La Junta de Castilla y León exige a Azucarera que cumpla con el vigente AMI de remolacha

Milagros Marcos, la consejera de Agricultura, recuerda a la empresa que cuando los precios estaban altos no repartió beneficios entre los remolacheros.

La portavoz del Gobierno regional y consejera de Agricultura de la Junta, Milagros Marcos, exigió a la empresas AB Azucarera que mantenga las condiciones del Acuerdo Marco Interprofesional (AMI), suscrito con los remolacheros y con el Ejecutivo autonómico en su día, cuya vigencia se extiende hasta 2020.

Esta es la respuesta del Ejecutivo autonómico, tras la decisión adoptada de forma unilateral por la compañía azucarera, que se anunció el pasado 4 de diciembre para rebajar entre un 20-25%, en unos seis euros por tonelada, el precio base que abona a los cultivadores de remolacha, que pasaría de 32,5 a 26 euros por toneladas en la campaña 2019/20 (siembras de la próxima primavera).

Durante su intervención, tras el Consejo de Gobierno, Marcos recalcó que, aunque en estos momentos existe un problema de precios en los mercados a nivel internacional, Azucarera obtuvo en años anteriores beneficios que no distribuyo entre los cultivadores, señalando que «hay que estar tanto en una situación, como en otra».

Marcos insistió, no obstante, que debe ser la propia Azucarera quien ofrezca explicaciones sobre su decisión, aunque reprochó a la empresa que haya adoptado una decisión de forma unilateral.

La consejera de Agricultura insistió en que cualquier modificación de las condiciones del vigente AMI se debe negociar en la mesa con los cultivadores y con el Ejecutivo autonómico, que es el que aporta 22  M€ cada año para elevar en unos 10 €/t el precio de la remolacha que se entrega a molturación, tal y como se acordó en su momento.

Milagros Marcos solo coincidió con Azucarera en que la situación es en estos momentos complicada en los mercados internacionales, tras la eliminación de las cuotas en septiembre de 2017, que llevó a un alza de las producciones de raíz en un 26% en la UE y, por ende, a una rebaja a casi a la mitad de los precios internacionales por tonelada de azúcar, como consecuencia de los excedentes generados también en países terceros, como India o Tailandia.

La consejera insistió en que la Junta aportó esos fondos precisamente para hacer frente a posibles consecuencias sobre las cotizaciones de la desaparición de las cuotas y constató que, en estos momentos, trabaja con Azucarera y la sociedad cooperativa ACOR en la búsqueda de soluciones.

Por último, Marcos afirmó que debe ser el Ministerio de Agricultura el que reclame a la Unión Europea que ponga en marcha medidas de mercado para acabar con estos desequilibrios, e insistió en que a pesar de la situación, la Junta apuesta por el sostenimiento y la supervivencia  de un sector considerado estratégico desde el punto de vista social, económico y medio ambiental, generador de 6.000 empleos directos y de 100 millones de euros en producción, siendo, además, el que más jóvenes incorpora al campo.

El consejero delegado (CEO) de AB Azucarera, Juan Luis Rivero, anunció el pasado 4 de diciembre que ha comunicado a las organizaciones profesionales agrarias que forman parte del Acuerdo Marco Interprofesional (AMI) el cambio de modelo de contratación de la remolacha en la próxima campaña 2019/10,  que se iniciará con las siembras de la próxima primavera en la Zona Norte.

Las reacciones en contra de esta intención por parte de las organizaciones agrarias no se hicieron esperar. La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) afirmó que estudiará emprender acciones legales contra Azucarera por su decisión de romper unilateralmente el AMI, al anunciar una bajada del precio de la remolacha de 6 €/t, lo que supone una rebaja del 25% según esta organización agraria.

Desde ASAJA de Castilla y León se lamentó que Azucarera “haya dado de nuevo un paso desacertado, que tendrá consecuencias directas en la reducción de la superficie de siembra de este cultivo, aunque siguió apostando por el cultivo de remolacha y a negociar un nuevo AMI que dé estabilidad y rentabilidad a los cultivadores.

Por su parte, COAG anunció que si la compañía no se retracta, acudirá al arbitraje, en lo que entiende como un incumplimiento unilateral del AMI, aún en vigor para la próxima campaña.

