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“Los productores deberían presentar su Solicitud Única de la PAC 2017 ya y no esperar al tramo final”

 Entrevista a Miguel A. Riesgo, presidente del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA)

 ¿Seguirá reduciéndose el número de beneficiarios en la nueva campaña 2017 de la PAC?

-. En principio, esperamos que se mantenga estable respecto a la anterior, con alrededor de 790.000-795.000, pero no descartamos que sigan reduciéndose ligeramente el número, al producirse cesiones, aún no contabilizadas. En todo caso, no va a ser la gran bajada que se produjo entre 2014 y 2015, y también entre 2015 y 2016. Los productores que no recibieron derechos en 2015 y que presentaron su solicitud un poco por si acaso, porque tenían tierras y querían ver si les tocaban derechos, pero sin cumplir los requisitos para ello, esos ya no presentarán la solicitud este año. En las próximas campañas habrá cierta concentración de derechos, con la compraventa, como ha pasado siempre, aunque en el periodo 2015-2020 nos moveremos algo por debajo de los 800.000 beneficiarios.

En qué medida afectará a esa reducción que no cobren ya los que realizaban peticiones de ayuda igual  o por debajo de los 300 €?

-. Eso lo advertimos ya hace tiempo. Los que cobraron menos de 300 euros en 2016 y que, ahora, si se quedan en el sistema como están no cobrarían en 2017, si quieren mantenerse tendrán de alguna forma que fusionar sus derechos. Ese ajuste ya se produjo en 2015 y no dará para mucho más, porque los agricultores se han adaptado poco a poco.

Aunque en la normativa se han instalado “cortafuegos” para  aliviar las exigencias comunitarias para flexibilizar la figura clave del “agricultor activo”, ¿va a suponer esto un paso atrás que dará lugar a que solicitantes, que no ejercen esta actividad de forma prioritaria y profesional, puedan cobrar de nuevo las ayudas de la PAC?

-. Creo que no se comprendieron del todo los cambios del RD 745/2016, que han sido puramente técnicos y de forma, no de fondo. La PAC de 2015 se basaba ya en la actividad agraria. El elemento fundamental en el que insistimos es que debe haber actividad agraria real para que se puedan cobrar ayudas. Utilizamos la figura del agricultor activo, como nos permite la legislación comunitaria, para sacar a una serie de perceptores (lista negativa) del sistema y, ahora también, lo hacemos con los que pertenecen a una entidad asociada. Si, por ejemplo, tú no tienes o no eres una inmobiliaria, pero sí una sociedad jurídica, que es dueña de una inmobiliaria, entras entonces en una lista negativa. O viceversa, si como persona jurídica eres propiedad de una inmobiliaria o de un aeropuerto, también entras en la lista negativa. Este es un concepto nuevo, pero al final, los agricultores activos que salen por lista negativa son realmente pocos, aunque, por reglamento, cuenten con una serie de mecanismos para volver al sistema. El pequeño matiz es que a las personas físicas que en sus estatutos no tienen la actividad agraria y, por tanto, no se les permitía volver a entrar en el sistema, se les ha buscado una alternativa, como es que estén dados de alta en la Seguridad Social Agraria. Pero, para eso tienes que ser profesional de la agricultura.

Pero, entonces, ¿cuál es lo que no se ha entendido?

El cambio que no se ha entendido es que hemos pasado el control del 80/20 (que al menos el 20% de tus ingresos provengan de la actividad y venta de tus productos agrarios) de la parte del “agricultor activo” donde estaba a la parte de “actividad agraria”. Eso era ya antes así, aunque estuviese en el artículo del “agricultor activo”, pero por indicación de la CE, no lo pudimos hacer de la forma que hubiese gustado al Ministerio. Por eso, tuvimos que crear un grupo de riesgo, en el que estará quién no cumpla con que al menos un 20% de sus ingresos provienen de la venta real de sus productos agrarios y a quien se le va a comprobar su actividad de varias maneras: viendo si tiene un seguro agrario contratado, si está en el REGA con animales, si está en el Registro de Fitosanitarios, etc. Es decir, solicitando toda la documentación administrativa que se pueda o, si no, realizándole una inspección  en campo. Si tras todo ese control, el productor no cumple, se le excluye de la PAC. Ese ha sido el cambio en 2017: el que no cumpla con el 20/80 pasa a un grupo de riesgo de control reforzado de su actividad agraria y se le hace un cruce con Hacienda para comprobar que al menos el 20% de sus ingresos agrarios provienen de su actividad y no de las ayudas de la PAC y también asegurándonos de que ese productor es el que está gestionando realmente su explotación, y no solo cobrando las ayudas, mientras que son otros los que trabajan en sus parcelas.

