Pedro Astals, consejero delegado de CAPSA, ha sido el motor de los cambios llevados a cabo en CLAS en la última década y sobre quien sigue recayendo la responsabilidad de poner en marcha los proyectos para el futuro. Actualmente es también presidente de la Federación Nacional de Industrias Lácteas. AgroNegocios publica en este número un especial sobre el sector lácteo, con análisis y entrevistas a los principales actores del segmento del vacuno de leche.
Corporación Alimentaria Peñasanta, donde se halla ubicada Central Lechera Asturiana (CLAS), es uno de los mayores grupos agroalimentarios españoles con una facturación de uno 800 millones de euros. CLAS es, a su vez, el primer grupo lácteo español con una recogida de unos 900 millones de litros. Su cuota de mercado en el sector lácteo supera el 15%, seguida de la de Lactalis, con más del 12% tras la compra de Puleva, y de Pascual, con el 8%.
Central Lechera Asturiana es para el Principado algo más que una empresa láctea y se la puede calificar como el buque insignia por su importancia en el tejido económico en el medio rural, con un total de 1.200 socios activos y otros 6.000 pasivos que han tenido o mantienen alguna relación con la sociedad.
Esta fuerte implicación de la empresa con Asturias supone uno de sus puntos fuertes a la hora de tener el respaldo de las instituciones políticas y económicas. Pero también, en otras ocasiones, se traduce en una rémora ante el temor a que una política de expansión o de pactos con otros grupos pudiera suponer pérdida de su identidad asturiana y cooperativa.
En ese contexto, en los últimos años, la sociedad fue punto de tensiones entre quienes apostaban por crecer fuera de forma importante de la mano de otros grupos, y los que apostaban por hacerlo más discretamente manteniendo la actual identidad. Estas diferencias en el seno de la Sociedad fueron solventadas en la Asamblea y, sin embargo, falta ahora por definir cuál debería ser el modelo de grupo a desarrollar en el sector de la leche.
AgroNegocios. ¿Cuál es actualmente la situación de CLAS?
Pedro Astals. La Asamblea de socios ya aprobó en su día las cuentas de los últimos dos años que habían quedado pendientes y ello nos supone nuevamente entrar en una situación de normalidad interna, aunque no ha impedido que el grupo haya seguido desarrollando su trabajo. Esto significa entrar en una nueva dinámica con la mirada puesta en el futuro, pero todavía no hemos definido esa hoja de ruta que debe seguir Central Lechera Asturiana y el conjunto de la Corporación.
AgrN. ¿Cómo ha afectado la crisis económica general a la empresa?
P.A. En una situación como la que estamos atravesando resulta imposible quedar al margen de la crisis y que la misma no se deje sentir en las empresas. En nuestro caso, podemos decir que el impacto ha sido menor que lo sucedido a otros grupos. Se ha producido una cierta caída en la demanda e igualmente nos hemos visto obligados a reformular precios para mantener las ventas. Pero los resultados del grupo los debemos calificar como positivos, aunque la facturación ha bajado de unos 830 a más de 750 millones de euros. El grupo mantiene su cuota de mercado y una posición de beneficios.
AgrN. ¿Cuál ha sido el mayor problema al que se ha enfrentado la empresa?
P.A. En el conjunto del sector de la leche, como un producto básico en la cesta de la compra y su utilización como reclamo por parte de la gran distribución, uno de los principales problemas a superar ha sido la presión de esos grandes grupos para rebajar los precios a las industrias y el incremento de las marcas baratas. En un plazo de un año, la marca blanca o de la distribución a bajos precios ha pasado de suponer el 41% del mercado al 52%.
En el caso de Central hemos logrado mantener la cuota con nuestra propia marca y estabilidad en el entorno del 22% la venta de marca de distribución.
AgrN. ¿Cómo ve la situación del sector de la leche desde su posición de liderazgo industrial y primer grupo cooperativa de ganaderos?
P.A. Creo que es indispensable e inaplazable llevar a cabo profundos procesos de cambio en el conjunto del sector, desde la producción a las industrias, si pretendemos mantener una posición competitiva en el futuro cuando se produzca una desaparición de las cuotas a partir de 2014. Tenemos la necesidad de adaptarnos si queremos ser viables a medio plazo.
