Auditores europeos alertan de deficiencias en los sistemas de control del aceite de oliva que ponen en riesgo su calidad

Los auditores europeos alertaron este miércoles de que las deficiencias en los sistemas de control del aceite de oliva de la Unión Europea podrían poner en riesgo la calidad, la seguridad y la trazabilidad del producto y plantearon una serie de recomendaciones para reforzar la supervisión.
Esa es la conclusión de un informe del Tribunal de Cuentas Europeo llevado a cabo a partir de auditorías realizadas entre 2018 y 2023 en España, Italia, Grecia y Bélgica.
Señala, entre otras cosas, que los controles de ciertos contaminantes son inconsistentes y alerta de que en particular el aceite de oliva importado casi no se somete a controles de pesticidas y otras sustancias nocivas.
Además, indica que hay diferencias entre los países a la hora de supervisar la trazabilidad del aceite en sus controles de seguridad alimentaria y conformidad.
España e Italia, principales productores, «rastrean el origen de las aceitunas y el aceite de oliva en todas las etapas de la cadena de suministro mediante registros electrónicos para aumentar la transparencia y prevenir el fraude», explica el mismo documento.
Los auditores europeos dan a Bruselas una serie de recomendaciones para corregir la situación, empezando por el refuerzo de la supervisión de los sistemas de control del aceite de oliva, así como la mejora de los controles sobre los contaminantes, en particular en los aceites importados.
«La Comisión acoge positivamente las recomendaciones del Tribunal de Cuentas Europeo para mejorar la supervisión y el apoyo a los Estados miembros en sus esfuerzos por garantizar la calidad del aceite de oliva. Para lograrlo, colabora estrechamente con ellos para abordar los retos que enfrentan al implementar los controles. Además, identifica áreas de mejora y proporciona apoyo específico para ayudarles a mejorar la eficacia de sus controles», dijo esa institución en un comunicado.
Recomendaciones para corregir la situación
Por un lado, los auditores pidieron a la Comisión Europea que inste a los Estados miembros a dar información sobre sus análisis de riesgos, los controles realizados (tanto de conformidad como otras inspecciones) y las sanciones y penalizaciones que aplican.
También reclamaron evaluar los sistemas de control de los Estados miembros y adoptar medidas apropiadas y proporcionadas cuando los sistemas de control se consideren insuficientes, algo que Bruselas aceptó hacer según un comunicado.
Además, el Tribunal de Cuentas llamó a aclarar las normas sobre la mezcla de aceites de oliva vírgenes de diferentes cosechas o categorías, sugerencia también aceptada por Bruselas, que debatirá con expertos y administraciones nacionales para decidir cómo se concreta.
Otra de las sugerencias de los auditores que la Comisión va a atender es la mejora de las directrices sobre los controles de contaminantes en el aceite de oliva.
En particular, se pidió a los Estados miembros que den detalles sobre sus análisis de riesgos, qué contaminantes del aceite de oliva están controlando y la frecuencia de dichos controles y que consideren explícitamente el aceite de oliva importado en sus análisis de riesgos.
«El aceite de oliva importado debería controlarse de la misma manera que la producción de la UE«, indicó la CE.
Bruselas se comprometió también a debatir con los operadores del sector y los Estados miembros los requisitos de los controles de trazabilidad.
Por último, los auditores indicaron que la Comisión debería animar y apoyar a los Estados miembros a desarrollar registros para registrar los movimientos de aceitunas y aceite de oliva y a mejorar la compatibilidad de los diferentes sistemas de trazabilidad.
La Comisión Europea indicó tras el informe que, como principal productor mundial, la UE está «comprometida a garantizar los más altos estándares de calidad y seguridad de los aceites de oliva europeos, lo que incluye garantizar condiciones justas para todos los actores de la cadena alimentaria y ayudar a prevenir el fraude».