Aún así, ¿no son todavía muchos los que se benefician de las ayudas de la PAC?

-. La PAC tiene que cobrarla quien hace la actividad agraria en esa superficie. Han aumentado mucho los controles desde 2013 y el descenso de beneficiarios que ha habido en estos  años obedece a esa presión inspectora. Es cierto que seguimos con 790.000 beneficiarios, muchos en comparación con los países de nuestro entorno, pero es que tenemos mucha agricultura a tiempo parcial, como sucede en el olivar. Tampoco hay que olvidar que el régimen simplificado de pequeños agricultores, supone el 40% de todos los perceptores de la PAC, a los que no se exige cumplir con el greening y cuentan con una solicitud y unos controles simplificados. Por tanto, si descontamos a estos al final nos quedamos con 300.000 y 400.000 agricultores profesionales.

¿Por qué ahora se permitan los trasvases de importes entre líneas de ayudas asociadas en los sectores ganaderos?

-. Se trata solo de una cuestión jurídica, que contempla la reglamentación comunitaria, pero no creo que se produzcan trasvases de importes de ayudas asociadas. Si el Estado miembro quiere hacer ese trasvase, primero tiene que avisar de esa posibilidad a los productores. Se incluye en la normativa nacional  por si acaso pudiera producirse, por ejemplo, en un año concreto si hubiese un descenso importante de censos en un sector ganadero y los importes por animal fuesen tan elevados que estuviésemos “sobrecompensando” a los ganaderos de ese sector, mientras que otros podrían tener importes más bajos. Para eso está puesto, pero lo normal es que no se utilice, salvo en situaciones muy excepcionales.

¿Cuáles son en concreto los cambios en la normativa sobre la ayuda asociada en ovino-caprino?

-. Se trata de ajustes técnicos sobre lo que establece la normativa de ayudas de 2015, que es el modelo base que se sigue en las campañas siguientes. En ese año se fijo para el ovino un criterio de admisibilidad que nos asegurase que las ayudas llegaban a los productores con actividad real. En ese momento, se consideró una producción mínima de 0,4 corderos por hembra elegible y año para percibir la ayuda asociada, un estándar técnico muy generoso. Ahora se ha incrementado ligeramente ese criterio de admisibilidad, subiéndolo a 0,6 corderos por hembra admisible y año, que sigue siendo una cifra que técnicamente debería cumplir cualquier explotación con una productividad incluso inferior. Es solo una cuestión ligada a la defensa de una mayor actividad.

No obstante, el periodo elegible para 2017 seguirá siendo todo el año, desde enero a diciembre y la ayuda asociada se seguirá cobrando en 2018 entre marzo y abril. Para 2018, sin embargo,  ya contará desde junio de 2017 a junio de 2018 y eso nos permitirá pagar antes, entre diciembre y enero, la ayuda asociada como en el resto de sectores en un sector que es al que más tarde se pagaba, debido a los controles que había que hacer en el primer trimestre del año, tras acabar el año anterior para cumplir con la exigencia de productividad.

¿Qué supone para los jóvenes agricultores que participen en una sociedad jurídica, que se elimine la restricción para limitar su acceso al complemento de pago básico y a la asignación de derechos de la reserva nacional?

-. Se trata de una medida de simplificación de la gestión para potenciar al colectivo de jóvenes agricultores que, permitirá, por un lado, no estar pidiendo a las CC.AA. que tengan en cuenta el porcentaje de participación de los jóvenes en una sociedad jurídica a la hora de pagar la ayuda PAC. En el momento en que una sociedad tenga una mayoría de jóvenes en su capital social, esto sí que es exigible, podrá cobrar el 100% de la ayudas PAC, igual que cualquier otra explotación. En España, hay cooperativas con mayoría accionarial de jóvenes; hay sociedades donde se incorporan jóvenes y son la mayoría. Por tanto, aplicar la condición de que no pudiesen cobrar el complemento de ayuda nada más que jóvenes personas físicas, no potenciaba la incorporación de los mismos al sector. Ahora, a las personas jurídicas donde haya una mayoría de jóvenes, se les pagará el 100% de la ayuda complementaria, contribuyendo a mejorar ligeramente la incorporación, aunque la mayoría siguen siendo jóvenes como personas físicas.

