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Cautela de ASAJA y UPA en su valoración del Real Decreto del nuevo ‘paquete lácteo’

ASAJA considera necesaria y muy positiva la nueva regulación que sobre los contratos entre ganaderos e industriales recoge el Real Decreto del nuevo ‘paquete lácteo’ aprobado el 27 de febrero. Por su parte, UPA a hecho un llamamiento a la responsabilidad a industrias lácteas y gran distribución para que ‘no dinamiten este intento de solucionar la crisis de la leche’.

En su opinión, la nueva legislación conlleva importantes cambios en materia de relaciones contractuales y el éxito de su aplicación dependerá de la actitud que mantenga la industria y del celo de las diferentes administraciones en garantizar su cumplimiento.

Con carácter general, el nuevo contrato aportará estabilidad al sector y, de forma particular, seguridad para los ganaderos, según ASAJA. La durabilidad mínima de un año es un elemento fundamental en este sentido, al igual que el hecho de que los contratos se cierren a precios fijos o referenciados a una fuente pública.

Otros elementos de seguridad para los productores son la prohibición de realizar bonificaciones o depreciaciones que no figuren en el contrato; la incorporación de adendas, siempre y cuando se realicen de mutuo acuerdo; la incorporación de la figura del mediador, o la inclusión del 10% de tolerancia en el volumen de leche.

En cualquier caso, el ganadero tiene la última palabra para aceptar o rechazar el contrato propuesto por la industria y ocurra lo que ocurra se debe comunicar a la administración responsable.

En suma, y recogiendo las palabras del presidente de la sectorial de leche de ASAJA y presidente de la Interprofesional láctea, Ramón Artime, ‘este nuevo paquete lácteo supone un cambio de cultura y de método de trabajo sobre lo que hasta ahora eran las relaciones entre el ganadero y la industria láctea’.

Coincidiendo con la desaparición del sistema de cuotas y el acceso al mercado libre, las relaciones contractuales inician una nueva etapa en la que, en opinión de ASAJA, debe haber también una mayor vertebración y organización del sector y entre todos debemos tratar de incorporar un mayor valor añadido a la producción láctea.

No obstante, desde ASAJA se observa con cautela y cierto recelo el comportamiento de algunas industrias que incluso, en estos momentos, están presentando a los ganaderos contratos con dos precios, uno referido a la leche líquida y otro para la leche en polvo.

‘Con estas actitudes de algunas industrias, los ganaderos no podemos, por menos, que recelar. El paquete lácteo es necesario y va en la buena dirección pero tenemos serias dudas sobre el resultado de su aplicación’. Por este motivo, ASAJA reclama a la Administración, tanto central como autonómica, la máxima diligencia a la hora de hacer cumplir tanto los nuevos contratos como el resto de medidas incluidas en el paquete lácteo.

UPA llama a industrias y distribución a ‘no dinamitar’ el decreto

Por su parte, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha valorado el real decreto aprobado por el Consejo de Ministros que modifica las reglas del juego en el sector lácteo. UPA reconoce avances, pero asegura que ‘se podía haber ido mucho más lejos’, en referencia a las demandas de los ganaderos que no han sido incluidas en el decreto ley. La organización ha hecho un llamamiento a la responsabilidad a industrias lácteas y gran distribución para que ‘no dinamiten este intento de solucionar la crisis de la leche’.

‘Este real decreto es un paso más y un avance sobre todo en lo referente a los contratos’, han explicado desde UPA. El paquete fija como obligatorios los contratos de un año entre ganaderos e industrias lácteas, que además deberán firmarse al menos dos meses antes de la entrega de la leche.

Quedan fuera de la base de datos de contratos sujetos a un control más exhaustivo aquellos entre cooperativas e industrias -que suponen casi la mitad de las operaciones de compra venta de leche en España-. Los ganaderos no tendrán tampoco la que era una de sus principales peticiones: un mediador ‘eficaz’ con capacidad de solucionar los casos de conflicto previo a la firma de los contratos. UPA ha señalado que algunas industrias ‘no se quieren sentar a negociar ni con los ganaderos ni con las organizaciones de productores que les representan’. Y quedan ‘flecos’ en cuanto a la referenciación del precio de la leche en los contratos.

En todo caso, han señalado desde UPA, la crisis del sector lácteo no se resolverá exclusivamente ‘por decreto’. ‘Hace falta un cambio de mentalidad por parte de todos los agentes: las industrias, valorando y cuidando a los ganaderos que les proporcionan la leche; y sobre todo la gran distribución, defendiendo los lácteos y no hundiendo su precio ante los consumidores’.

 

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