La UE autoriza al Gobierno de Aragón una línea de subvenciones de 80 M€ para nuevos regadíos

El Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad recibió la autorización de la Unión Europea (UE) para poner en marcha una línea de subvenciones de 80 millones de euros para la creación de nuevos regadíos. Este importe, del que son potenciales beneficiarias las comunidades de regantes expectantes, podría incrementarse hasta alcanzar prácticamente los 100 M€ si existiera suficiente demanda, sin necesidad de nueva autorización por parte de la Comisión Europea.

La noticia fue calificada como “magnífica” por el consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, Joaquín Olona, quien destacó que “hasta ahora lo que veníamos teniendo eran dificultades y rechazo por parte de la Unión Europea para la creación de regadíos”.

Este cambio es, por lo tanto, un impulso muy importante, según ha indicado, para el “objetivo de primer orden” del Gobierno de Aragón de subvencionar la transformación de secano en regadío.

La nueva línea de apoyo tiene la peculiaridad de permitir al Gobierno de Aragón, una vez aprobada cada subvención, efectuar los pagos a lo largo de 25 años, conforme las comunidades de regantes expectantes vayan amortizando los préstamos que contraigan para la ejecución de las obras de creación de regadío.

El plan permite una intensidad de apoyo de hasta el 50 % de la inversión, que se aplicará a un coste máximo por hectárea de obra de 15 000 euros. Es decir, con los 100 millones que podrían adjudicarse a los diferentes proyectos se pueden llegar a transformar en nuevos regadíos, con una inversión total de 200 millones, cerca de 15 000 hectáreas de tierras de cultivo.

Una peculiaridad fundamental del nuevo sistema es que las subvenciones deberán aprobarse antes de 2020 pero el pago de las mismas a las comunidades de regantes podrá diferirse a lo largo de 25 años. De esta forma, conforme las comunidades de vayan amortizando los préstamos que contraigan para ejecutar las obras a lo largo de los años, recibirán la subvención correspondiente por parte de la administración autonómica.

Este planteamiento, resulta clave tanto para no generar deuda pública para el Gobierno de Aragón como para poder poner en marcha grandes proyectos de inversión asumiendo unos niveles anuales de pago muy moderados, ya que el pago de cada subvención se producirá a lo largo de hasta 25 años. En definitiva, con una inversión pública reducida a corto plazo, se pretende movilizar unos montantes de inversión privada muy significativos.

Esta fórmula de financiación de regadíos forma parte del proceso innovador que el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad está configurando desde el inicio de la legislatura y que viene a ser en la práctica una nueva política en materia de creación de áreas regables.

Superar parón inversor

El objetivo no es otro que superar el parón inversor de las diferentes Administraciones públicas de los últimos años, que ha llevado a la parálisis de proyectos emblemáticos en los que ya existen trámites administrativos avanzados e incluso partes significativas de las obras ejecutadas.

Un claro ejemplo son las áreas de nuevos regadíos a medio ejecutar y que cumplen todos los requisitos ambientales tanto en Zonas de Interés Nacional como en los denominados Regadíos Sociales o en las actuaciones pendientes del Plan Estratégico del Bajo Ebro Aragonés (Pebea).

Esta nueva política dio un primer paso con la aprobación de un nuevo marco de financiación voluntario para los regadíos de Zonas de Interés Nacional, con mayor participación de los regantes, a través de una disposición adicional contenida en la Ley 2/2016, de 28 de enero, de Medidas Fiscales y Administrativas de la Comunidad Autónoma de Aragón.

El nuevo marco legal se complementa ahora con la línea de subvenciones autorizada por la UE y cuyos 80 (o 100) millones serán financiados como Ayuda de Estado por la propia comunidad autónoma.

En los próximos meses, el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad trabajará intensamente en el desarrollo normativo interno que exige la aplicación de la medida.

Para ello, se está elaborando un proyecto de decreto que establecerá las bases reguladoras de la nueva línea de apoyo al regadío y al que deberán seguir las correspondientes convocatorias dirigidas a las comunidades de regantes expectantes. El trámite podría estar finalizado a mediados de 2017.

Pero la extensión de las zonas regables no depende únicamente de esta nueva línea, el departamento ha avanzado en los últimos meses en la articulación de los convenios necesarios para utilizar otros cerca de 20 millones de euros que se hallan disponibles en el marco del Programa de Desarrollo Rural (PDR), programa que cuenta con el 53 % de financiación del Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (Feader), el 19 % de la Administración General del Estado y el 28 % restante del Gobierno de Aragón.

El objetivo final de esta política, según Olona, es mejorar la renta de los agricultores, lo que “exige inexorablemente mejorar la productividad de su trabajo”. “En Aragón –ha añadido- esto supone, debido a las condiciones de aridez que tenemos, que la vía más inmediata y eficaz de mejorar la productividad sea el regadío”.

También modernización

Por otra parte, dentro también del ámbito del PDR 2014-2020 y con los mismos fondos financiadores antes descritos, el Departamento de Desarrollo Rural acaba de resolver la convocatoria de ayudas para la modernización de regadíos correspondiente a 2016.

Dicha convocatoria fue publicada en el pasado mes de junio con una dotación de subvenciones máxima hasta 2020 de 28 millones de €, habiéndose recibido un total de 71 solicitudes en sus dos ámbitos: modernización integral (de riego a manta a riego a presión), por un lado, y mejora y adaptación (mejoras puntuales de algunas infraestructuras), por otro.

El montante de inversión que suponen las referidas 71 solicitudes ha alcanzado los 248 M€, por lo que ha sido necesario efectuar un complejo y exigente procedimiento de concurrencia competitiva entre los solicitantes que ha concluido con la aprobación de 15 solicitudes, seis en el ámbito de la modernización integral y otras nueve en proyectos de mejora y adaptación.

La selección de los proyectos ha supuesto, según indicó el consejero, “un duro proceso de concurrencia competitiva” tras el que se tiene la seguridad de que se trata de los proyectos que “mejor contribuyen al desarrollo no solo del regadío, sino del sector agroalimentario”.

Los seis proyectos aprobados de modernización integral, presentan un presupuesto total de 52 millones de €, de los que 21 millones corresponden a la subvención y 31 deberán aportarlos los regantes. La superficie total que se modernizará será de unas 8.100 hectáreas y los regantes beneficiados 1160.

Por su parte, los nueve proyectos de mejora y adaptación aprobados suponen una inversión total de 18 millones de euros, de los que siete millones corresponden a la subvención ahora aprobada y los 11 millones restantes serán asumidos por los regantes. En este caso, los beneficiarios llegan a 1990. La superficie que engloba esta medida de mejora y adaptación alcanza las 19 000 ha.

En el primer semestre de 2017 se prevé la publicación de una nueva convocatoria de esta línea de apoyo a la modernización del regadío. En total, el periodo 2014-2020 contará con 84 millones de ayudas para modernización y mejora que generarán una inversión de unos 150 millones de euros.

Las dos líneas de impulso del riego, la creación y la modernización de regadíos, constituyen una de las estrategias nucleares del departamento para esta legislatura, dado que, en un entorno de la aridez como la del valle medio del Ebro, son la única vía que se ha demostrado realmente eficaz para la mejora de la renta agraria de los agricultores y, por ende, para la vertebración territorial y el mantenimiento demográfico del medio rural.


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