AgrN. ¿Desde la perspectiva de la producción...?
P.A. En la parte de la producción es evidente que en la última década se ha producido un fuerte proceso de ajuste con una importante reducción de explotaciones, así como un mayor dimensionamiento de las mismas o la mejora genética de los animales para lograr mayores producciones. Pero, la realidad está demostrando que hay que seguir en esa línea, sobre todo pensando en una Unión Europea sin cuotas a partir de 2014 y con todos los mercados abiertos.
AgrN. ¿Producimos caro?
P.A. Es innegable que los ganaderos, con la mejora de explotaciones, han logrado reducir costes. Pero, si nos comparamos con otros países, como se ha visto en los últimos meses, es preciso seguir avanzando por ese camino porque producimos más caro. Es indispensable también avanzar en el desarrollo de una ganadería más ligada, más vinculada a la tierra frente a otros modelos que se han implantado en España. Es preciso seguir mejorando el tamaño de las explotaciones y lograr igualmente una mayor productividad de las mismas, unas cabañas sostenibles donde haya una oferta estable y que ofrezca rentabilidad a los ganaderos.
AgrN. ¿El contrato homologado sirve?
P.A. Es un instrumento positivo para marcar la relación entre los ganaderos y la industria. En nuestro caso, al tratarse de una cooperativa, el mismo no es significativo en cuanto estamos todos en el mismo barco y nuestra política de precios es diferente. De hecho, nuestros ganaderos, sin necesidad del contrato, han estado percibiendo cotizaciones superiores a la media nacional.
AgrN. ¿Cómo valora a situación el sector industrial?
P.A. Al igual que la producción, tenemos la necesidad de avanzar en los procesos de concentración. Debemos crecer en volumen como ha sucedido en el conjunto de los países comunitarios. El sector español no puede estar al margen de lo que están haciendo nuestros competidores más directos.
AgrN. ¿El tamaño es la solución?
P.A. El tamaño debe ser el primer paso indispensable para seguir estando en el mercado con unas mínimas garantías de competitividad en el futuro. La capacidad de producción debe ir igualmente acompañada de una política de diversificación en el propio sector y, sobre todo, de innovación. Es indispensable avanzar en los procesos de investigación e innovación, ofertar nuevos productos en función de los gustos o las nuevas formas de vida de los consumidores y, todo ello, se hace mucho mejor desde empresas potentes que en medio del actual modelo de dispersión.
AgrN. ¿Qué otras asignaturas pendientes tiene el sector de la industria española?
P.A. Yo creo que una muy importante ha sido nuestra incapacidad por esa falta de tamaño, de estar y crecer en el exterior. Nuestra presencia en el exterior es simplemente testimonial, mientras en España han desembarcado grupos de los principales países competidores.
AgrN. ¿Qué mapa de la industria láctea dibujaría en España?
P.A. Ese mapa podría haber tenido el siguiente escenario: un gran grupo donde hubieran estado Central Lechera Asturiana, Pascual y Puleva, con un tamaño suficiente para codearnos, aunque de lejos, con los grandes grupos comunitarios. Hoy, con la venta de Puleva a Lactalis, el proyecto se ha terminado.
Habría un segundo bloque de industrias con posibilidades para seguir en el mercado con un fuerte peso en la elaboración de la marca de la distribución, donde operan firmas como Rio, Feiraco, etc. Y hay un tercer grupo formado por Covap e Iparlat, dedicados fundamentalmente a la marca Hacendado de Mercadona.
Finalmente se hallarían las firmas de otros países, como los portugueses de Lactogal o los franceses de Lactalis, con peso en el segmento de la leche junto a la presencia en los productos derivados de Danone o Nestlé.
AgrN- ¿Cuáles son sus planteamientos ante el futuro?
P.A. Siendo coherentes y sabiendo lo que se viene encima a medio plazo con la futura desaparición de las cuotas y la necesidad de estar en un mercado abierto marcado por la competitividad, parece indudable que el futuro de CLAS debería pasar por la puesta en marcha de una estrategia de crecimiento para consolidarse como un gran grupo, no de carácter nacional, sino a escala comunitaria. Es mi planteamiento desde una perspectiva empresarial.
Esta es la opinión de los internautas, no de EUMEDIA.
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