Preocupación por la posible huelga de los estibadores portuarios en varios sectores agroalimentarios

El anuncio de huelga de los estibadores portuarios, cuya primera jornada se ha aplazado al 10 de marzo, hasta ver si el Congreso convalida o no el decreto-ley del Gobierno, es causa de preocupación y temor en varios sectores productivos, que dependen de la exportación, como frutas y hortalizas, cereales, ganado vacuno vivo o vitivinícola.

Así, los productores exportadores de frutas y hortalizas frescas a nuevos mercados terceros, como Emiratos  Árabes, Arabia Saudí, China o Canadá, mostraron gran preocupación por la huelga de estibadores (trabajadores que se encargan de la carga y descarga de los buques mercantes) ya que después de largos procesos de negociación para la firma de acuerdos que permitan la exportación a algunos de estos países, como es el caso de China, y la firma de programas de ventas con la gran distribución, están amenazados los compromisos adquiridos en estos mercados.

La mayor parte de las exportaciones de frutas y hortalizas frescas a nuevos mercados se realiza por barco, al contrario que las que van a la UE por carretera, por lo que la paralización de los envíos debido a la  huelga de estibadores amenaza la consolidación de las ventas hortofrutícolas españolas en estos países, según la patronal empresarial del  sector productor y exportador, Fepex.

Para la exportación de frutas y hortalizas frescas, la repercusión de un día de huelga es mucho mayor en el tiempo, pues se trata de barcos con rutas internacionales, programadas con mucha antelación, y si no se atraca en un puerto en la fecha prevista, los envíos se pueden retrasar más de una semana, según Jose María Morote, representante de la Asociación de Productores Exportadores de frutas y hortalizas de la Región de Murcia, Proexport.

Por otra parte, para el transporte de frutas y hortalizas se necesitan contenedores refrigerados, costosos y escasos a nivel mundial, que ante la incertidumbre generada en los puertos españoles, se desvían a otros puertos, por lo que cuando se retome la actividad, puede no haber contendedores disponibles.

Las exportaciones a Emiratos Árabes Unidos por vía marítima alcanzaron en 2016 60.259 t, de las que 25.211 toneladas correspondieron a hortalizas, de carácter muy perecedero, incluidas coles y lechugas y 35.047 t a frutas, según datos el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, procesados por esta Federación.

Las exportaciones hortofrutícolas a Arabia Saudita, por barco, alcanzaron 45.280 t, de las que 29.259 t correspondieron a frutas y 16.028 t a hortalizas, principalmente lechugas, coles y cebolla.

Las exportaciones a Canadá, por vía marítima, en 2016 ascendieron a 37.552 t, de las que 34.720 t correspondieron a frutas y 2.831 t a hortalizas, mientras que a China ascendieron a 14.207 t, de las que 14.154 toneladas correspondieron a frutas.

El sector agrupado en FEPEX plantea que se busquen alternativas al transporte por barco  y soluciones viables para mantener la posición en estos mercados.

Comercio de cereales

 Por su parte, el sector del comercio de cereales y oleaginosas de España (ACCOE) señaló que la posible huelga les afecta a la fuerza, porque nuestro país es muy deficitario de estos productos básicos de la alimentación, aunque los almacenes aún tienen stock de cereal nacional para tres meses y, por tanto,  no habría problemas de abastecimiento de grano siempre y cuando la huelga no se eternice, según su secretario general, José Manuel Álvarez.

En oleaginosas la situación podría ser más problemática, puesto que España tiene una gran dependencia de la soja, teniendo la opción de comprarla en puertos portugueses y franceses y transportarla luego por carretera, con el inconveniente de que encarecería el producto.

No obstante, si la huelga se produce en días alternos y se respetan los servicios mínimos  no habría preocupación, según el director general de la Confederación Española de Alimentos Compuestos para Animales (Cesfac), Jorge de Saja, y la repercusión sería poca o ninguna, mientras que si se agudizase quedaría la opción de traer la soja desde los puertos de países vecinos.

Vacuno vivo

 Existe también cierta preocupación en el sector de vacuno de carne para vida, ante la posible huelga de estibadores, que ya ha ralentizado el ritmo de carga en puerto y, por tanto, ya empieza a haber algunos retrasos en la exportación, sobre todo a países árabes, hacia donde van cada año 50.000 terneros vivos para ser sacrificados en destino.

Vino

 La duración de la posible huelga de estibadores preocupa también al sector vitivinícola, pese a que el vino no es un producto perecedero, que ya observa cierta ralentización en su actividad desde hace unas semanas. Este sector exporta 6 de cada 10 litros de vino al año por vía marítima, sobre todo a países terceros.

Las bodegas están expectantes por lo que podría suponer esa huelga en los costes de transporte, lo que conllevaría una pérdida de competitividad y posibles retrasos en los plazos de entrega comprometidos. Algunos operadores ya han empezado a desviar mercancía hacia otros puertos europeos (Rotterdam, Le Havre, Lisboa, Hamburgo, Amberes, Trieste…), con un incremento de costes en concepto del tramo de transporte por carretera hacia el nuevo puerto de salida.

En cualquier caso, la industria y la distribución alimentaria se sitúan entre los sectores económicos menos afectados por la posible huelga de los estibadores, como señal de protesta ante la reforma de la ley que regula su profesión ante las presiones de la Comisión Europea. Las industria del automóvil, de la química o de la cerámica, muestran una preocupación mayor, que la de alimentos y bebidas, que confían en que su repercusión sea limitada en el tiempo.

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