Brexit: los subsectores agrarios españoles no auguran graves problemas

El director del Observatorio español del Mercado del Vino (OeMv), Rafael del Rey, no augura "grandísimos problemas" para este sector tras el Brexit, aunque sí reconoce algunas incertidumbres "indirectas" para España, tercer mayor proveedor de estos productos al Reino Unido, tras Italia y Francia.

Brexit: los subsectores agrarios españoles no auguran graves problemas

En declaraciones a Efeagro, Del Rey ha indicado que, si la desconexión tiene costes económicos para sus ciudadanos, éstos deben pagar más impuestos y pierden poder adquisitivo, es posible que se vean afectadas las ventas en dicho país de vinos y otros productos. Pero, en líneas generales, debería haber «tranquilidad» en el sector empresarial vitivinícola tras la decisión del Reino Unido.

En el ámbito comercial, «no veo que el Brexit provoque nuevas trabas comerciales a los productos europeos que entran en el Reino Unido», porque «entiendo que no es el deseo de los británicos», que siempre han defendido el libre comercio y que dependen en gran medida de las importaciones de alimentos de todo el mundo.

Por su parte, la Organización Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y Caprino (Interovic) espera que el sector ovino español gane peso en los mercados de la Unión Europea  tras la salida de Reino Unido ya que España pasará a ser el principal productor comunitario.

Tomás Rodríguez espera que liderar el mercado europeo le «venga bien» a la cabaña de ovino española que, según los datos de Eurostat a 2014, alcanzaba los 15,4 millones de animales, solo superada por Reino Unido (23 millones).

En cuanto a las relaciones comerciales bilaterales entre ambos países, ha aclarado que son escasas por lo que el «brexit» «no nos afecta». En el caso de las importaciones de cordero desde Reino Unido, por ejemplo, ha indicado que «no tienen mucho éxito» en España porque es un «cordero pesado» y «no acaba de convencer».

De la misma manera, el gerente de la Asociación de Productores del Vacuno de Carne (Asoprovac), Javier López, cree que el triunfo del «brexit» no afectará al comercio con España de animales vivos, ya que actualmente es «bastante escaso», aunque en los últimos años España había incrementado «ligeramente» sus importaciones británicas.

El intercambio comercial de carnes de vacuno es «casi testimonial», según López, quien ha recordado que el país anglosajón ha mantenido «muy cerrado el mercado» tras la irrupción de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB).

También el director general de la Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos Para Animales (Cesfac), Jorge de Saja, ha mostrado la tranquilidad de este sector ante el «brexit» porque espera que tengan «poco» efecto directo hacia los intereses de este subsector.

El secretario general de la Interprofesional de la Avicultura de Carne de Pollo (Propollo), Ángel Martín, cree que el «brexit no es tan negativo» para el sector español, ya que la balanza comercial con Reino Unido es negativa aunque, en líneas generales, lo ve como «un golpe bajo a toda la UE».

España compra unas 18.000 toneladas de carne de pollo al año a Reino Unido por las 11.000 toneladas que exporta a ese destino, es decir, un déficit de 7.000 toneladas. En huevos de incubar, España importa cerca de siete millones de huevos al año y vende unos 700.000.

Confianza del sector hortofrutícola

El sector hortofrutícola confía en que el «brexit» no afecte a sus intercambios comerciales con Reino Unido, un mercado tradicional para las frutas y hortalizas españolas «antes incluso de la constitución de la Comunidad Económica Europea y de la adhesión posterior de España a la Unión Europea».

Según el presidente de la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex), José María Pozancos, «esas corrientes comerciales históricas no se verán afectadas», si bien muestra cierta preocupación sobre la evolución del tipo de cambio de la libra frente al euro y otros países competidores.

Fepex ha resaltado en un comunicado que Reino Unido es el tercer mercado en importancia, con 1,1 millones de toneladas, un 11,4 % del total exportado en 2015, por valor de 1.614 millones de euros.

Del volumen exportado por España a Reino Unido en 2015, un total de 787.093 toneladas correspondieron a hortalizas, un 1 % menos que en 2014, por un valor de 732,7 millones de euros (+8,6 %).

Destacan las exportaciones de tomate, con 142.268 toneladas (+6 %) y 145,7 millones de euros (+7,5 %); coles, con 118.549 toneladas (-8 %) y 136,3 millones de euros (+4 %); lechuga, con 115.220 toneladas (-8 %) y 103 millones de euros (-4 %); y cebolla, con 100.916 toneladas (-8 %) y 38,2 millones de euros (+24 %).

Además, hay un segundo grupo de hortalizas con volúmenes importantes de exportación a dicho país, como el pepino, con 79.640 toneladas (+1 %) por un valor de 59 millones de euros (+7 %), y el pimiento, con 59.399 toneladas (+25 %) por un valor de 71 millones de euros.

Por su parte, la exportación de frutas a ese destino se situó en 676.078 toneladas, un 4,6 % más que en 2014 por un valor de 881,9 millones de euros (+15 %). Mandarina, naranja, limón, melón uva de mesa, nectarina y sandía son las principales frutas exportadas.

Las opas, preocupadas por la PAC

La  una organización con un marcado carácter europeísta, ha declarado sentirse “decepcionada y apenada” por Unión de Pequeños Agricultores (UPA),la decisión. Para UPA, la Unión Europea ha permitido que disfrutemos del sector agroalimentario que tenemos hoy en día, que es “el mejor del mundo”. “Menos Europa y menos Unión significará relaciones comerciales más complejas y volátiles, y en ningún caso será beneficioso para nuestro país”, aseguran.

