25 propuestas para dar solución a todos los residuos de las explotaciones agrarias

Sigfito, Aepla, Fedirprove y Aprove han presentado, en relación al Anteproyecto de Ley de Residuos que está elaborando el Ministerio de Transición Ecológica, 25 propuestas encaminadas a dar una solución a todos los residuos que se generan en una explotación agropecuaria.

«Con la normativa actual –explican desde Sigfito– sólo está solucionado el problema de unos pocos residuos, como los envases fitosanitarios y algún otro que voluntariamente pueden adherir los fabricantes a Sigfito, el resto de los residuos se quedan fuera del ámbito de los denominados Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) y entrañan una compleja gestión que no facilita la recuperación ni fomenta la economía circular».

Un residuo que ejemplifica esta problemática son las trampas de capturas de insectos, cuyos fabricantes, puntos de venta, e incluso agricultores han demandado una solución integral inminente. Las trampas una vez que dejan de ser útiles quedan colocadas en los cultivos a la espera de ser retiradas, con el consecuente peligro de que rachas de viento las desplacen por el campo y terminen abandonadas sin control. Para tratarlas, el agricultor debe contratar un gestor autorizado y realizar una serie de trámites administrativos. En la mayoría de los casos el productor desconoce la información para poder tratar esos residuos.

“Sería mucho más fácil que cuando depositas en en los puntos de recogida sus envases pudieran entregar allí otros residuos generados, pero la ley no lo permite” apunta Rocío Pastor, directora general de Sigfito. Este problema  se extiende a la gestión de los efluentes y restos de tratamientos, los productos caducados y obsoletos, los EPIS, los plásticos, las mangueras, los protectores, soportes, neumáticos, ect.

«La modificación de la Ley de residuos debería estar concebida para que se pueda cumplir por parte de todos los agentes, por lo tanto, debería partir de un punto de vista realista. Por ello, en el ámbito agropecuario, Sigfito pide que no recaiga sobre el agricultor toda la responsabilidad de la gestión de los residuos hasta el tratamiento final. Objetivamente es una labor inviable, pues obligaría a más de 800.000 agricultores a controlar a los gestores que tendrían que mostrar sus plantas y registros a cualquier productor. Actualmente ese control lo lleva la Administración y el agricultor sólo tiene la obligación de entregarlo a un gestor autorizado», añaden desde el sistema de regocida.

Entre otras cuestiones Sigfito pide además corregir la definición de residuo peligroso que actualmente cualquier envase que haya contenido sustancias peligrosas, contrariamente a la clasificación europea. Se han planteado propuestas para simplificar trámites sin perder trazabilidad y otras para dejar clara la inaplicación de la normativa de recogidas a los puntos en los casos de sistemas de recogida que no se llevan a cabo profesionalmente.

Por último, se ha planteado la oposición a la aplicación del nuevo impuesto sobre envases y plástico de un solo uso, previsto desde Europa para desincentivar el uso de doméstico y que «sin haberlo sometido siquiera a consulta» pretende extenderse a los de uso industrial.

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