Rivero justificó la decisión de Azucarera en la intención de que ambas partes –tanto industria, como cultivadores- compartan los ahorros de costes que serán necesarios para el mantenimiento de cultivo y se beneficien del cambio de ciclo, cuando suban los precios internacionales del azúcar a partir de niveles de entre 575-600 €/tonelada.

Según las estimaciones de la empresa azucarera, si hasta ahora ofrecía de media 32 €/t de precio base más complementos, su propuesta para 2019/20 es rebajar esta cifra a unos 25,6 euros, más complementos, que variarán en función de la cotización del azúcar, y que pretenden garantizar unos ingresos mínimos al cultivador, siempre por encima de costes. según el CEO de Azucarera.

De acuerdo a sus cálculos, por ejemplo, un agricultor con una superficie de 100 ha de remolacha azucarera pasaría a obtener un beneficio aproximado de 1.000€/ha durante un ciclo bajista de precios internacionales, frente a unos 1.600 €/ha de media que obtenía bajo el modelo actual.

Azucarera parte de un precio base por la raíz de 26 €/t y de unos ingresos de 2.600 €/ha que, para una producción media de 100 t/ha y con la ayuda asociada (500 €/ha) y de tipo agroambiental (400-500 €/ha) de la PAC, que sumarían en torno a 1.000 €/ha de media, resultarían unos ingresos totales de alrededor de 3.600 €/ha. Frente a estos, la estructura de costes medios estaría en torno a 2.000 €/ha, a lo que se sumarían unos 600 €/ha por regadío. En total, 2.600 €/ha, con lo que la renta garantizada quedaría en unos 1.000 €/ha.

Tanto el CEO de Azucarera, como Salomé Santos, directora de la División Agrícola, precisaron que el complemento a pagar a los agricultores, que estaría ligado a la cotización internacional del azúcar, comenzaría a abonarse desde que ésta sobrepasase los 404 €/t, que es el precio de referencia de esta materia prima en al UE.

De esta forma, incidieron en que, como garantía adicional en este nuevo modelo, los remolacheros podrían llegar incluso a ganar más que con el actual sistema de pago, a partir de que la cotización internacional del azúcar superase los 575-600 €/t, es decir, con la vuelta a un ciclo alto del precio del azúcar.

Azucarera estaría dispuesta incluso, como medida opcional, a hacerse cargo de las labores de los agricultores, es decir, siembra, abonado, cosecha, con costes e ingresos compartidos con el cultivador, lo que conllevaría un estricto control del riesgo de cultivo.

Pérdidas

El CEO de AB Azucarera afirmó que la previsión es que la actual campaña 2018/19 se cierre con unas pérdidas antes de impuestos de unos 45 M€, en un contexto de crisis económica del sector de remolacha azucarera. Por eso, pretende cambiar el actual modelo de contratación y acordar uno nuevo que liga el precio a pagar a los agricultores a las cotizaciones del azúcar refinado y que, ahora mismo y en la práctica, puede suponer menos ingresos para los cultivadores de  remolacha.

Según Juan Luis Rivero, la compañía cerró ya la anterior campaña 2017/18 con pérdidas brutas por valor de 37 millones de euros, debido a la caída histórica de los precios del azúcar en los mercados internacionales, especialmente en Europa.

Recordó que, desde la desaparición de las cuotas de producción europeas en septiembre de 2017, el precio por tonelada de azúcar ha bajado un 20%, hasta el mínimo histórico de 350 €/t, alcanzado en agosto de 2018, lo que ha generado una importante crisis en el mercado tanto en España, como a nivel comunitario. Azucarera acumula pérdidas de 30 M€ en los últimos 5 años.

A pesar de lo que dominaron “tormenta perfecta” (fuerte aumento de la producción en Europa, tras las cuotas, y a nivel internacional, bajada del precio del azúcar y del petróleo y menos desvío de caña a etanol en Brasil, imposibilidad para exportar de la UE por la fuerte caída de precios…etc.) ambos responsables de Azucarera subrayaron que este sector agroindustrial tiene futuro en España, ya que, frente a un consumo interno de 1,3 Mt de azúcar, la producción apenas está en el medio millón de toneladas.

