Fertiberia analiza las ventajas de los fertilizantes a base de nitrato amónico frente a la urea

El Acuerdo de París, alcanzado en 2015 por todos los países de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, es un hito histórico sin precedentes en la lucha contra el cambio climático. Promueve un desarrollo bajo en emisiones, sostenible y resiliente al clima, y es jurídicamente vinculante. Todos los países se comprometen a participar en las reducciones globales de gases de efecto invernadero para evitar la subida global de las temperaturas y paliar así sus efectos sobre el planeta.

Asimismo, la Directiva europea de Techos de Emisión, impone reducciones concretas respecto a determinados gases, uno de los cuales, el amoniaco, tiene origen agrícola en un 97%: dos tercios procedentes de la ganadería y tan solo un tercio de la utilización de fertilizantes. El amoniaco es el único contaminante cuyas emisiones están creciendo respecto al año de referencia, 2005, y los países tienen la obligación y responsabilidad de adoptar las medidas precisas para alcanzar los objetivos fijados para 2020 y 2030.

Comportamiento de los nitratos frente a la urea

En lo que respecta a los fertilizantes y a la fertilización, Fertiberia incide en que, con independencia de la adopción de toda una batería de buenas prácticas medioambientales, se debe tener en cuenta lo siguiente:

  • Las distintas formas de nitrógeno tienen efectos diferentes sobre el rendimiento y la calidad del cultivo.
  • Las diferencias de rendimiento se deben a las distintas pérdidas entre unas formas y otras, sobre todo, por volatilización y lixiviación.

Figura 1. Emisiones de amoniaco (Acidificación kg eq. SO2/u.f). Fuente: CORPEN, 2006; UNECE.

Es por ello que la elección del tipo de nitrógeno es fundamental, no solo en cuanto a la rentabilidad de la explotación agrícola, sino en cuanto a la reducción de las emisiones de amoniaco. Por ello, Fertiberia presenta la figura 1 resultado de experimentos científicos, que pone de manifiesto las mayores emisiones de amoniaco y la mayor huella de carbono de la urea frente a los nitratos amónicos.

Y recuerda las principales ventajas de los fertilizantes a base de nitrato amónico frente a los que contienen otros tipos de nitrógeno: agronómicas (mejoran la eficiencia en el uso del nitrógeno (NUE) y, por tanto, mejoran la productividad y la calidad de la cosecha), medioambientales (reducen las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera y la contaminación del agua) y sobre la salud (menores emisiones de amoniaco y de micropartículas).

 

Qué está sucediendo en el mercado

En España, de 2011/12 a 2016/17, han sucedido dos eventos: el volumen de importación de urea ha subido de 283 Mt, 58% del mercado agrícola, a 541 Mt, 79% del mercado agrícola y el consumo agrícola de urea ha crecido en detrimento del consumo de nitratos (figura 2).

Figura 2. Evolución del consumo de urea y de nitratos en relación al total de nitrogenados simples. España. Fuente: ANFFE, 2017.

Para Fertiberia no hay razones agronómicas que justifiquen este cambio en el consumo, sino tan solo razones comerciales y la enorme presión de las importaciones de países con costes energéticos muy bajos y sin restricciones medioambientales, que están impactando gravemente en nuestro mercado en detrimento de la rentabilidad de nuestra agricultura y del medio ambiente.

En el conjunto de la Unión Europea la situación es idéntica, entre 2011/12 y 2016/17, el volumen de importación de urea ha subido de 2,5 MMt, 33% del mercado total, a 4,8 MMt, 52% mercado total (figura 3). Los principales orígenes de urea importada han sido: Rusia, Argelia y Egipto.

Figura 3. Evolución del consumo de urea y de nitratos en relación al total de nitrogenados simples. Unión Europea. Fuente: Fertilizers Europe, 2017.

Las medidas adoptadas por la industria europea para mejorar la eficiencia energética y para reducir las emisiones en las fábricas de fertilizantes, hacen que sea la más eficiente del mundo y, por consiguiente, la que tiene menor huella de carbono. Sin embargo, Fertiberia avisa de que el alto nivel de importaciones de urea procedentes de terceros países, menos eficientes y más contaminantes, provoca que aumente la contaminación global y que la industria más avanzada tecnológicamente, la europea, esté en riesgo de desaparición por sus mayores costes industriales, medioambientales y laborales.

Esto obliga a que los países de la Unión Europa estén estudiando medidas a la reducción de la utilización del nitrógeno ureico. De hecho, en Alemania y en Francia ya hay propuestas concretas para la limitación del uso de fertilizantes ureicos.

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