Mountain Citrus, producciones elevadas y de calidad gracias a una fertilización optimizada

En 2013 se crea la S.A.T. Spanish Orange, según cuenta el graduado en ingeniería agroalimentaria Héctor Baena, responsable de desarrollo y calidad de la fruta, para aumentar la rentabilidad de sus cultivos a través de la agrupación de una producción lo suficientemente importante que les permitiera defenderla en los mercados nacionales e internacionales. “El principal problema de rentabilidad de los cítricos se deriva de la situación de minifundio que se vive en la región y que hace que la producción tenga el precio que esté dispuesto a pagar el comerciante, y no el que realmente se merece” comenta Baena.

Mountain Citrus, producciones elevadas y de calidad gracias a una fertilización optimizada

De esta manera, veintiséis citricultores de la provincia de Castellón decidieron comenzar esta andadura hace ya cinco años y crearon una nueva marca para comercializar su producción en común a la que decidieron poner el nombre de Mountain Citrus, debido a que la mayoría de las fincas que cultivan se encuentran en zonas de montaña, lo que según Héctor Baena les confiere unas mejores características organolépticas, favorecidas por unas temperaturas más extremas para el cultivo.

Actualmente, la S.A.T. cuenta con más de treinta socios y dispone de alrededor de 350 hectáreas propias y media en la comercialización del producto de otras 350 hectáreas más, todas ellas en la provincia de Castellón. En cuanto a las variedades, producen desde las más tempranas clementinas, como son Oroules, Mioro o Clemenules por citar únicamente los ejemplos más representativos, hasta las naranjas más tardías, como Navel, Lane Late, Navel Powell o Valencia Late, poniendo en el mercado entre 18 y 20 millones de kilos de cítricos todos los años. Además del mercado interno, también llegan a otros mercados europeos, concentrando sus ventas en Bélgica, Holanda, los países nórdicos y Oriente Medio.

Sus explotaciones siguen rigurosos criterios de calidad avalados por organismos independientes como son el Certificado de Producción Integrada de Cítricos que otorga la Comunidad Valenciana o Glo­bal G.A.P. que vela por el cumplimiento de los estándares de agricultura sostenible.

“En nuestro afán de mejorar el servicio poniendo a disposición del consumidor un producto inalterado y totalmente natural desde el inicio de nuestra creación seguimos una línea de trabajo para que nuestros productos cuenten con el menor residuo posible, reduciendo tanto en número como la intensidad de los tratamientos fitosanitarios aplicados permitiéndonos poner en la mesa de cada consumidor la fruta tal y como la hemos recolectado del árbol sin tratamientos que alteren su sabor u olor”, explica Baena.

 

Estrategias de fertilización optimizada

Uno de los miembros de la S.A.T. es Alejandro Mañá, propietario que cultiva alrededor de 100 hectáreas de cítricos bajo la marca Mountain Citrus y director técnico de Spanish Orange. Este agricultor, ingeniero técnico agrícola de titulación universitaria, sirve de apoyo técnico a los distintos citricultores de la sociedad, y además gestiona sus propios campos, en los que empezó con 20 hectáreas y ha acabado comprando otra finca con 80 hectáreas más entre las provincias de Castellón y Tarragona.

Tiene la suerte de cultivar en suelos óptimos para el cultivo de los cítricos, y cabe destacar que el agua para el riego se obtiene de un sondeo de más de 500 metros de profundidad. Para ello es necesaria una bomba de 340 CV que bombea el agua a una balsa de regulación desde la que se produce un rebombeo con otro equipo de 50 CV, lo que nos da una idea de la importancia que tiene en esta finca el coste energético, que se cifra en aproximadamente en 0,2 euros/m3.

También tiene un coste importante la gestión de las plagas y enfermedades, cuestión con la que son muy respetuosos, favoreciendo siempre la lucha biológica preservando los enemigos naturales y recurriendo a la aplicación de productos fitosanitarios solo cuando se supera el umbral poblacional establecido de cada plaga. No obstante, lo normal es tener que controlar el pulgón, el piojo rojo y la araña roja.

En cuanto a la fertilización, basan la estrategia en los resultados de los análisis foliares, que aportan la información necesaria para actuar de una manera racional. Para Alejandro Mañá, acertar en términos de nutrición del cultivo es fundamental para obtener producciones elevadas y de calidad, aplicando los nutrientes tanto disueltos en el agua de riego como mediante abonados foliares.

Alejandro es un convencido de la eficacia de los productos de Yara y en momentos clave del cultivo, como es el de engrosamiento de la piel del fruto, no se la juega y elige YaraTeraTM Calcinit, el nitrato soluble de Yara que presentado en forma de miniprills blancos y sueltos, se disuelve rápidamente en agua sin dejar residuo y puede aplicarse utilizando cualquier sistema de fertirrigación. El nitrógeno nítrico y el calcio que aporta favorecen respectivamente al desarrollo y a la resistencia de la planta.

El nitrógeno nítrico aportado por YaraTeraTM Calcinit está completamente disponible para su absorción por la planta, evitando así las pérdidas por volatilización que se producen al aplicar amoniaco y el calcio mejora la resistencia de la pared celular, lo cual se traduce en plantas que toleran mejor los ataques de plagas y enfermedades, así como en frutos con una mayor durabilidad.

Otros productos de importancia para los citricultores en general y para Mañá en particular son: YaraTeraTM Bolikel XP, un quelato de hierro microgranulado que está particularmente indicado en suelos alcalinos o calcáreos, conteniendo un 6% de hierro quelatado por HBED, lo cual asegura una gran persistencia de acción; y YaraVitaTM Starphos, una solución concentrada activa en fósforo de alta disponibilidad.

Además, el contenido en potasio y magnesio de este producto le confieren un efecto sinérgico con el fósforo. Es un producto que gracias a su formulado es aplicable tanto por vía foliar como en fertirrigación y que resulta especialmente indicado para el aporte de fósforo de alta disponibilidad en fertirrigación, ya que tiene una eficiencia significativamente mayor que cualquiera de las fuentes de fósforo usadas tradicionalmente.

El fósforo participa en la producción y transporte de azúcares, grasas y proteínas. Adelanta la maduración y estimula la producción de flores, semillas y frutos. Además, es un elemento particularmente importante para el desarrollo de las raíces y por lo tanto para la toma de otros nutrientes y de la humedad.

Además, Yara dispone de un amplio catálogo de productos especialmente diseñados para los cítricos, entre los que se encuentra en casos de carencia de microelementos, YaraVitaTM Cítricos, una suspensión concentrada que contiene magnesio, manganeso y zinc que promueve la fotosíntesis, la producción de azúcares y de sólidos solubles. n

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