La Presidencia chipriota del Consejo de la UE afronta un semestre clave para la agricultura europea

Juan Corbalán, director de la oficina de Bruselas de Cooperativas Agro-alimentarias de España
La Presidencia de Chipre del Consejo de la Unión Europea durante el primer semestre de 2026 se desarrolla en un escenario internacional caracterizado por elevadas tensiones geopolíticas, volatilidad en los mercados globales y una aceleración de los impactos del cambio climático, a lo que se suma un debate interno en la Unión Europea sobre su modelo económico y social.
En este contexto, Chipre plantea una agenda basada en la sostenibilidad, la resiliencia y el refuerzo de la autonomía estratégica europea, con especial atención a los Estados miembros mediterráneos, insulares y periféricos, un planteamiento especialmente relevante para España y su sector agroalimentario.
Marco Financiero Plurianual: una negociación clave para la agricultura
Uno de los principales retos del semestre será avanzar en las negociaciones del Marco Financiero Plurianual (MFP) 2027-2034, con el objetivo de acercar posiciones y preparar el terreno para la siguiente Presidencia de Irlanda.
La propuesta presentada por la Comisión Europea contempla un aumento global del presupuesto de la UE, concentrado en áreas como defensa, espacio o inmigración, pero plantea una reducción significativa del presupuesto de la Política Agrícola Común (PAC), estimada en torno al 20 % y cercana al 30 % en términos reales si se tiene en cuenta la inflación.
Las negociaciones se prevén especialmente complejas, con posiciones muy divergentes entre los Estados miembros, lo que obligará a la Presidencia chipriota a buscar equilibrios para avanzar hacia un acuerdo que requiere unanimidad. La Comisión aspira a cerrar el acuerdo político en 2026 para permitir la negociación de los reglamentos de aplicación en 2027.
En paralelo a estos debates, la presidenta de la Comisión Europea acaba de trasladar al presidente del Consejo de la UE, al ministro chipriota y a la presidenta del Parlamento Europeo que la Política Agrícola Común seguirá siendo el principal instrumento de la UE para garantizar una renta justa a los agricultores, asegurar la seguridad alimentaria a largo plazo y mejorar las condiciones de vida en las zonas rurales.
Las recientes propuestas de la Comisión Europea añaden más fondos a la agricultura (un 10% del fondo único para acciones en las zonas rurales y unos 45.000 millones de euros), tras la presión de ciertos Estados Miembros y del COPA-COGECA, que alimentarán el debate sobre el futuro del Marco Financiero Plurianual y de la PAC en los próximos meses.
La agricultura, sector estratégico para la UE
La Presidencia chipriota sitúa a la agricultura y la pesca como sectores estratégicos para la autonomía europea, la cohesión territorial y la estabilidad social. Más allá de su función productiva, el sector primario es presentado como garante de la seguridad alimentaria, del mantenimiento del tejido rural y de la gestión sostenible del territorio.
Chipre subraya que la agricultura europea afronta simultáneamente desafíos estructurales y coyunturales, como el cambio climático, la volatilidad de los precios, el aumento de los costes de producción, la presión regulatoria y los riesgos sanitarios. Frente a ello, la Presidencia apuesta por reforzar la resiliencia del sector mediante marcos normativos estables y mecanismos de apoyo eficaces.
Aplicación y futuro de la Política Agrícola Común (PAC). Uno de los ejes centrales del semestre será el debate sobre la reforma de la PAC, con el objetivo de promover consensos en el seno del Consejo. Paralelamente, Chipre concede una gran importancia a la correcta aplicación de la PAC vigente, poniendo el foco en los Planes Estratégicos Nacionales. La Presidencia defiende un enfoque pragmático que permita adaptar la PAC a las realidades nacionales y regionales, evitando cargas administrativas excesivas para agricultores y administraciones. Asimismo, considera prioritario que la agricultura y el desarrollo rural mantengan un peso significativo en el próximo MFP, concibiendo la PAC como una política verdaderamente común y clave para evitar desequilibrios territoriales y procesos de renacionalización.
Resiliencia frente a crisis y sostenibilidad económica. Durante el semestre se impulsarán instrumentos destinados a reforzar la capacidad del sector agrario para hacer frente a crisis climáticas, sanitarias y de mercado, con especial atención a la estabilidad de los ingresos de los agricultores, el apoyo a las explotaciones familiares y el relevo generacional. El enfoque de sostenibilidad defendido por Chipre busca equilibrar los objetivos medioambientales con la viabilidad económica de las explotaciones, evitando que la transición ecológica derive en pérdida de competitividad o abandono de la actividad agraria.
Principales dosieres agrarios en la agenda. Además de la PAC, la Presidencia chipriota abordará otros expedientes de gran relevancia para el sector agroalimentario, entre ellos la Estrategia Europea de Bioeconomía, la revisión de la Directiva sobre prácticas comerciales desleales, la futura Estrategia de la UE sobre la ganadería, la modificación del reglamento de agricultura ecológica, el bienestar animal en el transporte, el papel de la agricultura en la prevención de incendios forestales, el seguimiento de la Visión del futuro de la agricultura y la Estrategia para las regiones ultraperiféricas, que afecta directamente a Canarias.
Prioridades en medioambiente
En materia medioambiental, la Presidencia prioriza la implementación del Pacto Verde Europeo, reforzando la aplicación efectiva del marco legislativo existente sin plantear nuevos objetivos. Destaca el paquete Ómnibus medioambiental que Chipre deberá impulsar en los próximos meses, orientado a simplificar la normativa y reducir cargas administrativas sin rebajar los niveles de protección ambiental.
La gestión del agua será otro eje clave del semestre, con un enfoque mediterráneo basado en la reutilización, la desalación y la protección de las masas de agua, en el marco de la Estrategia Europea de Resiliencia Hídrica. Asimismo, se avanzará en los trabajos sobre la futura Acta Europea de Economía Circular y en el debate sobre la simplificación normativa en materia de productos fitosanitarios, propuesta publicada en diciembre pasado y tan importante para la agricultura, en especial, para España.
Prioridades en comercio
La Presidencia chipriota concibe la política comercial como un instrumento para reforzar la resiliencia económica de la UE, defendiendo una política abierta, basada en normas y alineada con los intereses estratégicos europeos. Chipre reafirma su compromiso con el multilateralismo y la Organización Mundial del Comercio, al tiempo que promueve la diversificación de socios comerciales.
La integración de los objetivos medioambientales y sociales en la política comercial será una prioridad, subrayando la necesidad de proteger a los sectores sensibles, especialmente la agricultura, frente a los efectos de la liberalización comercial.
Durante el semestre se dará continuidad a los trabajos sobre el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) y a la reforma de la Unión Aduanera, fundamentales para garantizar controles eficaces y una competencia leal. Entre los dosieres comerciales que afectan directamente a la agricultura destacan el acuerdo con Mercosur, el acuerdo con Marruecos, las relaciones comerciales con Estados Unidos y la ratificación de la cláusula de salvaguardia para las importaciones de arroz, considerada muy negativa para el sector arrocero europeo.
En definitiva, el semestre de Presidencia chipriota se perfila así como un periodo clave para avanzar en dosieres estratégicos que condicionarán la agricultura europea en los próximos años, con especial incidencia en la PAC, el futuro presupuesto comunitario, la transición medioambiental y la política comercial. A este contexto se suma el impacto que puedan tener las relaciones con Estados Unidos, un factor que previsiblemente influirá en los debates agrícolas y que Chipre deberá gestionar en el marco de los Consejos de Ministros.