El Consejo de Agricultura reclama un marco legislativo común frente a las prácticas comerciales desleales

El  pasado 12 de diciembre de 2016, el Consejo, encabezado por la Presidencia eslovaca, adoptó unas Conclusiones sobre el refuerzo de la posición de los agricultores en la cadena de suministro alimentario y en la lucha contra las prácticas comerciales desleales.

El Consejo reconoce la importancia de que la cadena de suministro alimentario funcione adecuadamente y manifiesta su preocupación por la vulnerabilidad de los agricultores en este sentido, a pesar de los múltiples esfuerzos emprendidos para mejorar su situación.

En las Conclusiones se proponen soluciones que pueden aplicar la Comisión y los Estados miembros a fin de garantizar, entre otras cosas, que los riesgos se repartan de manera más equitativa a lo largo de la cadena de suministro alimentario, que se potencie la contractualización y que se mejore la transparencia del mercado y la gestión de riesgos.

El Consejo subraya la importancia de que todos los integrantes de la cadena de suministro alimentario disfruten de condiciones de competencia equitativas, que se podrían lograr mediante un marco legislativo europeo común.

En las Conclusiones también se pide a la Comisión que realice una evaluación de impacto con miras a proponer un marco legislativo, u otras medidas no legislativas de la UE, para hacer frente a las prácticas comerciales desleales, respetando el principio de subsidiariedad y salvaguardando los sistemas nacionales que funcionen adecuadamente.

«La equidad constituye la nueva regla del juego. Comienza una nueva era en la lucha contra las prácticas comerciales desleales. Hoy hemos intensificado nuestra lucha contra esas prácticas. El apoyo unánime del Consejo supone que las prácticas comerciales se examinarán atentamente a escala europea. La Presidencia eslovaca ha alcanzado plenamente su objetivo de garantizar a los agricultores europeos un entorno empresarial justo y transparente», ha declarado Gabriela Matečná, ministra de Agricultura y Desarrollo Rural de Eslovaquia y presidenta del Consejo.

Agricultura y cambio climático

Los ministros mantuvieron un cambio de impresiones sobre los aspectos agrícolas de dos propuestas de la Comisión: una propuesta de Reglamento sobre el reparto del esfuerzo y otra sobre el uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura.

En términos generales, los Estados miembros acogieron favorablemente las propuestas de la Comisión y han puesto de relieve la contribución que puede aportar la agricultura a la mitigación del cambio climático. Han destacado también la importancia de asegurar la coherencia entre los objetivos de la lucha contra el cambio climático y la garantía de la seguridad alimentaria.

Algunos ministros centraron su intervención en el papel de la gestión forestal sostenible.

Otros temas del orden del día

Se informó  también a los ministros del estado de las negociaciones sobre la propuesta de Reglamento relativa a la producción ecológica, y de los derechos sobre las obtenciones vegetales, de la aplicación del nuevo Reglamento relativo a las medidas de protección contra las plagas de los vegetales y sobre los resultados de la reunión inaugural de la Plataforma de la UE contra el desperdicio y las pérdidas de alimentos.

Acogida favorable

Por su parte, el Copa-Cogeca, que defiende los intereses de las organizaciones agrarias y de las cooperativas de la UE, acogieron favorablemente el llamamiento de los ministros de agricultura de la UE a introducir en la UE una legislación para luchar contra las prácticas comerciales desleales (PCD) en la cadena alimentaria para reforzar la posición de los agricultores y para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria.

También se mostraron  a favor del mantenimiento de los objetivos de los biocombustibles convencionales utilizados en el transporte. #fairfoodchain #NobiofuelNofood

En una reunión de alto nivel mantenida esta semana con la Presidencia eslovaca en Bruselas, el presidente de la Cogeca, Thomas Magnusson, declaró que “apoyamos plenamente sus llamamientos a disponer de una solución legislativa a nivel de la UE para hacerle frente a las prácticas desleales en la cadena alimentaria”.

“Este es un ámbito, añadió, en el que necesitamos realmente de soluciones comunitarias para afrontar un problema que se plantea a nivel de la UE. Los agricultores están en una posición muy debilitada en la cadena alimentaria de la UE, lo que les hace muy vulnerables a las prácticas que no son ni leales ni éticas”.

Magnusson declaró que “era inaceptable que dichas prácticas les reporten ganancias financieras a unos, sin que existan sanciones que impidan su uso. Tampoco los consumidores ven el beneficio de los precios tan bajos que se pagan a los productores en el comercio”.

“Por consiguiente, señaló el presidente de la Cogeca, al igual que la Presidencia eslovaca, hemos estado presionando para que se determine un marco legislativo comunitario para impedir las prácticas comerciales desleales, junto con un mecanismo eficaz que sancione a los operadores cuando no cumplan la legislación de la UE.

Un “Ombudsman” independiente debe imponer las correspondientes sanciones cuando se incumpla la legislación, que ha sido recomendada por la Task Force sobre los mercados agrícolas de la UE dirigida por Cees Veerman y ha sido incluida en las conclusiones de la presidencia eslovaca”, recalcó.

“Las cooperativas pueden contribuir igualmente a mejorar el posicionamiento de los agricultores en la cadena alimentaria, ayudándoles a comercializar sus productos y a conseguir mejores precios”, añadió.

Agrocombustibles convencionales

Por otro lado,  el secretario general del COPA-Cogeca, Pekka Pesonen, celebró tambén la oposición por parte de algunos ministros de Agricultura de la UE a los planes de la Comisión Europea de reducir casi a la mitad los objetivos fijados para los biocombustibles convencionales utilizados en el sector de los transportes, de aquí a 2030.

Para Pesonen, “la decisión de suprimir gradualmente los biocombustibles convencionales va a tener efectos negativos en los mercados agrícolas de la UE, principalmente en el sector de las oleaginosas y de cara al suministro de subproductos ricos en proteínas que se usan como piensos, porque solo parte de la colza, trigo, maíz y azúcar se utiliza para producir biodiesel o bioetanol. El resto se usa para la elaboración de piensos.

De hecho, añadió el secretario general del COPA-Cogeca, la política actual de la UE relativa a los biocombustibles le ha permitido incrementar su propio suministro de cultivos proteaginosos y les proporciona a los agricultores otra fuente de ingresos.

Por consiguiente, “instamos a la UE a asegurarse de que se mantiene el límite para los biocombustibles convencionales, por lo menos en un 7% hasta 2030, con una cláusula de revisión en 2025, puesto que Los agricultores necesitan una opción de viabilidad para continuar su trabajo”.

Pesonen hizo también referencia a los combustibles procedentes de la biomasa recogidos en la propuesta, insistiendo en que deben tenerse en cuenta los esfuerzos de los propietarios forestales para garantizar el desarrollo sostenible de los bosques, de manera holística.

Así, añadió que “los nuevos requisitos para que se siga un enfoque basado en el riesgo deberían aplicarse a nivel nacional, teniendo en cuenta la legislación nacional y los sistemas que se están aplicando ya para garantizar la producción sostenible de biomasa forestal.

En este sentido,  argumentó Pesonen, “su aplicación no debería crear burocracia para los Estados miembros o los beneficiarios. Debemos asegurarnos de que el sector forestal va a poder seguir contribuyendo al desarrollo ulterior de la bioeconomía en la UE, para hacer frente al cambio climático y asegurar la viabilidad y sostenibilidad de las zonas rurales”, concluyó.

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