La producción nacional de aceite de oliva siguió al ralentí en noviembre, con apenas 86.000 toneladas

La producción de aceite de oliva siguió al ralentí en el segundo mes de la campaña 2016/17, con solo 86.200 t, lo que suman 95.400 toneladas en este periodo octubre-noviembre, una de las cifras más bajas de los últimos años y 165.000 t menos que en la campaña pasada, debido al retraso en la maduración de aceituna y las precipitaciones que han afectado  a la cosecha.

Son datos aún bastante provisionales de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), que estiman también unas salidas al mercado en el mes de noviembre de 116.000 t de aceite de oliva, una cifra bastante favorable que sirve para continuar reduciendo las reservas en stock.  De este volumen, unas 80.000 t se estima que podrían haber ido a exportación y 36.000 t a atender la demanda interna.

Las importaciones de aceite podrían haberse elevado, según estas previsiones, a unas 9.000 toneladas, aunque  habrá que esperar al dato oficial de comercio exterior.

Las existencias totales de aceite de oliva a 30 de noviembre pasado quedarían, a falta de los ajustes que se conocerán a finales de este mes, en unas 222.500 toneladas, unas 20.000 t menos que en octubre y 95.500 t que las que había al final de la  campaña anterior. Son unas cifras muy bajas y bastante inferiores a la media de las existencias en un mes de noviembre en las cuatro últimas campañas, que es de 404.000 toneladas.

Las reservas en almazaras al final del pasado mes eran de unas 106.500 t; en los depósitos del Patrimonio Comunal  Olivarero,  de apenas 2.500 t, y en poder de envasadores,  refinadores y otros operadores comerciales de 113.400 t, unas 8.300 t menos que en octubre y una de las cifras más bajas de las últimas campañas. Resulta, además, curioso que sean incluso más elevadas que las que existen en almazaras.

Balance de campaña

Con estos datos, desde el sector ya se han hecho algunos cálculos sobre el balance de la actual campaña 2016/17, que avanzan por el momento una producción oleícola en España de 1.315.000 t, un 6,2% inferior a la de la campaña anterior y unas disponibilidades de oferta totales de 1,72  Mt  (de las que, además, 75.000 t serían de aceite de oliva importado (-36,3%) y 330.300 t (+82,8%) correspondería a los stocks de inicio de campaña.

De la oferta disponible, se calcula que unas 505.000 t (+0,5%) irían a atender el consumo interior y nada menos que 975.000 t (+12,3%) el mercado exterior, debido a la disminución prevista de las cosechas en la mayor parte de los principales países productores, caso de Italia, Grecia o Túnez, lo que hará necesario comercializar más producto de origen español.

Con esas cifras, los stocks finales, a 30 de septiembre de 2017, estarían en torno a las 240.300 toneladas, en el rango bajo de las últimas campañas, con un descenso del 27.2% en relación a la campaña anterior.

Por último, lo que parece que sí llegará a  récord histórico será el valor económico de la producción de aceite de oliva, teniendo en cuenta el nivel medio de cotizaciones en la actualidad por encima de los 3,2 €/kilo y las perspectivas de que pueda, al menos, mantenerse a lo largo de la campaña. Si fuese así, daría lugar a una facturación del aceite de oliva en niveles récord, estimados en más de 4.500 millones de euros en la campaña 2016/17.

 

 

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