La FAO reconoce el trabajo de Canarias para la erradicación del picudo rojo de la palmera

El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva, ha reconocido el trabajo para la erradicación del picudo rojo de la palmera que ha realizado por Canarias, primer territorio del mundo en lograr la erradicación de este insecto de efectos devastadores.

En el marco de unas jornadas internacionales sobre el control de esta plaga, celebradas la pasada semana en Roma, el responsable de esta organización puso al Archipiélago como ejemplo de que “a través de un programa potente con recursos adecuados, con una planificación sistemática, una buena coordinación y la participación de todas las partes implicadas” es posible erradicar este insecto.

Canarias consiguió ser declarada zona libre de este insecto en 2016, después de que se cumplieran tres años desde que se capturara el último ejemplar en la isla de Fuerteventura. Este logro, que ha sido posible gracias al importante trabajo realizado por los técnicos de la Dirección General de Agricultura de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias y la empresa pública Gestión del Medio Rural con el apoyo financiero del Ministerio y de otras administraciones y la colaboración ciudadana, está permitiendo a las Islas “exportar” su conocimiento a muchas otras zonas que tienen este problema.

En países del norte de África y Oriente Próximo, este escarabajo tiene importantes consecuencias por los efectos negativos sobre el cultivo del aceite de palma, producto que en estas zonas ha jugado tradicionalmente un papel fundamental en el mantenimiento de zonas rurales con poco potencial agrario y que supone casi el 90% de la producción mundial.

La página web de la FAO http://www.fao.org/about/who-we-are/director-gen/faodg-statements/detail/en/c/878117/ recoge el discurso del responsable de esta organización durante este encuentro internacional, en el que participaron autoridades de Arabia Saudí, Mauritania, Kuwait, además de representantes del Centro Internacional de Estudios Agronómicos Avanzados del Mediterráneo (CIHEAM), y de otros organismos de investigación. Esta cita tenía como objetivo sensibilizar, desarrollar estrategias de contención conjuntas e intensificar la colaboración global basándose en experiencias que están resultando exitosas como la del Archipiélago canario.

El plan desarrollado por la Consejería de Agricultura que se ha ejecutado en colaboración con el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, la actual Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad, los Cabildos Insulares y Ayuntamientos, se inició hace diez años, llegando a localizarse en una fase inicial hasta de 16 focos activos de esta plaga, fundamentalmente en Gran Canaria-que dejó de estar afectada en 2011- y Fuerteventura, aunque también se llegó a registrar un foco en Tenerife.

En una década se inspeccionaron 706.081 palmeras -705.454 en controles rutinarios y 627 por aviso-, de la cuales 388.210 se encontraban en Fuerteventura, 288.149 en Gran Canaria y 29.722 en Tenerife.  Además han sido tratadas un total de 209.547-137.265 en Fuerteventura, 66.101 en Gran Canaria, y 6.181 en Tenerife-. También se han capturado un total de 681 escarabajos y ha sido preciso eliminar 659 ejemplares de palmera- 459 en Fuerteventura y 200 en Gran Canaria-.

Los trabajos realizados en el marco de este programa comprendieron acciones de información y formación de los diferentes agentes implicados-cursos, jornadas de sensibilización, prácticas demostrativas de detección de síntomas para el reconocimiento del picudo rojo, distribución de un cuadernillo para podadores etc.- y el control de la importación y movimiento de palmáceas en el interior de la Comunidad Autónoma.

Asimismo se llevaron a cabo labores de inspección y detección precoz de este organismo nocivo, se eliminaron las palmeras afectadas, se aplicaron tratamientos fitosanitarios preventivos en las zonas previamente definidas como afectadas y se estableció una red de monitoreo, es decir, se colocaron trampas en el interior de los focos detectados que atraían a estos escarabajos con el fin de realizar capturas masivas e impedir la dispersión de la plaga.

Además de las inspecciones periódicas a palmeras en dichos focos se efectuaron inspecciones a raíz del aviso de particulares, y se desarrolló e implantó un Sistema de Información Geográfica (SIG) para colaborar en el análisis geográfico de la información, coordinar los seguimientos y sistematizar las inspecciones de campo.

Estas actuaciones, que fueron desarrolladas por la empresa pública Gestión del Medio Rural bajo la dirección del Servicio de Sanidad Vegetal de la Consejería de Agricultura y con el apoyo de Gesplan, supusieron un coste de 9 millones de euros financiados por el Gobierno de Canarias y el Estado.

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