El Consejo de Ministros de la UE analizará el 29-E la subida arancelaria a la aceituna de mesa española

El Departamento de Comercio de los EEUU  acordó el pasado 19 de enero la medida preliminar de imponer un nuevo arancel adicional del 17,13% sobre la aceituna de mesa negra de España.

Este arancel que, aunque es provisional, es de aplicación inmediata, tiene su origen en la investigación antidumping que el Departamento de Comercio viene realizando sobre el sector de la aceituna negra de España desde el pasado 12 de julio de 2017.

El arancel es la media ponderada de los aranceles impuestos a las tres empresas del sector que el Departamento de Comercio seleccionó como representativas del mismo. Estas empresas, que han colaborado en todo momento con el desarrollo de las investigaciones, y sus respectivos aranceles provisionales, son los siguientes:    Aceitunas Guadalquivir, SL 16,8%;  Agro Sevilla Aceitunas, SCA, 14,64%; y Ángel Camacho Alimentación, SL, 19,73%.

El nuevo arancel se suma al arancel provisional medio del 4,47% que el Departamento de Comercio ya impuso sobre la aceituna de mesa negra de España el pasado 28 de noviembre de 2017, como medida preliminar derivada de su investigación anti-subvenciones.

A pesar de las peticiones de los comisarios de Comercio y Agricultura de la UE y de la colaboración prestada por todas las Administraciones y por la industria española, el Departamento de Comercio de Estados Unidos ha conducido sus investigaciones con una desmesurada agresividad, imponiendo una carga de trabajo y unos plazos de respuesta a las Administraciones y a las empresas desproporcionados, y que ha puesto al sector al borde de la indefensión.

Por su parte, el secretario general de Agricultura y Alimentación del Mapama, Carlos Cabanaas, señaló que el 29 de enero se planteará en el transcurso del Consejo de Ministros de Agricultura de la UE la preocupación que existe en el Gobierno español y el propio sector por la imposición por parte de las autoridades norteamericanas de aranceles adicionales a la aceituna de mesa española, que han pasado de entre un 2 y un 7% a una media del 17%.

En opinión de Asemesa, la metodología utilizada por el Departamento para proceder al cálculo preliminar del margen de dumping es incompatible con la normativa de la OMC.

Estos nuevos aranceles adicionales tienen un importante efecto directo sobre todo el sector de la aceituna de mesa de España, que ve amenazada la continuidad de una parte muy importante de sus exportaciones a un país tan relevante como EEUU en beneficio de la industria californiana, que busca de esta forma conservar su mercado nacional, pero también de otros países competidores como Portugal, Grecia, Egipto, Marruecos o Turquía a los cuales no se le aplican. Las exportaciones de aceitunas negras de España se sitúan alrededor de los 70 millones de euros”, explica el secretario general de esta Asociación, Antonio de Mora.

Además de sus efectos directos, la aplicación de aranceles vuelve a cuestionar las subvenciones procedentes de la PAC. La decisión de las autoridades americanas de aplicar preliminarmente medidas anti-dumping agrava la situación, ya que los nuevos aranceles se añaden a los ya impuestos en el procedimiento anti-subvenciones sobre la base de la concesión de ayudas europeas.

Por ello, De Mora mostró su confianza en que “las autoridades españolas y europeas, a la vista de estos nuevos aranceles, intensificarán sus esfuerzos para persuadir a las autoridades americanas de lo injustificada y equivocada que es su posición recordando que cada día que pasa el daño para el sector aceitunero español es mayor y las consecuencias para todos los sectores europeos en el futuro son impredecibles”.

Coste económico

“En cualquier caso, añadió, pesar de estos nuevos aranceles que son provisionales seguimos confiados que en las decisiones finales de las investigaciones se impondrá la razón y se demostrará que las importaciones de España no causan daño material ni son una amenaza para la industria californiana cuyos problemas tienen otros orígenes muy diferentes”, añade.

Por último, y con independencia del trabajo y ayuda de tipo técnico de las Administraciones públicas involucradas en el caso, el importante coste económico de la defensa de los intereses de todo el sector y del modelo de ayudas de la UE está siendo soportado únicamente por las empresas asociadas a la patronal exportadora.

Según la normativa de la OMC, aplicable en Estados Unidos y en la UE, se produce “dumping” cuando se vende un producto en otro país a un precio inferior al que se vende en el propio. En Estados Unidos la normativa permite investigar y penalizar a empresas y sectores que exportan a estos precios más bajos si se causa perjuicio o amenaza a las empresas americanas. En el caso de estas investigaciones, los productores de aceituna negra de California consideran que las subvenciones agrícolas de la UE permiten a la industria española vender a precios tan competitivos en EEUU.

Con esta decisión el Departamento de Comercio atiende la petición del sector aceitunero de California de tomar medidas contra la importación de aceituna negra de España.

Asemesa, Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceitunas de Mesa, representa desde hace más de 90 años a la industria dedicada a la elaboración, comercialización y exportación de la aceituna de mesa en España.

Tasas desproporcionadas

Por su parte, el consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Rodrigo Sánchez Haro, ha lamentado los nuevos aranceles impuestos por el Gobierno de EEUU a tres empresas andaluzas que exportan aceituna de mesa negra a este país, a las que dos compañías norteamericanas acusan de “dumping” (cuando un productor vende en un país por debajo del precio al que lo hace en su mercado nacional), subrayando además que las nuevas tasas (del 17,13%) son “desproporcionadas”.

