Pérdidas millonarias por pedrisco en la Ribera valenciana


Las organizaciones agrarias LA UNIÓ de Llauradors estima las pérdidas por el pedrisco caido ayer en la Ribera de la Comunidad Valenciana en más de 80 millones de euros y cerca de 15.000 hectáreas afectadas, y por su parte AVA-Asaja apunta que son 11.000 las hectáreas de cítricos y caqui que se han visto afectados con unas pérdidas estimadas en 47 millones.

Las localidades de Algemesí y l’Alcúdia en la Ribera Alta y Albalat de la Ribera en la Baixa son las más afectadas por el pedrisco de gran tamaño que cayó en la tarde-noche de ayer, aunque existen numerosas poblaciones afectadas según los servicios técnicos de LA UNIÓ.

El cultivo más perjudicado es el de los cítricos con 43,8 millones de euros en pérdidas, seguido del caqui con 33,3 millones. En estos dos cultivos existe incluso daño en la madera de los árboles por lo que LA UNIÓ pedirá el reparto gratuito de productos cicatrizantes. Habrá que ver la evolución de ambos cultivos para comprobar la disminución de cosecha en la zona afectada durante la próxima campaña, aunque la merma será importante.

El resto de cultivos afectados, con cuantías muy inferiores son fruta de verano, granado, arroz, sandía, hortalizas y cultivos subtropicales como el aguacate o el kiwi.

El fenómeno atmosférico de ayer, que procedía de la provincia de Albacete, se denomina Downburst y se caracteriza por ser una fuerte tormenta que descarga gran cantidad de agua con granizo, acompañado de fuerte aparato eléctrico y fuertes vientos. Se trata de una tormenta muy peligrosa que se origina cuando una corriente vertical de aire se desploma. La duración suele ser muy corta, pero muy intensa como así sucedió.

Por su parte, y según una primera estimación efectuada por la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), la superficie agrícola afectada por el temporal sobrepasa las 11.000 hectáreas, mientras que las pérdidas económicas ascienden a 47 millones de euros.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, remarcó que “fue un temporal breve pero muy fuerte que ha supuesto un verdadero desastre para miles de agricultores valencianos. Los daños han afectado incluso a la madera de los árboles, y por ello pedimos a la conselleria de Agricultura que facilite, a la mayor brevedad posible, tratamientos fungicidas que permitan cicatrizar las heridas en la madera y evitar así la introducción de hongos en el interior del arbolado. Además, los peritos de Agroseguro tienen que actuar con la máxima celeridad para determinar la cuantía de las indemnizaciones”.

De acuerdo a los cálculos de AVA-ASAJA, solo los efectos de esta última tormenta desembocarán en una disminución del 15% de la próxima cosecha valenciana de caqui que, sumada a la reducción del 10% que ya habían causado los capítulos de heladas en los pasados meses de febrero y marzo, se traducirán en una caída de, al menos, la cuarta parte de la producción de caqui valenciano.

El temporal con el que arranca julio ha castigado otras producciones hortofrutícolas de la zona. Así, se han visto duramente afectadas 350 hectáreas de hortalizas y unas 100 hectáreas de frutales, sobre todo melón, sandía, tomates, aguacates y explotaciones de melocotón y nectarina que restaban por recolectar. Además, la tormenta se ha cebado con especial virulencia en la Finca Sinyent de ensayos agrarios de AVA-ASAJA.

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