Un pequeño agricultor, incluido en el régimen específico, ¿deberá renunciar al mismo si recibe por cesión o herencia nuevos derechos de pago básico y los quiere cobrar?

-. Este es también otro ajuste técnico. Lo normal es que un pequeño agricultor no reciba cesiones de derechos de pago y que sea un productor a tiempo parcial, con una explotación bastante estable. Si decide incrementar su explotación y quiere comprar nuevos derechos, tiene, valga la redundancia, todo el derecho del mundo, pero no podrá cobrarlos, mientras no renuncie a participar en el régimen de pequeños agricultores, con lo que perdería sus ventajas, incluso aunque no llegue a los 1.250 € de tope de ayuda para poder estar en el mismo. Este régimen es una “foto fija” del año 2015 y su simplificación parte de ahí. No podemos estar modificándolo todos los años, porque perdería su razón de ser tanto para los agricultores, como para la propia Administración. Su solicitud es más sencilla, prácticamente es una ratificación. Se cogen las parcelas de todos los años y se ratifica que quiere seguir perteneciendo a ese régimen percibiendo un solo pago. Estos productores tienen controles para ver que cumplen la admisibilidad, pero están exentos del “greening” o de la condicionalidad, y su régimen sancionador es menor. Lo normal es que si compras derechos de pago, sea para utilizarlos. Si te pasas de los 1.250 euros de ayuda, porque quieres utilizar esos nuevos derechos que has, tendrás antes que solicitar la renuncia al régimen. Pero es algo anecdótico. Un pequeño agricultor puede recibir derechos por herencia, pero se tratará de derechos de otros pequeños hacia personas que se incorporen al sector para mantenerse como pequeños. La única cesión de derechos que te mantiene como pequeño y que puedes seguir utilizando son las herencias, con el techo o límite de los 1.250 euros de ayuda.

¿Se mantiene la obligación del agricultor arrendatario de parcelas con derechos de pago de tener que identificarlas  fiscalmente en la Solicitud Única?

-. En la campaña anterior ya se puso un suelo de 2 hectáreas a partir del cual sí que hay que declarar el NIF del arrendador y la gente lo entiende así. A nosotros eso nos sirve para ver cuándo hay duplicidades de solicitud de ayudas y así poder gestionarlas En un reciente informe del Tribunal de Cuentas se volvió a incidir en que es necesario tener esa obligación en el sistema para evitar esas duplicidades y por transparencia. Aunque también hay muchos productores que no quieren que sus parcelas se declaren en la PAC y para eso las CC.AA. tienen sus propios mecanismos. Por ejemplo, una Comunidad puede crear un registro donde los productores que no quieren que sus parcelas se declaren, las incluyen en un listado del registro, evitando así tener que declarar los NIF de los arrendadores. Por encima de 2 hectáreas, los productores tienen que declarar el NIF del propietario arrendador de las parcelas por las cuales piden ayudas. Se debe ir a normalizar este criterio para que quien no tenga arreglado su arrendamiento, lo vaya resolviendo para declarar el NIF del arrendador, teniendo en cuenta que se perciben ayudas públicas. Las consultas sobre este asunto cada vez son menos, aunque todavía hay gente que no está declarando el NIF y no se le está penalizando. Pero no hay que descartar que en el  futuro se sancione por no hacerlo, pues lo que se pretende es ir hacia una regularización de los contratos de arrendamiento y de la tenencia de las parcelas.

¿Está de acuerdo en que no deberían aceptarse modificaciones en el SIGPAC, posteriores al del inicio del plazo de solicitud de la PAC de la campaña en vigor, que pueden dar luego problemas y retrasos en los pagos?

