Castilla y León superará los 7 Mt de cereal de invierno en 2018, la segunda mejor cosecha del último lustro

La buena campaña de cereal de 2018, con más de 7 Mt en Castilla y León, superará la cosecha media en más de un millón de toneladas, con un volumen en cifra de negocio de 1.200 millones de euros.

Según la Consejería de Agricultura, la cosecha se ha desarrollado en condiciones meteorológicas variables, con una severa sequía en la primera fase y lluvias abundantes al final del ciclo, que han supuesto un retraso en los trabajos de recolección de tres semanas.

La cosecha de cereal de invierno de 2018 en Castilla y León será la segunda mayor de los últimos cinco años, con una previsión que supera los 7 millones de toneladas, un 24 % más que la media de los últimos cinco años (5,8 Mt), siendo dos veces y media superior a la cosecha del año pasado (2,7 Mt), que estuvo muy afectada por la situación de extrema sequía.

Esta cosecha afectará de una manera importante a la producción de cereales de otoño-invierno España, que se estima en esta campaña 2018/19 en unos 18 millones de toneladas, representando Castilla y León en torno al 40 % del total.

Estos datos fueron dados a conocer esta mañana en la provincia de Valladolid, en el municipio de Piñel de Abajo, por la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, iniciada ya la cosecha, especialmente en la mitad Sur de la Comunidad.

Evolución de la campaña

Las labores preparatorias del terreno y la siembra se iniciaron con temperaturas elevadas en la mayor parte de la Comunidad y con una situación de sequía extrema, con un déficit de precipitación del 80 % respecto a la media mensual.

Estas condiciones incidieron en una irregular nascencia en la mayor parte del territorio y un retraso en el desarrollo del cultivo. Sin embargo, la situación empezó a cambiar a partir de enero que, aunque fue cálido, por primera vez desde septiembre, no padeció déficit de precipitaciones respecto a un mes normal.

El incremento de las precipitaciones en los meses de primavera permitió una mejora notable en el desarrollo del cultivo y un ahijamiento normal, aunque el exceso de humedad ocasionó que en algunas provincias se presentasen dificultades para el abonado de cobertera y los tratamientos fitosanitarios y herbicidas.

El mes pasado, con temperaturas normales en la mayor parte de la Comunidad, fue, sin embargo, un mes muy singular respecto a las precipitaciones, convirtiéndose en uno de los meses de junio más lluviosos de los últimos 100 años.

Estas condiciones propiciaron un buen desarrollo de las fases finales del cultivo que, con carácter general, presenta un buen estado sanitario y solamente cabe destacar las incidencias meteorológicas de tormentas con granizo en los meses de junio y julio en algunas zonas, de forma muy localizada, muy especialmente en las provincias de León, Palencia y Burgos. La extensión global afectada en diferentes intensidades en el conjunto de la Comunidad Autónoma se estima en torno a un 10 % de acuerdo a la información facilitada por Agroseguro.

Más del 80 % de superficie asegurada

La superficie de cultivos herbáceos extensivos asegurada en Castilla y León se ha visto incrementada, debido a las medidas de la Junta, según la Consejería de Agricutura, cuyo objetivo ha sido dotar al sector de instrumentos que afiancen la competitividad de las explotaciones agrarias, permitiéndoles gestionar los riesgos que puedan poner en peligro su rentabilidad.

Este cambio de modelo implica un aumento de la financiación, se ha triplicado el presupuesto en lo que va de legislatura, y un impulso a las mejoras en las condiciones del seguro. Todo esto se ha traducido, según la Consejería, en que la superficie asegurada en esta campaña haya superado el 80 % y el número de pólizas suscritas se haya elevado por encima de las 40.000 en Castilla y León.

Buena previsión de cosecha, retrasada tres semanas

La consecuencia de las condiciones meteorológicas que han caracterizado la campaña agrícola es un retraso generalizado, en torno a tres semanas, pero con una buena previsión de cosecha, superior a la media de los últimos cinco años.

Las labores de recolección están más avanzadas en las provincias de Ávila, Salamanca, Segovia, Valladolid y Zamora, en las que ya se ha cosechado el 40 % de la superficie, en mayor medida la cebada que el trigo.

Las previsiones de producción en España también son de un aumento en torno al 50 % respecto a la cosecha anterior, y contrastan con las previsiones a nivel de la Unión Europea, donde se estima una reducción de cosecha en torno a un 2,5 %, especialmente en los países de Centroeuropa, que están sufriendo una situación de temperaturas altas. Tampoco son favorables las previsiones de cosecha en el entorno del Mar Negro y Rusia, zona netamente exportadora de grano.

Mayor superficie sembrada y cada vez más producción de trigo

La superficie de cereales para grano en esta campaña es de 1,88 millones de hectáreas, un 2,7 % más que la campaña pasada -1,83 millones de hectáreas-.

El trigo blando es desde 2014 el cereal más implantado en Castilla y León; con unas 872.000 hectáreas, y se espera alcanzar una producción en esta campaña de 3,51 Mt, representando prácticamente el 50 % del total de cereales de invierno.

La cebada, con 763.000 ha, se sitúa en las 2.973.000 t de producción.

La producción de avena alcanza 376.000 t; la de centeno, en torno a 266.000 t; la de triticale, 89.000 t y la de trigo duro, 21.000 toneladas.

Estas cifras demuestran la consolidación de la tendencia de los últimos años, con un predominio del trigo, disminuyendo la superficie de cebada, debido a los mejores precios y los mayores rendimientos del primero.

Rendimientos

En el conjunto de los cereales, se presentan rendimientos medios de la Comunidad en torno a los 3.900 kilos/ha. Dos provincias presentan cifras por encima de la media, son Burgos (4.500 kilos/ha) y Palencia (4.100 kilos/ha). Por otra parte, los menores rendimientos se encuentran en Ávila (2.700 kilos/ha) y Segovia (3.200 kilos/ha).

Comparando el rendimiento con el medio de los últimos cinco años, en la Comunidad se aprecia un incremento del 25 %; aumentando en más de dos veces y media, si se compara con el de la campaña pasada 2017, tan afectada por la sequía, que apenas llegó a 1.500 kg/ha.

Por cultivos, encontramos de media 4.400 kilos/ha en trigo duro, 4.000 kilos/ha en trigo blando. 3.900 kilos/ha en cebada, 3.200 kilos/ha en avena, 2.800 kilos/ha en centeno y 3.300 kilos/ha en triticale.

Archivo  pdf ajunto:  Anexo+5-Resumen+provincial+y+autonómico+de+la+cosecha+de+cereales

Imagen: La consejera de Agricultura y portavoz de la Junta de Castilla y León, Milagros Marcos, cosechando cereal en Piñel de  Abajo (Valladolid).


Los ficheros adjuntos son visibles únicamente para usuarios registrados. Pulsa aquí para acceder o registrarte.

Noticias relacionadas

Copyright ©Eumedia,S.A. 2018