Estas medidas antidumping afectan no sólo a las tres demandadas (Aceitunas Guadalquivir, Agro Sevilla y Ángel Camacho), sino que son de aplicación a todo el sector y se suman a otras antisubvención (del 4,47%) vigentes desde el pasado mes de noviembre. La suma de ambos aranceles encarece la exportación a EEUU, de tal manera que, si se aplican de manera definitiva (el proceso sigue abierto y por lo tanto son provisionales), en la práctica puede suponer la expulsión de este mercado de los productores andaluces.

Sánchez Haro recordó que un procedimiento “antidumping” no es competencia de la Administración, porque se trata de un proceso que atañe exclusivamente al ámbito empresarial, pero que aún así “continuaremos ofreciendo el máximo apoyo a las empresas denunciadas”.

A su juicio, no estamos ante una situación de competencia desleal de las compañías andaluzas, sino que su posición dominante obedece al “mayor desarrollo de nuestra industria, nuestra gran tradición exportadora y al conocimiento de los mercados exteriores” que tiene el sector.

El consejero considera que, aprovechando la política proteccionista que está desarrollando la Administración presidida por Donald Trump, las compañías demandantes “quieren obtener una ventaja competitiva” ante unas empresas andaluzas que tienen un posicionamiento del 30% en el mercado.

La aplicación definitiva de estos derechos antidumping y antisubvención supondría en la práctica el cierre del mercado de EEUU para las aceitunas negras andaluzas, con lo que están en riesgo dos millones de jornales, 300 empresas y en torno a 8.000 trabajadores y trabajadoras fundamentalmente de la comarca de la Sierra Sur de Sevilla.

Estas medidas podrían prolongarse durante cinco años, con una pérdida estimada de 350 millones de euros, cantidad que se duplicaría hasta alcanzar los 700 millones de euros si hubiese una prórroga (posibilidad que recoge la legislación norteamericana) y el cierre se extendiera durante un segundo lustro.

Medidas antisubvención

Los aranceles impuestos son todavía provisionales y suponen un paso más de un proceso cuya resolución se prevé que no se conocerá hasta el próximo mes de julio y que tuvo su primer impacto el pasado noviembre, cuando se empezaron a aplicar medidas antisubvención al considerar las demandantes que las ayudas que reciben las empresas andaluzas les dan una ventaja competitiva.

Sánchez Haro insiste en que estas acusaciones son infundadas ya que estos incentivos son perfectamente legales y se atienen a lo que estipula la Organización Mundial del Comercio (OMC), por lo que “cuestionarlas supone poner en duda todo el sistema de ayudas de la Unión Europea”.

La gravedad del proceso antisubvención abierto por el Departamento de Comercio de EEUU ha llevado a que la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural esté trabajando de manera coordinada con el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y la Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceituna de Mesa (Asemesa). Este frente común, que ha sido secundado por las organizaciones agrarias andaluzas (Asaja, COAG y UPA) y por Cooperativas Agro-alimentarias, cuenta con el respaldo de la Comisión Europea, que defiende la legalidad de estas ayudas.

 

Sánchez Haro considera en este sentido que hay que seguir trabajando unidos, subrayando que la colaboración con el Ministerio y la Comisión Europea “ha sido total”. Asimismo, recordó que un equipo de alto nivel de la Consejería de Agricultura lleva meses trabajando en la ingente cantidad de información que se ha aportado en defensa de las empresas andaluzas, miles de documentos relativos a más de 40 empresas y que se remontan incluso a la década de los 80.

Las medidas puestas en marcha contra las empresas andaluzas tienen además un carácter “discriminatorio”, ya que no se aplican a otros exportadores a EEUU como Egipto, Turquía, Marruecos o Argentina, o incluso de otros países de la Unión Europea como Grecia y Portugal. Esto les sitúa en una posición muy favorable en el mercado, lo que supone un importante agravio comparativo.

Las exportaciones de aceituna negra española a EEUU suponen un 36% en volumen, con 32.000 toneladas en 2016 y un valor de 70 millones de euros al año. Andalucía produce en torno al 80% de la aceituna negra española y alrededor del 30% del valor de la aceituna que se exporta corresponde a la negra.

Ayudas a la almendra

Tras el anuncio de Estados Unidos de imponer dos aranceles provisionales, uno por las ayudas directas que recibe de la PAC y otro por el perjuicio que sufre California con estas importaciones españolas, el sector de la almendra exige a la UE que tomen medidas contra las exportaciones de almendras americanas a España “porque la almendra de California también recibe ayudas, no directas pero sí indirectas”, según señaló Francisca Iglesias Galera, responsable nacional de Frutos Secos de UPA.

La dirigente agraria recuerda que los agricultores norteamericanos “no reciben ayudas directas, pero sí indirectas para el gasóil o los productos fitosanitarios. Son ayudas encubiertas ante las que la UE debería tomar cartas en el asunto porque están permitiendo que tengan unos precios más competitivos que repercuten a la baja en las cotizaciones españolas”.

En este sentido, la dirigente de UPA insiste en que la UE aprovechar esta coyuntura comercial de acoso a la aceituna española “para comenzar a controlar el mercado de la almendra de California, porque ahora no se hace” y pone como ejemplo el descontrol, que existe “con la almendra molida, de la que se desconoce lo que se está importando pero sí que está hundiendo los mercados nacionales”, a la vez que insiste en la necesidad de imponer más controles, no solo a nivel europeo sino nacional “porque se está vendiendo almendra americana como española cuando tiene mucha menos calidad”.

“No se entiende que la Marcona haya perdido casi un 50% de su valor cuando no tiene competencia por ser solo española.”

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