García Tejerina y PSOE ponen el rejuvenecimiento del campo entre las prioridades de la nueva legislatura

La ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, coloca el rejuvenecimiento del sector agrario entre las prioridades del Gobierno de cara a esta nueva legislatura. Así lo destacó durante su intervención en el Senado, ayer 20 de diciembre, tras ser interpelada por el Grupo Socialista.

El Grupo Socialista del Senado que le recordó a la ministra el pronunciado envejecimiento de agricultores y ganaderos en España que, en su opinión, pone en entredicho el futuro del sector y le instó a que dé respuesta a las demandas solicitadas por el sector agrario español y acometa los grandes retos que necesita este sector, tras la política de austeridad impuesta por el Gobierno del Partido Popular en los últimos cinco años. A su juicio, “la vida en nuestros pueblos es, si cabe, más difícil que en las ciudades” y los recortes “son mucho más dañinos” en el mundo rural.

Al inicio de su intervención, Elena Víboras recriminó a la ministra de Agricultura que lo primero que hizo el Gobierno de Mariano Rajoy fue desmantelar la Ley 45/2007 de 13 de Diciembre, “la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural que aprobó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero” y defendió que, “por primera vez disponíamos de una ley  de rango estatal en materia de Desarrollo Rural”, recordando que su aplicación “habría  beneficiado a un tercio de la población española”.

Víboras hizo hincapié en que el “relevo generacional” supone uno de los retos más importantes que tenemos que abordar, porque “actualmente, contamos con una generación de agricultores y ganaderos envejecida”. En este sentido, según Eurostat, tan solo el 3,7% son menores de 35 años” y apeló a la “responsabilidad común de mostrar a los jóvenes que la agricultura puede ser una opción de trabajo rentable y digno”, advirtiendo de que “sin jóvenes, el campo muere”.

Al  respecto, la portavoz socialista señaló que este reto, además ha de  afrontarse “con equidad de género”, defendiendo la obligación de ofrecer “más y mejores oportunidades de inversión”, con condiciones “estables y previsibles” y con menos complicaciones. Además, añadió, “no se puede abordar el futuro sin una juventud bien formada”, incidiendo en que “la formación permanente y transversal debe ser una prioridad para las personas, para las organizaciones y para la Administración, y debemos dedicarle el máximo de esfuerzo”.

Actividad remunerada

Por su parte, la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, defendió que “para que haya jóvenes y mujeres en el campo, que es una prioridad del Gobierno, lo más importante es que la actividad esté remunerada y sea atractiva como medio de vida”, defendió García Tejerina desde el estrado.

La titular del departamento abogó  por “profundizar” y “consolidar” los avances conseguidos. “Pretendemos mejorar la competitividad del sector para que aproveche las oportunidades que ofrece el mercado global, lo que se traducirá en oportunidades de desarrollo y de generación de empleo en el medio rural”, insistió.

La estrategia a seguir esta legislatura pasa por negociar una reforma de la Política Agraria Común (PAC) que garantice los apoyos para los agricultores y ganaderos españoles. Y, en este sentido, incidió en que será imprescindible para ello marcar objetivos ambientales más ambiciosos, un requisito que debe convertirse “en un factor de competitividad” para el sector.

Tejerina señaló que en torno al 30 % de la renta agraria procede de estas ayudas europeas, por lo que el restante 70 % depende del mercado, un área en la que desde el Ministerio pretenden mejorar a través del “refuerzo de la posición de los agricultores y ganaderos en la cadena alimentaria” de cara a sus negociaciones con la distribución.

Una nueva ley que impulse el asociacionismo; una batería de medidas dirigidas a la vertebración de interprofesionales, organizaciones de productores y cooperativas; un programa de excelencia de la calidad alimentaria o la firma de nuevos acuerdos con terceros países para fomentar las exportaciones son algunas de las políticas avanzadas hoy por Tejerina.

La ministra valoró lo conseguido en la última legislatura y ha recalcado el creciente peso del sector agroalimentario en el PIB español, que ha pasado de representar el 8 % a suponer el 10 % en cinco años.

Carácter estratégico

Desde el Grupo Socialista se coincidió en el carácter “estratégico” de este sector en España y en Europa, y recordaron el papel crucial que juega en el medio rural para frenar la despoblación.
Para la senadora socialista Elena Víboras, el envejecimiento de agricultores y ganaderos es ya “una gran debilidad”, ya que sin jóvenes “el campo se muere”.

Para evitarlo, su partido propone, entre otras medidas fomentar la formación, dar un mayor prestigio social al sector, garantizar que la investigación y la innovación llegan al medio rural y dotar de servicios públicos e infraestructuras a estas zonas. También destacó el papel esencial de las mujeres en el desarrollo agrícola y rural y el empeño para que la incorporación de este colectivo sea igualmente objeto de apoyo.

La portavoz socialista hizo referencia al “prestigio social” en la agricultura y ha reivindicado que “hay que sentir e impulsar un orgullo sano de ser agricultor y de vivir y mantener el medio rural y natural en condiciones óptimas y sostenibles”. En este sentido, remarcó que tenemos que “desterrar” esa visión de que la agricultura es una profesión no bien prestigiada y ha incidido en que “la  autoestima  y  la consideración” no son posibles si no se dota al mundo agrario y al mundo rural “de unos servicios equiparables al medio urbano” en educación, en salud,  en infraestructuras y en servicios sociales”.

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