Las nuevas normas de producción y etiquetado de alimentos ecológicos de la UE, a partir del 1 de julio de 2020

La Presidencia maltesa del Consejo de la UE y el Parlamento Europeo alcanzaron un acuerdo preliminar para la revisión de las actuales normas comunitarias sobre la producción y el etiquetado de productos de la agricultura ecológica, tras 20 meses de negociación, con el objetivo último de aumentar la confianza de los consumidores en este categoría de alimentos.

Para ello, se llevarán a cabo controles más estrictos, basados en el riesgo a lo largo de la cadena de suministro que, según insistió el Parlamento, se producirán sobre el terreno y afectarán a todos los operadores, incluidos los de venta minorista, al menos una vez al año o a uno cada dos años si no se encuentra fraude en los últimos tres años.

En cuanto a las importaciones de productos ecológicos, deberán cumplir con la normativa de la UE. El sistema de cumplimiento se convertirá en la norma para el reconocimiento de los organismos de control privados en terceros países. Esto supone que estos organismos tendrán que cumplir con las normas de producción y control de la UE cuando decidan si un producto que se exporta al mercado comunitario es ecológico o no lo es.

Las actuales normas de “equivalencia”, que obligan a los países no pertenecientes a la UE a cumplir con normas similares, pero no las mismas, se eliminarán gradualmente en un plazo de cinco años. En cualquier caso, la Comisión podría, durante un período prorrogable de dos años, permitir la importación de determinados productos, aunque no cumplan plenamente la normativa comunitaria (por ejemplo, debido a condiciones climáticas específicas).

Enfoque más uniforme sobre plaguicidas. Respecto a la contaminación con plaguicidas de los productos ecológicos, los agricultores estarán obligados a aplicar medidas cautelares para evitar dicha contaminación. En caso de presencia sospechosa de un plaguicida o fertilizante no autorizado, el producto final no podrá llevar la etiqueta de orgánico o ecológico hasta que no sea investigado. Si la contaminación fue deliberada o el agricultor no aplicó las debidas medidas de precaución, perderá su estatus de productor de agricultura orgánica.

Los Estados miembros que actualmente aplican umbrales para las sustancias no autorizadas en los alimentos ecológicos, como los plaguicidas, podrían seguir haciéndolo si permiten que los alimentos ecológicos de otros países de la UE que cumplan la normativa comunitaria accedan a sus mercados.

Cuatro años después de la entrada en vigor del presente Reglamento, la Comisión Europea informará sobre la eficacia de las normas anti-contaminación de la UE y sobre los umbrales nacionales y, llegado el caso, presentará un proyecto de ley para armonizarlos.

Impulso de la producción

Para impulsar la producción de agricultura ecológica se propone un aumento de la oferta de semillas y de animales de cría ecológica. Una mayor y mejor recopilación de datos sobre la disponibilidad de semillas y de animales de cría ecológica debería aumentar su oferta para satisfacer las necesidades de los productores orgánicos.

Se ampliará el alcance de las normas ecológicas para cubrir una lista más amplia de productos (corcho, sal, cera de abejas, yerba mate, hojas de vid, corazones de palma…etc.) y reglas de producción adicionales (conejos,  aves de corral, ciervos, por ejemplo).

Las derogaciones que permiten el uso de semillas y animales convencionales en cría orgánica expirarían en 2035, pero la fecha de finalización podría ser retrasada o adelantada, dependiendo de la mayor disponibilidad de semillas y animales de cría orgánica.

Granjas mixtas: se permitirán las explotaciones que producen tanto alimentos convencionales, como ecológicos, a condición de que las dos actividades agrícolas estén clara y efectivamente separadas.

Certificación más fácil para los pequeños agricultores: Se incluirá un nuevo sistema de certificación de grupo, de forma que haga más fácil este sistema para que los pequeños agricultores puedan realizar esta actividad, al reducirse los costes de inspección, y certificación, así como la carga administrativa asociada.

Según el ponente alemán del Grupo de Los Verdes, el europarlamentario Martin Haüsling, “después de 20 meses de negociaciones, el Consejo y el Parlamento han alcanzado un acuerdo, que ayudará al sector de la agricultura ecológica a crecer, aumentando a la vez la confianza de los consumidores en esta categoría de alimentos. Fue una tarea laboriosa, pero creo que nuevas normas traerán beneficios tanto a los consumidores de la UE, como a los agricultores ecológicos.

Próximos pasos

El texto acordado debe ahora ser aprobado por la Comisión de Agricultura del Parlamento y por el Consejo de Ministros, paso previo por el Comité Especial de Agricultura (CEA). La nueva legislación se presentará al Parlamento Europeo para su votación en primera lectura y al Consejo para su votación final. Su aplicación será  a partir del 1 de julio de 2020.

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