Ramón Artime: “Trabajamos en un nuevo entorno para beneficiar lo antes posible al ganadero que produce leche”

Entrevista a Ramón Artime, presidente de la Organización Interprofesional Láctea (INLAC)

Ya hay acuerdo lácteo y compromisos por cumplir, firmados por gran parte de los eslabones de la cadena de valor láctea. ¿Deberían contribuir todo esto a que los precios de la leche en campo vayan subiendo, mes a mes, hasta al menos cubrir los costes de producción?

El día 23 de septiembre se firmó el Acuerdo para la estabilidad y sostenibilidad del sector lácteo en España, en el que hemos venido trabajando a lo largo de los últimos meses todo el sector, incluyendo también a la distribución, impulsado desde el Magrama y en el que han participando directamente tanto la ministra como el secretario general de Agricultura y Alimentación. Es un acuerdo histórico.

Como he dicho en numerosas ocasiones, lo fundamental es generar valor en la cadena y, solo entonces, se podrá repartir adecuadamente, para que el ganadero no sea el eslabón más débil. En mi opinión, estamos ante un nuevo entorno que favorecerá la resolución de la actual crisis del sector lácteo en España, trabajando para que tenga impacto positivo en el ganadero lo antes posible. Todos queremos un sector lácteo del que podamos vivir, que sea atractivo para nuevas generaciones. Y sí, sin duda, los resultados de este acuerdo repercutirán fundamentalmente en mejoras para el ganadero cuanto antes. Desde la distribución y la industria ya ha habido gestos en este sentido.

Ante la prevista desaparición de las cuotas lácteas el 1 de abril de este año, ¿quién dijo o desde dónde se animó a producir mucho más a los ganaderos? ¿Fueron esos polvos, los que trajeron los lodos de la crisis actual?

La crisis del sector lácteo es global, no es solo en España, aunque me preocupan nuestros ganaderos y nuestras empresas. Las dificultades las están teniendo los ganaderos de todos los países en mayor o menor medida. Todas las opiniones de expertos pronosticaban un futuro mejor para el sector lácteo, pero se han unido diferentes circunstancias, como son el veto ruso y una menor demanda de lácteos por parte de países de Asia y Norte de África. En España hay una tendencia a la baja en el consumo de leche y derivados, por lo que estamos trabajando en la realización de una campaña de promoción para recuperarlo.

INLAC está inmersa en actualizar la cadena de valor de la leche líquida UHT, ¿debería haber diferencias en el precio de la leche que va para su envasado en cartón, con la que se destina a quesos de calidad o lácteos de mayor valor añadido o para fabricar productos industriales, como la mantequilla o la leche en polvo?

En noviembre del pasado año encargamos ya a un consultor externo la definición de una metodología de cadena de valor de la leche UHT y el proyecto se presentó en la interprofesional INLAC en marzo de 2015. Representa el 60% del consumo de la leche producida en España y es la que, a veces, se banaliza por parte de la distribución y la que tiene mayores ofertas de PVP, siendo muy competitiva a través de las marcas de la distribución (MDD). Esa es la que nos preocupa, porque la leche con marcas de calidad diferenciada y/o destinada a productos de mayor valor añadido se rige por las leyes de oferta y demanda del libre mercado, negociadas entre ambas partes.

¿Ve factible que industria láctea y la distribución lleguen a compromisos firmes de contratación a plazos de entre 6 y 12 meses, equiparables a los que realizan o deberían realizar las industrias/compradores con los ganaderos?

Si, lo veo. En las conversaciones que ya hemos tenido con la distribución así se ha manifestado por su parte. Además dentro del Comité Consultivo con la Distribución, ya en marcha, se ha creado un grupo de trabajo integrado por técnicos en contratación, que están ya implicados en este aspecto en concreto.

¿Debería haber más control en esas subastas electrónicas semanales de compraventa de leche UHT entre industrias y distribución que, sobre todo en situaciones de exceso de oferta, tiran los precios a la baja, repercutiendo luego en menores liquidaciones a los ganaderos?

Sí, creo que es muy importante definir un Código de Buenas Prácticas en la contratación del Sector Lácteo. En ello estamos trabajando también.

¿Qué cambios deberían proponerse desde INLAC para mejorar el modelo de contrato tipo de suministro de leche cruda entre los ganaderos y la industria?

La revisión del contrato homologado y potenciar el uso de los Índices de Referenciación Láctea. Creo que el uso de estos índices en contratos a un año facilitará el entendimiento entre las partes, a la vez que aportará transparencia en las negociaciones.

Cómo cree que debería legislar el Magrama para regular a los compradores no transformadores, intermediarios, cooperativas o no, que compran y venden luego la leche al mejor postor?

Hay que regular una figura que puede estar contribuyendo a distorsionar el sector, respetando las leyes de libre mercado y de competencia, y eso no es sencillo. La realidad es que alrededor de un 4% de la leche ofertada a precios bajos puede tirar del resto hacia abajo.

¿Se arreglaba la situación actual de crisis, como dice la ministra, con cuatro Organizaciones de Productores en toda España, que pudieran concentrar la oferta de leche y negociar volumen y otras condiciones de venta con la industria?

En Asturias, País Vasco o Andalucía hay ejemplos de cooperativas -Central Lechera Asturiana, Iparlat, COVAP-, donde participan los ganaderos, y lo que están demostrando es que los socios de esas cooperativas terminan cobrando bastante más que los ganaderos que van por libre. Los ganaderos agrupados tienen más fuerza que cada uno de manera individual. Bajo mi punto de vista y la experiencia me lo demuestra, son modelos a seguir.

Usted ha dicho reiteradamente que el sector lácteo tiene un problema muy gordo de relevo generacional, ¿cuántos ganaderos van a quedar en el medio plazo en nuestro país y que haría para solventar este grave problema?

La situación actual por la que está atravesando el sector en España no es sólo consecuencia de la desaparición de las cuotas. El sector está endeudado, envejecido y cada vez más concentrado. A su vez, en muchos casos, la cualificación profesional es cada vez mejor y, por ello, tenemos que hacer un sector atractivo, que permita que haya un relevo generacional ordenado. El sector lácteo es estratégico para la continuidad y desarrollo de la España rural. No podemos dejarlo morir.

¿Cree que en un futuro la producción de leche de vaca se basará en contratos de integración, como los de cría intensiva de porcino o de aves, donde no haya ganaderos, como hoy se conocen, sino obreros bajo contrato, que alquilen sus instalaciones y pongan la mano de obra, e industrias lácteas integradoras, que abonen un precio por la leche, tras descontar, por ejemplo, los costes de piensos y fármacos para los animales?

Creo que en España, al igual que en el resto de Europa, convivirán diferentes modelos de producción, en el sector lácteo y en el resto de sectores agroalimentarios, que serán consecuencia de la cultura y de los aspectos socio-económicos de las diferentes regiones de España, en definitiva de su evolución. Unos podrán gustarnos más que otros, pero todos serán válidos.

¿Qué es para Ramón Artime un precio sostenible de la leche? ¿El ganadero es el primer eslabón o el último de la cadena de valor?

Un precio que cree valor, que permita que todos los integrantes de la cadena de valor puedan vivir de producir y transformar leche; que dé lugar a un sector lácteo sostenible, moderno, atractivo para nuevas generaciones y a una industria competitiva y diversificada. El ganadero es el primer eslabón de la cadena, porque sin leche no hay sector lácteo.

 

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