UPA denuncia el despilfarro de 10 millones de euros en una aplicación para solicitar la PAC ‘que no funciona’

La aplicación informática SGA PAC que utilizan la mayoría de las CC.AA. para solicitar las ayudas de la PAC no funciona durante días enteros, a pesar de que se puso en marcha semanas después de que se abriese el plazo de la solicitud, el pasado 1 de marzo.UPA teme que en muchas CC.AA. no se consigan tramitar todas las solicitudes a tiempo.

UPA denuncia el despilfarro de 10 millones de euros en una aplicación para solicitar la PAC ‘que no funciona’

La organización agraria UPA ha elaborado un informe de situación por CC.AA. del proceso de solicitud de ayudas de la PAC 2015. Este año es el primero tras la última reforma de la PAC y los problemas son innumerables, según los agricultores.

Según ellos, las dificultades se derivan de la ‘mala planificación que ha habido desde un principio’. En la fecha de inicio del período de solicitudes, el pasado 1 de marzo, ni siquiera se había finalizado la aplicación informática para empezar a trabajar.

De hecho, ésta no estuvo a disposición de los agricultores hasta la segunda mitad de ese mes y en muchos lugares no han podido registrar las solicitudes hasta hace poco más de una semana.

El uso de SGA está acarreando una situación ‘calamitosa’ para los agricultores y ganaderos que ven transcurrir el plazo de solicitudes y temen no poder realizar la suya a tiempo.

Desde UPA denuncian que los problemas técnicos ‘no dejan de aparecer’ y la aplicación ‘se cuelga’ durante varios días seguidos. Mientras el tiempo para pedir las ayudas se termina y se teme no poder realizar todas las solicitudes antes del último día: el próximo 15 de junio.

El coste del programa SGA, desarrollado por Tragsatec, filial de la empresa pública Tragsa, ha sido de diez millones de euros financiados por el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) y su mantenimiento, hasta el año 2020, está estimado en 2 o 3 millones de euros por año que pagarán las comunidades autónomas participantes y el FEGA.

Es la aplicación usada en la mayor parte de las CC.AA., a excepción de tres que han preferido usar su propia herramienta informática: Castilla y León, Cataluña y el País Vasco. En Extremadura, este año con una aplicación propia, comenzará a usarse el SGA el próximo año. Andalucía y Aragón la utilizan pero de forma parcial.

En general, la situación es mejor en las CC.AA. que utilizan una aplicación informática propia y no la proporcionada por el Ministerio, pero igualmente ‘el mal planteamiento que se ha hecho este año de las ayudas de la PAC está obstaculizando el proceso y la situación aquí está lejos de ser perfecta’, según los técnicos de UPA.

 

Balance por comunidades autónomas

En Aragón van por la versión 19 de SGA y ‘se espera que no sea la última’. Los principales problemas en esta región son a la hora de reconocer el DNI de los agricultores y ganaderos y al registrar los expedientes, por lo que el número de solicitudes inscritas es muy bajo: la semana pasada se habían realizado 16.000 del total de 54.000 que hay que tramitar.

En Galicia, la herramienta informática funciona tan mal que ‘últimamente no permite ni registrar solicitudes’.

En Murcia, por su parte, las solicitudes no se registran voluntariamente debido a la ‘incertidumbre que genera un programa informático en el que no queda claro si se están inscribiendo bien o mal los datos’. Así que en la región están optando por realizar las demandas pero ‘dejarlas aparcadas hasta que se solucionen estas dudas’.

En La Rioja se han registrado sobre el 25% de las casi 7.000 peticiones que se esperan este año.

En Madrid se repiten los mismos problemas técnicos que en las otras regiones. Allí no se alcanza el 40% de las cerca de 8.000 solicitudes que se deben realizar.

Además, la nueva aplicación ha traído problemas como ‘parcelas o recintos que ya no existen. Antes se les entregaba un borrador pero ahora no y es el agricultor el que tiene que revisar todas las fotografías aéreas para detectar los cambios’.

La Consejería de Agricultura de las Islas Baleares asegura haber tramitado ya 3.000 solicitudes y que habría 4.000 más a la espera.