En resumen, en un contexto que califican de “insostenible”,  Azucarera ha propuesto modificar las condiciones pactadas en AMI, firmado en 2015 y que inicialmente se extendía hasta la campaña 2019-2020, con el fin de ligar parte de los ingresos de los cultivadores a la cotización del azúcar en los mercados, porque legalmente existe una cláusula donde se contempla por alteración grave de precios y fuertes pérdidas, y en  la que está en riesgo el cultivo y la producción de azúcar.

Rivero destacó que el nuevo modelo pretende garantizar el pago a los agricultores y la continuidad del cultivo y  de la industria de transformación, ya que quedarse de brazos cruzados sería irresponsable.

Según el CEO de Azucarera, el nuevo sistema garantizaría que los remolacheros “no pierdan dinero, ni siquiera en un mal año”, con bajos rendimientos, lo que contrasta con otros cultivos, donde la incertidumbre es mayor.

Para Rivero, existe una oportunidad, dado la relación entre demanda de consumo y producción, en el mercado ibérico, “y si no la aprovechamos, vendrán otros a hacerlo.

Inversiones

Azucarera ha venido aplicando un plan de reducción de costes y de aumento de la eficiencia en los procesos productivos en sus tres plantas de la Zona Norte (La Bañeza, Toro y Miranda de Ebro) y de la única que existe (Guadalete, Cádiz) en la Zona Sur, desde que se anunció que desaparecían las cuotas azucareras, con una previsión inversora de 155 M€ hasta 2022, de los cuales 86 millones se han invertido quedando aún 69 millones por invertir para profundizar en este cometido.

Reacciones

Las organizaciones agrarias UPA y ASAJA de Castilla y León criticaron la decisión de Azucarera, filiar de British Sugar, de rebajar de forma unilateral el precio de la remolacha azucarera en 6 €/t a partir de la próxima campaña 2019/20 en la Zona Norte.

La Unión de Pequeños Agricultores anunció que emprenderá acciones legales por romper unilateralmente el marco legal que regula el sector remolachero.

Esta organización agraria entiende que con esta decisión “se dinamita una relación fructífera de acuerdos profesionales a lo largo de 30 años y, lo que es peor, se pone en peligro el presente y futuro de las fábricas remolacheras, de los propios productores, y de numerosos puestos de trabajo directos e indirectos”.

UPA calificó de “brutal”, el recorte del precio base de la remolacha azucarera, estimado en un 25% del pago que realiza hasta la fecha, considerándolo “inasumible” actualmente para los agricultores, debido al escaso margen de beneficio en el que ya estaban produciendo los remolacheros españoles”

La Unión recuerda que la empresa Azucarera es propietaria de las fábricas de Toro, La Bañeza y Miranda de Ebro, y lamenta que, lejos de mantener y fortalecer la productividad de estas tres plantas industriales asentadas en Castilla y León, opte por “dinamitar definitivamente el futuro de un sector productor como el español, que ha sido puntero desde el punto de vista de productividad y profesionalidad en el conjunto de la Unión Europea”.

Por su parte, ASAJA de Castilla y León criticó también la decisión de Azucarera, que considera una imposición por parte de la compañía y que justifica la rebaja de precios en la caída de las cotizaciones del azúcar en los mercados europeos y mundiales.

La organización agraria recordó que AB Azucarera firmó en el año 2015 con los representantes de los agricultores, un acuerdo por cinco años, que regula las relaciones contractuales de la compraventa de esta raíz en un sector que actualmente, y desde septiembre de 2017, está libre de cuotas de producción por parte de la Unión Europea (UE).

El Acuerdo Marco Interprofesional (AMI) fija una oferta de precios y sirvió para que, por ejemplo, la Junta ofertara ayudas al cultivo y, además, permitió incluir el mismo dentro de los sectores beneficiarios de ayudas asociadas y agroambientales de la PAC.

Asimismo, explicó ASAJA, durante este periodo la compañía ha tenido ejercicios con beneficios muy generosos, como fue el penúltimo, en el que ganó 28,9 millones de euros.

“Las empresas serias que invierten en la agroalimentación no lo hacen pensando en recoger grandes beneficios en cortos plazos de tiempo, y lo razonable sería esperar un tiempo para ver la evolución de los mercados internacionales, muy volátiles”, añadió esta organización agraria.

