»

Precisamente, con el fin de caracterizar agronómicamente las máquinas agrícolas y comprobar, antes de su comercialización, que realizan correctamente la función para la que han sido diseñadas, y que incorporan en su diseño los requisitos de seguridad y de protección ambiental, el MAPA incluye «unas pruebas que, de manera voluntaria, los fabricantes podrán solicitar en determinados laboratorios, evaluados y designados por el Ministerio.»

Para ello, el MAPA establecerá una relación de los mencionados laboratorios, donde se llevarán a cabo estas pruebas, bajo la coordinación de la Estación de Mecánica Agrícola (EMA), laboratorio perteneciente a la Subdirección General de Medios de Producción Agrícolas y OEVV, del MAPA, dedicado al ensayo de tractores y otras máquinas agrícolas.

Con este fin, establecerá también el procedimiento administrativo a seguir y los procedimientos técnicos para el ensayo de dichas máquinas, así como el distintivo de calidad, a conceder por el MAPA, de acuerdo con las normas respecto a las que se ensaye.

Por último, este departamento considera necesario «derogar normas antiguas, como es el caso de la Orden de 27 de julio de 1979, sobre homologación de bastidores y cabinas para tractores agrícolas, que contempla la instalación de estructuras de protección en tractores agrícolas, homologados en fechas anteriores al establecimiento de la obligatoriedad de llevar estructura de protección homologadas.»

 

 

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