En la Comunidad Valenciana afirman que la aplicación ‘es muy inestable’ y que ‘se cuelga constantemente’ llegando incluso a estar inoperativa durante varios días consecutivos. Estiman que hasta el momento sólo han cerrado cerca del 10% de todas las demandas que se tienen que realizar.

Los técnicos de PAC de UPA Castilla-La Mancha pudieron empezar a trabajar con la aplicación a partir del 24 de abril y tampoco han podido registrar solicitudes desde hace una semana. Además, en esta Comunidad se hace patente que no existe uniformidad entre los documentos que piden las diferentes Comunidades.

Los agricultores de Castilla-La Mancha, denuncian ‘el afán recaudador de la Junta’. En este territorio la Administración exige el certificado de estar al corriente de pagos, un documento que expide la propia Administración, que cuesta más de 8 euros y que no se requiere en el resto de lugares ya que en los demás simplemente se cruzan los datos entre los organismos.

En Extremadura, a pesar de que la aplicación informática propia, ARADO, ‘está dando menos problemas que la nacional’, el año que viene también comenzarán a utilizar el SGA. UPA-UCE Extremadura señala que en cualquier caso ARADO también ‘va lento’.

El número de solicitudes registradas al comienzo de esta semana era de 946, mientras que el año pasado a estas alturas se habían registrado ya 2.577.

Aquí tampoco pudieron utilizar su aplicación hasta diez días después de la fecha en la que comenzaban las solicitudes y hasta después de Semana Santa no pudieron registrarlas.

Actualmente se han resuelto las principales complicaciones, pero ‘la lentitud de la plataforma continúa retrasando el proceso de solicitudes’.

La aplicación informática usada en Cataluña ha tenido que ser actualizada más de diez veces. Los agricultores y ganaderos se quejan de que en esta región existen dificultades añadidas derivadas de otros aspectos, como el del establecimiento de un período principal de cultivo diferente.

En esta Comunidad se han realizado por el momento cerca del 30% de las demandas totales. Se muestran preocupados y afirman que posiblemente ‘no llegarán a tramitarlas todas antes del 15 de junio’.

En Castilla y León y Andalucía las previsiones son más optimistas que en el resto de España. Aunque la segunda se ha acogido parcialmente al acuerdo del Ministerio, en ambas se aplica un sistema informático propio.

Las oficinas de UPA en ambos territorios han realizado ya más del 65% de las solicitudes, aunque el número de peticiones registradas varían dependiendo de la variedad de cultivo o la provincia.

Sin embargo, tanto en estos dos últimos territorios como en los demás, UPA recuerda que las trabas burocráticas también impiden realizar las solicitudes con la rapidez que obliga el tiempo disponible. Y es que se requieren documentos que antes no eran necesarios y que los agricultores y ganaderos consideran ‘superfluos y, en ocasiones, una intromisión a su intimidad’, como por ejemplo la demanda del estado civil del propietario de la explotación y datos de su cónyuge aunque éste no tenga ninguna relación con la misma.

Incertidumbre de los agricultores y ganaderos

En definitiva, la tramitación de las peticiones de las ayudas de la PAC ‘está siendo un auténtico desastre este año y las consecuencias las van a pagar los profesionales del campo’.

Las trabas burocráticas que presenta la nueva PAC y, sobre todo, los problemas técnicos derivados de la herramienta informática del Ministerio hacen que los procesos de solicitud se estén demorando tanto que se teme por el destino de muchos agricultores y ganaderos que ‘viven con la incertidumbre de si podrán pedir o no las subvenciones europeas y que, en cualquier caso, cuanto más tarde puedan demandarlas, más tarde las cobrarán’.

UPA se manifiesta indignada por esta situación que podría haberse evitado si la Administración hubiese ‘hecho las cosas en su momento y no a última hora’.

La organización agraria denuncia que la herramienta informática se puso a disposición de las entidades semanas después de la apertura del plazo para solicitar las ayudas y que la formación a los profesionales encargados de usarla se realizó semanas después del inicio de dicho período.

Desde la organización agraria no se entiende que la Administración se haya gastado millones de euros en una aplicación informática que da problemas tan numerosos y graves que se teme que en muchos territorios finalmente no se puedan tramitar todas las solicitudes antes del final del plazo establecido, el 15 de junio.

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