-. Cada tres años renovamos todo el territorio nacional del SIGPAC y cada año, se renueva un tercio del mismo. Es obligatorio para poder seguir pagando las ayudas PAC y permite asegurar que no lo estamos haciendo sobre superficies que no son admisibles. El FEGA colabora con las CC.AA. en la renovación del SIGPAC y conocemos casos en los que se solicitan ayudas en superficies que ya no son admisibles, pues el agricultor, hasta que no las detectamos vía SIGPAC, no las excluye, cuando debería hacerlo. Cuando lo descubrimos, se  aplica por reglamento la retroactividad de los pagos. Es decir, necesitamos ver con el agricultor si esa nave que ha construido o ese camino o carretera que aparecen en una determinada zona de  la explotación o cualquier otra condición, han supuesto un cambio en la admisibilidad que pueda dar lugar a que la superficie afectada deje de ser elegible para el cobro de las ayudas PAC. Si el cambio ha ocurrido este año, no podrá cobrar las ayudas de este año, pero si se demuestra que ha tenido lugar hace dos o tres años, estamos obligados a recuperar el dinero de las ayudas hasta cuatros años antes. La normativa comunitaria nos exige esos controles y si queremos tener ayudas PAC, todos tenemos que ser defensores de la misma y de que se cumpla de manera estricta para que los fondos vayan realmente a las explotaciones y a las superficies agrarias admisibles, incluidas aquellas que modifican su uso SIGPAC.

¿Es esto lo que motivó las quejas en la Comunidad de Aragón en la campaña de 2016?

-.Es verdad que hubo una queja en Aragón y es algo que puede afectar a la campaña. Puede pasar que determinados expedientes tengan cambios a mitad de campaña y eso haya que controlarlo en la misma y siempre se le comunica al agricultor. Entiendo que en Aragón las críticas son por el retraso en los pagos, derivado de que los expedientes se pararon, al estar estudiándose los cambios del SIGPAC. Si te afecta la modificación, te van a hacer un control. No se trata de un problema general de admisibilidad de superficies, sino que esa Comunidad, mientras duraba ese estudio, decidió retener determinados expedientes de pago que podían estar afectados, hasta su resolución.

Entonces, ¿es entendible todo ese procedimiento que retrasa los pagos de ayuda PAC a muchos agricultores?

-. Todo eso se tiene que entender. Tenemos que respetar los tiempos de cada Administración. Desde 2015 hemos sido de los países de la UE que mejor ha pagado la PAC, con toda la complejidad que ha tenido su puesta en marcha. Es verdad que hubo agricultores que la cobraron en mayo o en junio de 2016, e incluso en octubre de ese año, pero finalmente la han cobrado, después de que hemos hecho todos los controles que nos aseguran que está bien pagada. No podemos parar de realizar controles por eso.

Ahora mismo, estaremos cerca del 80% de los pagos previstos de la campaña de 2016., pero tenemos hasta el 30 de junio de este año para abonar estos pagos, puesto que hay ayudas asociadas en las que aún no hemos establecido los importes unitarios, dado que los controles no se pueden concluir hasta que no pasa el año completo, como sucede en ovino-caprino, bovino de cebo o algodón. Los pagos van a ir fluyendo hasta el 30 de junio y entendemos las quejas, pero lo que pedimos también es respeto al trabajo de la Administración para asegurarnos que lo que pagamos está bien pagado. Y eso es lo que va a permitir defender el mantenimiento de la PAC ante la Unión Europea. Me gustaría seguir mejorando los mecanismos y en eso trabajamos para lograr lo mismo que antes con el pago único, cuando en diciembre se había pagado ya más o menos el 90% del total de las ayudas. La campaña de 2017 va a ser ya una campaña más normalizada en este sentido y, probablemente, ya en 2018 logremos pagar a ese ritmo. No nos preocupa tanto que los pagos se realicen más distribuidos a lo largo de la campaña, si se aseguran los controles.

¿Considera que la PAC debería ser más simple tanto para el que solicita las ayudas, como para los que tramitan y gestionan la misma?

