En marzo salieron al mercado 142.100 t de aceite de oliva

La comercialización de aceite de oliva en el primer semestre (octubre-marzo) de la campaña 2016/17 suma ya 762.100 toneladas, con un aumento del 16,5% y a una media de 127.000 t mensuales, después de que en ese último mes salieran al mercado nada menos que 142.100 t, de las cuales 99.000 t se habrían exportado y 43.100 t habrían ido a abastecer el mercado interior aparente, según el último avance de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA).

Tal y como se preveía, el mercado exterior, con un volumen acumulado de salidas de 504.600 t y un aumento del 35,7% respecto al mismo periodo de la campaña anterior está tirando del carro comercializador, mientras que la demanda interna aguanta a duras penas ante la fortaleza de los precios en origen, que es trasladada a los PVP de los consumidores, con un descenso de prácticamente un 9% sobre un año antes, sumando 257.500 t de aceite de oliva en la primera mitad de la campaña.

Los elevados precios en destino del aceite de oliva están llevando a que la demanda busque, al menos parcialmente, alternativas más baratas en otros aceites vegetales, principalmente de girasol. Según los últimos datos de la Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceites Comestibles (Anierac), mientras que en el primer trimestre del año las empresas asociadas vendieron 72,41 millones de litros de todas las categorías de aceite de oliva, lo que supone un 19,4% menos que en el mismo periodo de 2016, las compras de aceite de girasol aumentaron hasta casi 73,20 millones, con un alza de más del 26,5%.

En marzo, la producción nacional de aceite de oliva fue de apenas 36.400 toneladas, acumulando un total de 1.272.400 t (-8,7%), con lo que es posible que no se llegue a alcanzar, sin que se pueda descartar del todo tras revisiones, los 1,3 millones.

La cantidad de aceite de oliva disponible es, con estos datos,  prácticamente similar a la  de la campaña 2015/16, con 1.655.500 t (+0,1%), dado que las existencias de inicio de campaña, con 331.000 t fueron un 83,2% superiores a las iniciales de entonces.

La AICA suma ya unas importaciones de 52.100 t de aceite de oliva que están, no obstante, un 34,5% por debajo de las cifras del mismo periodo de la campaña precedente.

Existencias

Las existencias de aceite de oliva a 31 de marzo sumaban 893.400 t, lo que suponen un10, 7% menos que las que había en el primer semestre de la campaña 2015/16. De este volumen, cerca de 700.000 t estaban en almazaras y en los depósitos del Patrimonio Comunal Olivarero, un 13% menos que en la campaña anterior y 196.500 t  (-1,4%) en manos de envasadores, refinadores y otros operadores privados.

Parece, por tanto, claro que estamos ante una segunda parte de la campaña, que vendrá muy ajustada por el lado de la oferta, mientras que por el de la demanda se producirán las lógicas tensiones de precios al alza, sobre todo si la comercialización exterior sigue en los actuales niveles. El sector no prevé que falte aceite de oliva, pues resta por salir todavía cerca de 900.000 t y, previsiblemente, para el stock final a 30 de septiembre próximo aún queden alrededor de 200.000 toneladas.

Ahora mismo, lo que más preocupa, al igual que en otros cultivos, es el déficit de  precipitaciones con las que se están desarrollando los meses de primavera. Abril puede darse por perdido y si no llueve suficientemente en mayo o junio, la situación podría tornarse bastante complicada para la futura cosecha de los olivares de secano.

Previsión de campaña

De acuerdo a las previsiones del sector oleícola, la producción de la campaña 2016/17 podría quedarse en torno a 1,28 Mt, un 8,8% menos que en la campaña anterior, cuando se llegó a los 1,4 millones. Si a esto sumamos 331.000 t de stock inicial y otras 80.000 t de aceite de oliva importado, la oferta disponible estaría cerca de 1,7 Mt, una cifra ligeramente inferior en un 0,6% a la de la campaña 2015/16,

La previsión de demanda interna podría estar en los 505.000 t, una volumen que es solo un 0,5% superior al de una campaña antes, aunque no puede descartarse que pueda quedar por debajo del medio millón de toneladas si los precios en origen y destino consumidor continúan subiendo o incluso si se mantienen en los actuales niveles de firmeza.

En cambio, en el mercado exterior, el volumen comercializado podría acercarse al millón de toneladas, con un alza de 13,5% sobre 2015/16, aunque aquí también habrá que ver cómo se comporta la demanda y si es capaz de seguir aguantando los precios, dado que nuestro país es el único productor principal que cuenta con capacidad  de suministro de aceite de  oliva a nivel  mundial.

En conjunto, por tanto, es probable que la comercialización total de aceite de oliva roce a lo largo de toda la campaña actual los 1,5 millones de toneladas, con un aumento del 8,7% sobre la anterior, dejando en torno a las 200.000 t e existencias finales para enlace de campaña, una cifra muy baja, pero superior al stock que quedó en la campaña 2014/15 de apenas 180.7000 toneladas.

Lo que sí parece cada vez más claro es que se producirá un récord histórico en el valor económico de la producción comercializada de aceite de oliva español en origen que, previsiblemente,  podría alcanzar e incluso superar los 5.000 millones de euros en la actual campaña 2016/17.

Según el sistema Poolred, de la Fundación del  Olivar, en la semana del 19 al 25 de abril, la media de cotización del aceite de oliva era de casi 3,91 €/kilo salida origen bodega almazara, siendo de 3,95 €/kg para el aceite virgen extra (AOVE); de casi 3,85 €/kg para el oliva virgen, y de 3,77 €/kg para el  oliva lampante (B.1º) para refinado.

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