Los agricultores franceses mantienen la presión contra Mercosur con bloqueos en puertos y rutas

Los agricultores franceses continúan este lunes su movilización contra el acuerdo entre la Unión Europea y los países del Mercosur con bloqueos en el puerto de Le Havre (noroeste) y en la autopista A1, también conocida como Autopista del Norte, que es la más transitada de Francia, al conectar País con Lille, entre otros puntos del país.
De esta manera, los agricultores mantienen la presión sobre el Gobierno del primer ministro, Sébastien Lecornu, que esta semana afrontará dos mociones de censura por este acuerdo con Mercosur depositadas por la extrema derecha de la Agrupación Nacional y la izquierdista La Francia Insumisa.
Por contra, el centenar de agricultores que ocupaban la autopista A63 (que une Francia y España) en Bayona, en los Pirineos Atlánticos, desde el viernes, levantaron el bloqueo durante la pasada noche después de negociaciones con el prefecto (delegado del Gobierno), anunció la prefectura a primera hora de esta mañana.
No obstante, los agricultores quieren mantener la presión y pusieron su diana en dos puntos clave para el transporte de mercancías, tanto en el primer puerto francés de contenedores en Le Havre como en la autopista A1, una importante ruta entre París y los dos principales puertos de mercancías de Europa, el belga de Amberes y el neerlandés de Róterdam.
Tanto en la A1, en un peaje cerca de Lille, como en las inmediaciones del puerto de Le Havre, los agricultores llevan a cabo controles de las mercancías de los camiones.
Según la televisión BMFTV, grupos de agricultores tratan también de bloquear los puertos de La Rochelle y de Bayona para manifestar su descontento y mantener la presión contra el acuerdo de la UE y Mercosur.
En concreto, un depósito de petróleo en La Rochelle y silos de grano en Bayona, tras el bloqueo establecido este fin de semana en el puerto de Le Havre.
Aunque Francia no logró bloquear el acuerdo UE-Mercosur, la ministra de Agricultura francesa, Annie Genevard, afirmó hoy que el Gobierno francés ha logrado «cambiar las líneas».
«El borrador del acuerdo, tal como se rubricará en Paraguay, no es el mismo que el rubricado en Montevideo hace un año», declaró Annie Genevard. «No es el mismo, y se lo debemos a Francia», afirmó.
«Hubiéramos preferido que el acuerdo no se adoptara«, dijo, pero aseguró que la «lucha» librada por Francia conllevará que «los próximos acuerdos de libre comercio que la Unión Europea establecerá en nombre de los Estados miembros no serán los mismos que antes de estas negociaciones con el Mercosur», remarcó.
A pesar de la oposición de Francia, que no logró reunir una minoría de bloqueo, los Estados miembros de la Unión Europea dieron su aprobación el viernes a la firma del acuerdo comercial entre Europa y los países sudamericanos del Mercosur.
Bruselas ha confirmado posteriormente que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajará a Paraguay el sábado 17 de enero para firmar el acuerdo.
Fruto de más de 25 años de negociaciones, este acuerdo es considerado por sus defensores como esencial para impulsar las exportaciones, apoyar la economía del continente y fortalecer las relaciones diplomáticas en medio de la incertidumbre mundial.
La ratificación del acuerdo aún depende de una votación, que se espera reñida, en el Parlamento Europeo, que podría remitir el asunto al Tribunal de Justicia de la UE para obtener su dictamen sobre la compatibilidad del acuerdo con los tratados europeos y que, de ser admitida a trámite, suspendería su aplicación.
Para mantener la presión sobre los eurodiputados, el principal sindicato francés del sector, la FNSEA, convocó una concentración de agricultores para el 20 de enero en Estrasburgo frente a la sede del Parlamento Europeo.