BASF lanza Vizura®, un concepto revolucionario en fertilización orgánica

Debido al desarrollo del sector ganadero, en España se genera un volumen considerable de purines y deyecciones que tienen un importante contenido en nitrógeno, mayoritariamente amoniacal, y otros nutrientes como el fósforo. Se trata de un recurso a disposición del agricultor, del que con una buena gestión, puede obtener un rendimiento de cientos de euros por hectárea y conllevar beneficios ambientales si se usa bien. Gracias a la nueva innovación de BASF, Vizura®, el agricultor cuenta con una herramienta que le permite mejorar la eficiencia del nitrógeno del purín, con lo que aumentará su beneficio por el ahorro de insumos que supone ya que no es necesario usar un fertilizante mineral.

Hasta el 50% del nitrógeno aportado en el abonado (mi­neral u orgánico) pue­de perderse sin que las plantas lo aprovechen. Las bacterias del suelo del género nitrosomonas, convierten el amonio (NH4+) en nitrito (nitrificación) y luego éste acaba en forma de nitrato (NO3). El ion nitrato es muy so­lu­ble y móvil y puede lavarse disuelto en el agua de lluvia o de riego y cuando llega a una determinada profundidad ya no puede ser aprovechado por las raíces.

Pero los problemas del ni­tró­geno no acaban aquí. Este ni­trato puede ser transformado en óxido nitroso (N2O) en los procesos de denitrificación por efecto de las bacterias des­ni­trificadoras, favorecidas en determinadas condiciones. El óxido nitroso se pierde en la at­mósfera porque es muy volátil.

Esta pérdida del nitrógeno por el lavado o emitido a la at­mós­fera provoca unos perjuicios eco­nómicos ya que la baja eficiencia del nitrógeno aportado conlleva una pérdida de po­tencial productivo del cultivo. Del mismo modo, también provoca perjuicios ambientales.

Vi­zu­ra® ralentiza considerablemente la conversión de amo­nio en nitrato gracias a su principio activo (DMPP) que man­tiene el nivel de amonio es­table durante más tiempo al inhibir de manera re­versible la acción de las nitrosomonas que son las responsables de esta conversión. La velocidad de esta conversión depende de diversas condiciones ambientales y de las características del suelo. Gracias a Vizura® el pu­rín se puede utilizar como fertilizante de una ma­nera más eficiente y rentable ayudando a proteger el medio ambiente.

Beneficios

Con Vizura® el nitrógeno aportado con el purín en el abo­nado de fondo se mantiene retenido en el suelo durante semanas, permitiendo que el cultivo lo aproveche a medida que se de­sarrolla. Además del ahorro de insumos que supone no tener que aplicar un fertilizante mineral, Vizura® genera un incremento de entre el 5 y el 7% de la materia seca producida respecto a un purín sin tratar con este producto.

A nivel ambiental Vizura® reduce las pérdidas del nitrógeno tanto por lavado como por emisiones de gases con efecto invernadero. Como decíamos, el nitrógeno del purín, que se encuentra en un principio en forma amo­­niacal, se transforma en ni­­trato que, por acción del agua de riego o la lluvia, acaba disuelto y lavado con el riesgo de acumularse en las aguas subterráneas. Con Vi­zu­ra® la reducción de estas pérdidas es importante, y varía mu­cho en función del suelo, pu­diendo incluso su­pe­rar el 65%.

Por otro lado también se reducen las emisiones de gases nitrogenados, concretamente NH3. Las emisiones de un purín tratado con Vizura® pueden reducirse hasta un 45%. Estos son beneficios que redundan en el medio ambiente y directamente en el agricultor.



Ganadería La Corona, ejemplo de eficiencia de los recursos disponibles

Ganadería La Corona, ubicada en el término municipal de Gozón (Asturias), es una em­presa familiar que cuenta ac­tual­mente con cerca de 500 va­cas frisonas y más de 200 hectáreas de cultivo entre las que destaca la siembra de 75 hectáreas de maíz para ensilar y 30 hectáreas de raygrass. El resto son pastos permanentes, también de gran utilidad para esta cabaña ganadera.

Una de las características que definen a esta explotación es su capacidad de autosuficiencia. Esto es, son capaces de cerrar el ciclo, alimentando al ganado con las cosechas de sus propias parcelas y no dependiendo de ninguna em­presa externa para la gestión de los cultivos. Emilio Fer­nán­dez, responsable de la explotación junto con sus dos hermanos, cree firmemente que hay que hacer las cosas bien y no ahorra ni un euro que pueda generar un beneficio para su empresa. Su objetivo es conseguir la mayor eficiencia.

Emilio está convencido de que “a la tierra no se la puede engañar” y es consciente de que las buenas prácticas agrícolas son fundamentales para mantener sus medias en maíz picado, de 53 t/ha, que consigue haciendo las labores en su momento, controlando las do­sis y fechas de siembra, con va­riedades adaptadas a la producción de forraje y con un abo­­nado adecuado a los grandes requerimientos que tiene el cultivo de maíz en estas tierras.

En este sentido, realiza to­dos los años un abonado orgánico con los purines que recoge de las naves de su ganado. Estos purines los lleva a una gran fosa (de 2,5 millones de litros) donde los acumula para aplicarlos posteriormente en sus parcelas de cultivo.

Es en la misma fosa en la que aplica Vizura®, a razón de 3 litros por cada 65.000 litros de purín (que es la cantidad de purín que después aplica en sus parcelas de maíz por hectárea). Emilio considera muy reducida la inversión que le supone Vizura® frente a los beneficios que este producto le aporta: fijar el nitrógeno al suelo de manera que sus cultivos sean capaces de aprovecharlo en el momento en el que realmente lo necesitan.

Cuando se le pregunta si el secreto de su éxito es la aplicación de Vizura® para es­ta­bilizar sus pu­rines, contesta que “el secreto es la correcta gestión de cada una de las tareas que realiza en el cultivo y la aplicación de Vizura® es una de ellas”.

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