Con respecto a la Política Agraria Común, aunque el Reino Unido aporta aproximadamente el 10,5% del presupuesto comunitario, esta cifra se reduce a un 5% en materia agrícola o lo que es lo mismo casi 3.000 millones de euros anuales.

El Reino Unido perderá los fondos de la PAC, más de 3.000 millones de euros del primer pilar sólo en 2015 y más de 5.200 para los programas de desarrollo rural dentro del periodo 2014-2020. Dado que ahora habrá que revisar toda la política financiera, la PAC se verá afectada necesariamente.

El secretario general de UPA, Lorenzo Ramos, vicepresidente de los agricultores europeos en el COPA, va a solicitar a esta organización que elabore un exhaustivo estudio de impacto del brexit en la agricultura de todo el continente.

Por su parte, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) considera la votación favorable al Brexit en el referéndum británico un acontecimiento crucial para la historia de la Unión Europea.  La gravedad de este hecho sin precedentes y la crisis política e institucional abierta, afecta de lleno a la agricultura española y europea, y COAG recuerda que la agricultura es la única política común de la Unión y que la política agraria se decide y se desarrolla en Bruselas, así como también son comunitarios la mayor parte de los fondos que la financian.

“Igual que ha sucedido en otros casos como el veto ruso (aunque menos determinante), la decisión política del Reino Unido para abandonar la UE, puede afectar de forma importante a medio y largo plazo a nuestro sector agroalimentario.

Los hombres y mujeres del campo no tenemos responsabilidad alguna en esta deriva, pero sin embargo, podemos volver a ser los paganos principales de la crisis que se pueda derivar.  En este sentido, exigimos a la UE la máxima protección para el mantenimiento de nuestras explotaciones y de las rentas agrarias.

Es responsabilidad  de toda la UE preservar el modelo social y profesional de agricultura, mayoritario en Europa y en nuestro país, así como la seguridad y la soberanía alimentaria de la UE”, subrayó Miguel Blanco, secretario general de la organización.

Cooperativas Agro-Alimentarias ha descartado que para sus intereses haya «un cambio brusco de la situación» ya que se abre un periodo de negociación de dos años para fijar el nuevo marco legal y comercial entre Bruselas y Londres.

Sí muestra su temor que, tras el referéndum británico de ayer, se produzca a corto plazo una acusada depreciación de la libra respecto al euro, lo que podría tener un impacto negativo para las exportaciones españolas agroalimentarias en las próximas semanas.

Desde esta asociación han animado a los estados miembros y a las instituciones comunitarias a que reflexionen para lograr un «proyecto europeo de integración atractivo».

Por úlitmo, el director de Relaciones Internacionales de ASAJA, Ignacio López García-Asenjo, ha lamentado la salida de los agricultores británicos del marco comunitario, de los que cree que son «gente muy preparada con un concepto muy moderno y competitivo de la agricultura por su apuesta por la innovación y la intensificación sostenible».

A su juicio, los británicos no buscarán tras el «brexit» medidas proteccionistas en materia agroalimentaria y seguirán aplicando los estándares europeos aunque no rijan ya en su territorio.

ASAJA cree que ahora «España tiene que aprovechar la oportunidad para ganar peso y liderazgo» en el mercado comunitario y en las decisiones agrícolas.

No pagar un precio

Como reacción a la votación por el Reino Unido en favor de #Brexit en el referéndum de la UE, el COPA-Cogeca, que defiende los intereses de las organizaciones profesionales y de las cooperativas agrarias de la UE, señaló que es un día triste para los agricultores comunitarios y del Reino Unido por igual.

La intención ahora, añadió, es trabajar para garantizar que la comunidad agrícola no pague el precio de la política internacional. En una primera reacción, el secretario general del COPA-Cogeca, Pekka Pesonen, declaró que “la votación fue muy igualada y mostró una ligera mayoría de casi un 52% a favor y algo más del 48% en contra.

El COPA-Cogeca valora mucho la participación de las organizaciones agrarias del Reino Unido y el apoyo dado en el trabajo sobre política agrícola comunitaria. Estamos analizando todavía el impacto de los votos, sobre la base de las instituciones de la UE y las decisiones del Gobierno británico».

«Sin embargo, añadió Pesonen, un punto clave para nosotros será evitar cualquier perturbación comercial adicional a la agricultura europea, dada la importancia de los lazos económicos a través del Canal y la actual crisis de los mercados agrícolas”.

Esto es ‘crucial” para mantener la estabilidad del mercado. Más de la mitad de las exportaciones de alimentos y bebidas del Reino Unido se dirige a la UE y el mercado británico es también un gran mercado de exportación para los alimentos y bebidas procedentes de otros Estados miembros, y ofrecen a los consumidores europeos una buena selección variada de productos de calidad.

“Vamos a trabajar duro, señaló Pesonen, para asegurar que el sector agrícola en la UE o el Reino Unido no son los que paguen el precio de la política internacional, y se minimice el impacto sobre el comercio. Se espera que las negociaciones para ejecutar la salida del Reino Unido de la UE sea de dos años, tal y como se recoge en el Tratado de Lisboa «.

 

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