-. Desde mi punto de vista, tenemos un sistema más complejo que el que había antes, pues existe un régimen de pago básico, un régimen de greening o pago “verde”, que es la gran justificación de la actual PAC, y un régimen de apoyo a los jóvenes. Todos exigen más controles que antes. Y también hay más sectores con ayuda acoplada. Esa mayor complejidad es por los objetivos de la PAC, que son apoyar una agricultura más competitiva, pero a la vez respetuosa con el medio ambiente y, además, apoyar a unos cuantos sectores que pueden tener dificultades. Y todo eso hay que controlarlo. Hay que controlar que los que piden las ayudas sean agricultores con actividad agraria y no agricultores “de sofá”. ¿Podemos simplificar entonces la PAC? Sí. Ya hemos incluido varias medidas de simplificación en la normativa de este año, como en los contratos de tomate, en las cesiones sin tierra de derechos por concentraciones parcelarias o por expropiaciones. También se han simplificado las fechas de permanencia de los animales en la explotación o por partos en las ayudas ganaderas, se ha simplificado la consideración de fuerza mayor en determinados casos, etc. Aún se puede simplificar más, pero serán cambios de tipo técnico, pues el modelo seguirá siendo el mismo, amparado en los controles de actividad agraria, de agricultor activo y de cumplimiento de los criterios medioambientales.

El asunto del Coeficiente de Admisibilidad de Pastos (CAP), que otros años han dado bastantes problemas. ¿Es un tema ya resuelto?

-. La clave del CAP fue en el año 2015, que es cuando se puso en marcha a nivel nacional, aunque ya algunas CC.AA. ya lo aplicaban. Fue el año de la asignación de los derechos de pago y, por eso, este coeficiente estuvo en boca de todos, porque en función del mismo, se te iban a asignar unos derechos u otros. Ahora, deberíamos buscar estabilidad. El CAP debería de ser el mismo, ya que los derechos de pago se asignaron en 2015, ya se han pagado en 2016 y ahora se van a pedir los de este año y, por tanto, las parcelas que están justificando esos derechos, deberían mantener el mismo coeficiente. Si alguien ha mejorado, porque ha hecho un desbroce, una labor sobre un pasto que considera que lo hace más admisible que antes, pues lo tendrá que declarar, y va a tener más superficie en el SIGPAC, aunque no se le van a cambiar los derechos. También puede pasar lo contrario, que alguien tenga un pasto abandonado y que en  un control o en una revisión del SIGPAC se le detecte y se le reduzca, por tanto, el CAP y cuente con una menor superficie. Puede pasar, pero serían casos muy  puntuales.

¿Es cierto que España no ha tenido tantos problemas como otros países de la UE en aplicar el greening, gracias a la diversificación de sus cultivos y a sus prácticas de rotación y barbecho?

-. Sí, es así. No ha sido tan problemático como en otros países de la UE, pero quiero llamar la atención sobre un cambio de la reglamentación comunitaria, previsto desde el principio y que hay que tener en cuenta. Hasta ahora, si incumplías las exigencias del greening, lo más que te podía pasar es que no se te abonase el pago “verde”. Pero a partir de ahora, en este nuevo ejercicio, si lo incumples se pone en marcha el mecanismo sancionador que puede afectar también a otras ayudas de la PAC y no solo al máximo del 30% del pago directo. Para quien le haya costado cumplir con el greening en estos primeros años, que intente buscar una manera de cumplirlo, porque está aquí para quedarse, lo mismo que las medidas medioambientales. Por lo general, España está en una buena posición y las sanciones por incumplir el greening son muy pequeñas. No ha habido grandes problemas, pero para los agricultores que no lo hayan cumplido y que sigan pensando hacer lo mismo, que tengan cuidado, porque se empieza a sancionar y de forma creciente a partir de la campaña de 2017.

Eso puede suponer más de ese 30% de perdidas de los pagos directos?

-. Sí por supuesto. La sanción varía y se va incrementando cada año, pero al final, en 2018 o 2019, puede llegar a suponer una parte importante del total de las ayudas PAC. Va a ser una sanción disuasoria. Por eso, hay que hacer la planificación, teniendo en cuenta ya el greening, el 5% de superficies de interés ecológico (SIE), tener un barbecho, un cultivo nitrogenado o una superficie de forestación en la explotación también cuenta. En suma, que se utilicen las diferentes posibilidades que existen. Se ha incluido, dentro de los cultivos nitrogenados a la soja y al cacahuete, que en algunas zonas son alternativas a otros cultivos. Creo que se puede cumplir y se tiene que tener como objetivo cumplirlo. Luego, si tienes más de 10 o más de 30 ha, tienes que hacer tu planificación con medidas de diversificación de cultivos.