En esta línea, recalcó que, al menos, “una gran compañía debería demostrar la misma responsabilidad que han demostrado los propios cultivadores, que han cumplido con sus compromisos de siembra, aún cuando las condiciones climáticas sido muy difíciles en estos últimos años”.

Por todo ello, ASAJA de Castilla y León lamenta que Azucarera haya dado de nuevo un “paso desacertado”, que tendrá consecuencias directas en la reducción de la superficie de siembra de remolacha, además de menoscabar la renta de los cultivadores que decidan continuar con el cultivo, y supondrá también una pérdida de empleos.

Acudir a Arbitraje

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) denuncia el grave incumplimiento del AMI del sector remolachero-azucarero, que supondría la materialización del anuncio realizado por Azucarera Iberia de reducir el precio de la raíz en torno a 6,5 €/t para la próxima campaña, en la que todavía tienen plena vigencia los acuerdos del AMI 2015/2020.

Si Azucarera no revoca su decisión, COAG acudirá al Arbitraje para hacer cumplir a la empresa los compromisos que ha firmado con las organizaciones representativas del sector (COAG, Asaja, Upa y Confederación Remolachera), y que están visados por el Ministerio de Agricultura.

Es por ello por lo que también apelamos a la implicación y mediación del propio Ministerio para hacer valer el AMI de obligado cumplimiento para las partes.

COAG considera imprescindible la rectificación por parte de Azucarera, ya que de no hacerlo, los remolacheros difícilmente optarán por sembrar un cultivo que no les reportará beneficio alguno. Será por tanto esta empresa la culpable de iniciar el desmantelamiento de la producción de azúcar con remolacha española.

Recordemos que el margen que hoy en día ofrece el cultivo se sustenta en las ayudas de las administraciones públicas, justificadas en la necesidad de sostener una producción estratégica para los regadíos en los que se asienta, al igual que para el empleo de las industrias agroalimentaria y afines que dependen de ella.

Para la consecución de estas ayudas resultó imprescindible el trabajo coordinado de empresas y remolacheros; un trabajo que ahora se ve traicionado por el interés unilateral de la empresa. COAG considera que, con esta actitud, Azucarera pone a corto plazo en peligro el futuro de sus propias fábricas.

COAG demanda a Azucarera un cambio de rumbo para garantizar el futuro del sector remolachero en España. En ese sentido, es imprescindible que se abra un periodo de negociaciones transparente y responsable en el marco del AMI.

Haciendo las maletas

La Unión de Campesinos de Castilla y León considera que la industria British Sugar, pese a manifestar en numerosas ocasiones su apoyo al sector, está haciendo las maletas y dejando en la estacada a un sector que ha venido haciendo numerosos esfuerzos y que nunca ha encontrado en esta industria apoyo alguno, sino más bien “zancadillas permanentes” que han ido ocasionado el abandono del cultivo.

Según la UCCL, en otras épocas, la remolacha azucarera era un cultivo social, pero la pésima gestión de  British Sugar y su afán acaparador, monopolizando el cultivo de la remolacha en su famosa sociedad Agroteo para hacer y deshacer como le venga en gana, han desarticulado el sector.

Desde esta organización agraria se manifiesta que el sector no tiene credibilidad, menos los remolacheros, y que han fallado todos los actores: Azucarera, las OPAs firmantes del AMI y la Administración.

Las ayudas a la remolacha han sido transformadas por la industria British Sugar en precio, de tal manera que esa cuantía es dinero que deja de pagar a los cultivadores y ahora, además, pretende seguir bajando ese precio. No le cuadran sus cuentas, porque es una pésima gestora.

La UCCL siempre estuvo en contra de ese AMI, que no daba ninguna seguridad, dejando trampas abiertas, “¿A quién se le ocurre firmar un acuerdo dejando una puerta abierta para que la Industria decida unilateralmente? ya lo denunciamos en su día que el AMI es papel mojado, y que existen tantos AMIs como cultivadores de remolacha.

Ante esta situación la Administración pública vuelve a mirar para otro lado, según esta organización agraria, “pero ya estamos acostumbrados a que incumpla sus promesas de apoyo al sector, pues todavía esperamos a que pague los 3€/t de la campaña 2011/2012.

Por todo ello, si las cosas no cambian,  tenemos la seguridad de los agricultores van a dar la espalda a este cultivo tan estratégico para Castilla y León.

 

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