La previsible prohibición de utilizar fitoquímicos en la Superficie de Interés Ecológico (SIE) no está vigente para la actual campaña de 2017 de la PAC.

-. No está publicado aún el reglamento, así que tampoco podemos incorporarlo en nuestra normativa. La Comisión prevé que el Estado miembro que quiera lo pueda poner en marcha en 2017, pero en España no va a ser así por falta de tiempo para hacerlo en condiciones. Será, en todo caso, para 2018, pero vamos a esperar a que se publique el reglamento. En principio, se trata de un 5% de la superficie de la explotación y existen opciones, como el barbecho u otros cultivos nitrogenados también. Cada productor tendrá que ver cómo se planifica. Una vez que se publique, se empezará a trabajar sobre la normativa nacional para dar la máxima publicidad y que los productores puedan organizarse de cara a la campaña 2018.

¿Habrá ampliación del plazo para entregar la Solicitud Única de la PAC, como en los ejercicios anteriores?

-. Creo que aquí lo importante es que los productores rellenen y entreguen su solicitud ya. La campaña se abrió el 1 de febrero y se ha hecho un gran esfuerzo para tener el SIGPAC a tiempo y todos los derechos están también asignados. Es cierto que los productores están acostumbrados a no ir a la ventanilla hasta después de Semana Santa. Por eso, queremos transmitir el mensaje de que, por favor, lo hagan ya. No es como el pasado año, en que la asignación definitiva de derechos se comunicó a mitad de campaña. Ahora, están asignados y no hay cambios significativos ni en la normativa, ni en las ayudas acopladas, ni en el greening,  que impidan presentar la Solicitud. Se mantiene el esquema de las ayudas PAC desde 2015. La mayoría de los productores, que mantienen su explotación más o menos como el año pasado, debería ir ya a hacer su declaración.

¿Por qué existe ese interés estando aún en plazo?

-. Nos interesa, pues este año se potencia la declaración gráfica, un mecanismo declarativo un poco más complejo para las entidades colaboradoras (bancos, oficinas comarcales, organizaciones agrarias…) donde se presentan las solicitudes, que son las que tienen que hacer una recogida de esa información gráfica. Aunque facilita la declaración a los agricultores, al ser un nuevo sistema puede tener alguna incidencia o duplicidad detectada en el proceso con alguna otra declaración. En 2017, esta declaración gráfica se aplica ya a todos los productores con más de 30 ha, frente a las 200 ha del pasado año. Y en todas las CC.AA. hay productores con más de 30 ha, aunque algunas la están aplicando ya todas las solicitudes, sin problemas. Por eso, reiteramos el llamamiento para que los productores presenten su Solicitud Única o planifiquen su presentación a lo largo de este mes de marzo, de manera que no haga falta ir a una prórroga. Es algo que interesa a todos el mundo, dado que los productores luego quieren cobrar el anticipo a partir del 16 de octubre y el saldo de los pagos directos a partir del 1 de diciembre. Este año no deberíamos tener grandes problemas para cerrar la ventanilla el 30 de abril, hacer luego unos controles en los que ya acumulamos experiencia.  Si empecemos a retrasarnos y a pedir la ampliación del plazo de solicitudes hasta el 15 de mayo o que tenemos cualquier otro problema…

-. Por ejemplo, que no llueva o que llueva demasiado…

-. Sí, si las razones pueden ser múltiples, pero tenemos que tratar de normalizar el periodo de solicitud de forma escalonada a lo largo de tres meses, del 1 de febrero al 30 de abril, si queremos hacer los pagos en los primeros meses. En la campaña de 2015 no pudimos abrir la ventanilla el 1 de febrero, sino el 1 de marzo. La del pasado año se retrasó también hasta el 17 de febrero. El objetivo del FEGA para este año es precisamente normalizar los trámites, tras año y medio, casi dos años, que hemos tenido para poner en marcha un sistema, que ha sido duro para todos. Para los agricultores, porque cobraban tarde y consideraban que se estaban haciendo más controles de lo normal (no, más controles de lo normal no, sino los que correspondían a esta nueva PAC, que son mayores). Ahora, tenemos experiencia y los vamos a hacer mejor este año. Queremos normalizar, empezando porque haya una presentación de solicitudes más temprana también que otros años.

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